{"id":178,"date":"2018-04-23T17:12:51","date_gmt":"2018-04-23T17:12:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/?p=178"},"modified":"2018-04-24T14:24:05","modified_gmt":"2018-04-24T14:24:05","slug":"me-too","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/2018\/04\/23\/me-too\/","title":{"rendered":"Me too"},"content":{"rendered":"<p>Un d\u00eda te enamoras de un acosador que te promete la luna. Un Don Juan que te hace creer que eres especial y que te convence de que, con \u00e9l, todos tus sue\u00f1os se van a cumplir, ya que tus expectativas y tus anhelos coinciden con los suyos.<br \/>\nTe acosa y, te acosa sin disimulo, y con modales seductores que por su atrevimiento, al principio, te dejan at\u00f3nita. Y te acosa y algo te dice que ese inter\u00e9s que te brinda no es normal. Que esa fascinaci\u00f3n que le provocas no puede ser real. Te incomoda tanta insistencia y tanta entrega, especialmente cuando intenta invadir tu per\u00edmetro de seguridad. Entonces pides ayuda para escapar de su influjo. Te insin\u00faan que le prepares una encerrona, que provoques situaciones que le comprometan, que recurras a grabaciones y a buscar testigos del acoso. Pero tu odias esas soluciones y entonces empiezas a ceder y te dejas querer. Y ese acoso enfermizo se va transformando en flirteo y entonces ese delito de acoso deja de serlo. Se transforma en un inter\u00e9s correspondido que entra en tu vida con tu permiso. Compartes ni\u00f1os, intendencia y vacaciones e intentas que las cosas funcionen. Pero entonces empieza a controlarte y a competir contigo. Tu vida se convierte en un infierno, en el que la persona que dice amarte quiere ser m\u00e1s que t\u00fa. Tus lunares se convierten en verrugas y entonces descubres su frustraci\u00f3n de ni\u00f1o pobre. Tu quieres ayudarle y le abres un mundo que \u00e9l desconoce. Le llevas al teatro, le despiertas el inter\u00e9s por la danza y el deporte, por la lectura. Le presentas a tus amigos y a la gente que te quiere, pero no sirve de nada. Su frustraci\u00f3n es cr\u00f3nica. Poco a poco intenta hacerte desistir de tus aficiones, se interpone entre t\u00fa y tus amigos y te aleja de tu familia, que es la \u00fanica que \u00e9l tiene. Al parecer nadie es digno de ser frecuentado. Tampoco tus vecinos, que te adoran, son adecuados: al parecer pecan de vulgares. Y tus compa\u00f1eros de trabajo son unos zafios. Y tu sigues adelante intentando apostar por las cosas que te gustan. Pero \u00e9l se incomoda cada vez que en un evento te reconocen y te muestran admiraci\u00f3n por tu escritura, mientras nadie parece saber quien es \u00e9l. Y tu no te rindes. Sigues luchando por una vida en com\u00fan, que cada vez se hace m\u00e1s aburrida. Y un buen d\u00eda, cansada de reproches, tedio y soledad, tomas una decisi\u00f3n. Cambias tus n\u00fameros de tel\u00e9fono, dejas de ir a los lugares donde sabes que te encontrar\u00e1, le evitas y terminas una relaci\u00f3n que nunca debi\u00f3 de empezar. Y entonces se venga consiguiendo cerrarte puertas: puertas a tus aficiones, puertas a tu imaginaci\u00f3n, puertas a tus ocurrencias. Y va levantando muros, intentando anularte en un trabajo, que te apasiona.<\/p>\n<p>Pero sigues adelante, sobreviviendo al hurac\u00e1n de furia y desprecio, hasta que comprendes que siempre es mejor llevarse bien.<\/p>\n<p>Y entonces le consientes durante a\u00f1os, que te llame, que te pregunte por tu vida, por tus viajes, por tus amigos, por tus libros. Consientes que est\u00e9 presente en tu vida para decirte que se ha convertido en un ser solitario, que te sigue amando y que est\u00e1 convencido de que la culpa, del fracaso de la relaci\u00f3n, la tienen los dem\u00e1s. Y haces de tripa coraz\u00f3n cuando intenta cogerte la mano o, medio en serio medio en broma te hace proposiciones deshonestas o te enumera sus incontables \u00e9xitos sociales. Y te r\u00edes por dentro, reconociendo de nuevo su frustraci\u00f3n, soportando su aliento de hombre incompleto y escuchando una vez m\u00e1s sus mentiras y sus chistes malos, que solo le hacen gracia a \u00e9l.<br \/>\nPero t\u00fa eres fuerte y sabes que cuando lo mandes a la mierda, por que ya no soportes m\u00e1s ese acoso sexual latente, se vengar\u00e1 sin piedad, te dir\u00e1 que fuiste un rollete sin trascendencia y que \u00e9l se merece algo mejor. \u00c9l nunca entendi\u00f3 que eres un alma libre, insensible al destierro, a la que no le importa el que dir\u00e1n y a la que nunca podr\u00e1 volver a tener. Y es que su sufrimiento de Don Juan revenido no tiene cura, por que el \u00fanico \u00e9xito social que importa es el seguir siendo, a pesar de las tentaciones,\u00a0 una buena persona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda te enamoras de un acosador que te promete la luna. Un Don Juan que te hace creer que eres especial y que te convence de que, con \u00e9l, todos tus sue\u00f1os se van a cumplir, ya que tus expectativas y tus anhelos coinciden con los suyos. Te acosa y, te acosa sin disimulo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[36,48,49,46,45,47],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=178"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":184,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/178\/revisions\/184"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=178"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=178"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=178"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}