{"id":898,"date":"2020-09-22T12:33:58","date_gmt":"2020-09-22T10:33:58","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/?p=898"},"modified":"2020-09-22T12:33:58","modified_gmt":"2020-09-22T10:33:58","slug":"sobre-bellas-despiertas-y-terroristas-emocionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/2020\/09\/22\/sobre-bellas-despiertas-y-terroristas-emocionales\/","title":{"rendered":"Sobre Bellas despiertas y terroristas emocionales"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2020\/09\/bella.gif\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-899\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/90\/2020\/09\/bella.gif\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>Dice la artista <strong>Betty Dodson<\/strong>, que se dedic\u00f3 a presentar en los tempranos setenta la primera serie de diapositivas de vulvas \u2014y sufri\u00f3 la correspondiente censura con la exhibici\u00f3n del cl\u00edtoris en una galer\u00eda, por cierto\u2014; que \u00abel <strong>amor rom\u00e1ntico<\/strong> es uno de los conceptos m\u00e1s da\u00f1inos para las mujeres del planeta: a las ni\u00f1as peque\u00f1as que crecen con <em>La bella durmiente <\/em>de Disney se les ense\u00f1a que tienen que esperar a un pr\u00edncipe que las despierte\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Pero \u00bfqu\u00e9 pasa si la Bella ya ha despertado?<\/strong> Pongamos por caso que tiene los ojos bien abiertos. Que le gusta su trabajo, o lo tolera. Que est\u00e1 en paz con su grupo de amistades. Que se lleva relativamente bien con su familia. En general, esta princesa de cuento es bastante capaz de cargar con las bolsas de la compra, de ganar dinero y planear los fines de semana seg\u00fan sus apetencias. <strong>Ante la falta del amor rom\u00e1ntico, \u00bfsigue la Bella en estado de letargo, en espera de un pr\u00edncipe perezoso?<\/strong><\/p>\n<p>Porque ay, los pr\u00edncipes de este siglo se han vuelto perezosos. O incapaces. Repasando narrativas, se aprecia un patr\u00f3n que un par de amigas tienen a bien llamar <strong>\u00abterrorismo emocional\u00bb<\/strong>, y seguro que t\u00fa lo has padecido en alguna ocasi\u00f3n. Advierto de que el guion es poco original y quiz\u00e1 por eso casi indetectable; resulta repetitivo cual <em>sitcom<\/em> y no sorprende por su brillantez, pero s\u00ed por la capacidad de atraparnos, de hacernos prisioneras. De adormilarnos.<\/p>\n<p>Este es el supuesto de hecho. Seguimos con Bella emancipada. No tiene un hueco en el coraz\u00f3n, pero s\u00ed le gustar\u00eda encontrar a alguien. Anhela una conexi\u00f3n entre tanto elenco indistinguible de seres humanos. No sabe bien si por <strong>discurso cultural<\/strong> \u2014pareja, familia con hijos, el pack completo\u2014, o por <strong>necesidad fisiol\u00f3gica pura y dura<\/strong>, de cuidado y mimos. En realidad, es consustancial al ser humano aquello de la b\u00fasqueda de la afinidad.<\/p>\n<p>Y lo encuentra. De pronto, entre una app cualquiera, en la barra de un bar, en una cena con colegas de colegas, en la cola del cine, en el avi\u00f3n rumbo a Las Maldivas, un par de ojos tambi\u00e9n despiertos se cruzan con los suyos. <strong>Sucede: Cupido, la magia. Es mutua, es rec\u00edproca<\/strong>: innegable, aunque en el futuro se plantear\u00e1 si se lo invent\u00f3 ella sola. No, Bella: fue correspondido, no te apures. Pasa lo que tiene que pasar \u2014par\u00e9ntesis para que cada cual lo rellene como quiera\u2014.<\/p>\n<p><strong>Lo extra\u00f1o viene luego: el mutismo. Silencio.<\/strong> El pr\u00edncipe de turno no habla, no se expresa. Unos d\u00edas dice cosas, otros no dice nada. Sus mensajes se contradicen. Parece que no hace amago de establecer una relaci\u00f3n, luego se retracta expresa o t\u00e1citamente. El chico est\u00e1 hecho un l\u00edo. Y ah\u00ed la bella emancipada vierte todas sus capacidades al servicio de la tarea de su vida, que no es otra que <strong>salvar al pobre pr\u00edncipe.<\/strong> Aquejado de una serie de complejos e incapacidades que la bella se encargar\u00e1 de detectar, analizar, justificar y exponer con su grupo m\u00e1s cercano en las tertulias de caf\u00e9; <strong>el pr\u00edncipe se convertir\u00e1 en el principito<\/strong>. Un hijo, a fin de cuentas, sin la capacidad de discernir o tomar decisiones propias.<\/p>\n<p><strong>El terrorista emocional es el pr\u00edncipe a tiempo parcial que completa jornada con la figura del villano.<\/strong> La bella, abierta en sinceridad y prop\u00f3sitos, que si se caga con la posibilidad del compromiso desestabilizador est\u00e1 dispuesta a negociarlo y hablarlo; se encuentra s\u00fabitamente con su propia incapacidad de trazar un di\u00e1logo productivo bajo la <strong>amenaza de ser tildada de \u00abloca\u00bb o de \u00abpesada\u00bb<\/strong>; los dos grandes adjetivos que horrorizan a las mujeres.<\/p>\n<p>De este modo, la bella deja de ser tan bella. Se traiciona a s\u00ed misma en lo que har\u00eda o dir\u00eda, se somete al silencio para dar la impresi\u00f3n de desafectaci\u00f3n. <strong>En una palabra: finge. Ya no los orgasmos, sino el inter\u00e9s.\u00a0Por alg\u00fan rid\u00edculo motivo, en el jugueteo de la seducci\u00f3n quincea\u00f1era \u2014a pesar de aposentarse en los rotundos treinta\u2014 pierde el que ama antes,<\/strong> y ella no quiere perder, pero sobre todo no quiere perder<em>lo<\/em>. A \u00e9l, al principito. Porque le sobrestima. Idealiza la parte de pr\u00edncipe y menoscaba la de villano. Debe ensalzar su brillo, darle la mano al chaval hasta que se convierta en la persona que est\u00e1 destinada a ser. Que generalmente coincide con la versi\u00f3n que la bella-no tan bella se ha creado en su cabeza a partir de pruebas s\u00f3lidas.<\/p>\n<p>Estimada hermana, me dirijo a ti. T\u00fa, que te ves o te has visto en esta situaci\u00f3n: d\u00e9jalo. Abandona el proyecto. No es el tuyo. Lo que vives no tiene nada que ver con el amor rom\u00e1ntico, sino con la minusvaloraci\u00f3n de ese adulto que es el principito. <strong>\u00c9l es capaz de tomar sus propias decisiones, y si no muestra inter\u00e9s evidente no eres t\u00fa quien debe convencerle de tus atributos y tus grandes virtudes; que las tienes.<\/strong> Si no es capaz de verlo, ac\u00e9ptalo. Haz las maletas y vete con los ojos abiertos a otra parte. No pierdas el tiempo haciendo conjeturas, no te desgastes trazando hip\u00f3tesis o elucubrando \u2014\u00bfser\u00e1n para m\u00ed sus <em>stories<\/em>? \u00bfSon indirectas?\u2014, por una sencilla raz\u00f3n: el chiquillo tiene boca para hablar y dedos para teclear. <strong>Si quisiera comunicarte algo, lo har\u00eda. Punto. Si no quiere o no puede, a ti qu\u00e9 m\u00e1s te da.<\/strong> Eso solo te demuestra que ni pr\u00edncipe ni villano; sino incapaz y terrorista emocional\u2026 en caso de que lo permitas.<\/p>\n<p>No lo permitas. Es un consejo del Fromm; <em>pezque\u00f1ines no, gracias, mejor d\u00e9jalos crecer.<\/em><\/p>\n<p>No rebajes tu potencia, tu capacidad, tu madurez, tus planes, tus objetivos, tu energ\u00eda. No merece la pena. Intentar redirigir a un adulto es hasta soberbio. La indiferencia duele, la falta de claridad tambi\u00e9n, pero m\u00e1s duele enredarse en ese laberinto sin salida de un guion pobre. Tendr\u00e1s tus momentos de gloria cuando triunfes y bajar\u00e1s a los infiernos de la desesperaci\u00f3n enseguida. P\u00edrate de ah\u00ed. Huye de esa pauta de monta\u00f1a rusa. Mereces algo mejor. Y la solter\u00eda es mejor que eso.<\/p>\n<p><strong>T\u00fa est\u00e1s despierta, bella. Que no se te olvide.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dice la artista Betty Dodson, que se dedic\u00f3 a presentar en los tempranos setenta la primera serie de diapositivas de vulvas \u2014y sufri\u00f3 la correspondiente censura con la exhibici\u00f3n del cl\u00edtoris en una galer\u00eda, por cierto\u2014; que \u00abel amor rom\u00e1ntico es uno de los conceptos m\u00e1s da\u00f1inos para las mujeres del planeta: a las ni\u00f1as [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5887,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/898"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5887"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=898"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/898\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":900,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/898\/revisions\/900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/queridomillennial\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}