<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Jodida profesión la de policía | Sargento Emilia - Blogs laverdad.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.laverdad.es/sargentoemilia/2019/12/03/jodida-profesion-la-de-policia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.laverdad.es/sargentoemilia</link>
	<description>Versión policial</description>
	<lastBuildDate>Wed, 15 Apr 2026 14:53:49 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Jodida profesión la de policía | Sargento Emilia - Blogs laverdad.es</title>
		<link>https://blogs.laverdad.es/sargentoemilia/2019/12/03/jodida-profesion-la-de-policia/</link>
		<comments>https://blogs.laverdad.es/sargentoemilia/2019/12/03/jodida-profesion-la-de-policia/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Dec 2019 18:27:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sargento emilia</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Versión policial]]></category>
		<post_tag><![CDATA[acoso sexual]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[carterista]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[detención]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[policia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[separación]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.laverdad.es/sargentoemilia/?p=353</guid>
		<description><![CDATA[Atléticos y varoniles, eran policías de nuevo ingreso. Al llegar a Murcia, habían encontrado una vivienda en alquiler cerca del campus de Espinardo.Todas las mañanas, embutidos en sus pantalones vaqueros y sus cazadoras molonas, se acercaban a la comisaría en autobus hablando principalmente de su trabajo y de sus nuevos compañeros. Desde hacía una semana [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Atléticos y varoniles, eran policías de nuevo ingreso. Al llegar a Murcia, habían encontrado una vivienda en alquiler cerca del campus de Espinardo.Todas las mañanas, embutidos en sus pantalones vaqueros y sus cazadoras molonas, se acercaban a la comisaría en autobus hablando principalmente de su trabajo y de sus nuevos compañeros. Desde hacía una semana se habían percatado de que a la vuelta, en plena hora punta, un hombre, mal encarado y de mediana edad, viajaba diariamente con ellos en el autobús. Por deformación profesional, ellos fueron los únicos en percatarse de que el indivduo se pegaba a la retaguardia de algún viajero con la intención de sustraerle el móvil o la cartera. Así que decidieron intervenir en la próxima ocasión. Cuando cogieron el transporte urbano a mediodía, los dos policías novatos localizaron al individuo que se mantenía de pie en un rincón del autobús, visiblemente atento a los movimientos dentro del vehículo.<br>
Tal y como lo habían acordado, uno de los policías haría de cebo, mientras el otro controlaría la jugada. El primero se colocó de pie, agarrado a una de las barras verticales, simulando mirar el paisaje por las amplias cristaleras, mientras el segundo agente se mantenía alejado.<br>
A los pocos minutos el sospechoso fue esquivando a los numerosos pasajeros que viajaban de pie, hasta colocarse a la espalda del joven policía. Cada vez que el autobus frenaba en una parada, el hombre simulaba perder el equilibrio, una y otra vez, hasta tropezar con la espalda de su nueva víctima. Cuando el agente, que estaba al acecho, vió como el hombre se ceñía a su compañero e introducía una de sus manos a la altura de su cintura, se abalanzó sobre él, intentando agarrarle las muñecas. Pretendía inmovilizarle y pillarle in fraganti con el botín.</p>
<p>Sus manos dieron de lleno con el miembro erecto del supuesto carterista que viajaba con la bragueta abierta y que tuvo en ese momento una respuesta fisiológica que no pudo evitar. El hombre, desde que se había separado de su mujer, había descubierto: las bondades de los traqueteos autobuseros y su predilección por los traseros masculinos.</p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.laverdad.es/sargentoemilia/2019/12/03/jodida-profesion-la-de-policia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>353</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
