{"id":346,"date":"2019-11-28T08:50:18","date_gmt":"2019-11-28T08:50:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/?p=346"},"modified":"2019-11-28T09:38:48","modified_gmt":"2019-11-28T09:38:48","slug":"ninatos-al-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/2019\/11\/28\/ninatos-al-poder\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1atos al poder"},"content":{"rendered":"<p>Su infancia discurri\u00f3 por las calles del barrio donde las viviendas eran modestas y carec\u00edan de comodidades. Muy pronto tuvo que lidiar con otros ni\u00f1os que le lanzaban objetos, le pinchaban con detornilladores e incluso le disparaban con escopetas de perdigones solo por el placer de la diversi\u00f3n o para quitarle un bal\u00f3n o un simple bocadillo. Las pandillas de mocosos descamisados en bicicleta ten\u00edan atemorizado a los abuelos que viv\u00edan en el barrio. Arramblaban con todo lo que les hac\u00eda objeto y tambi\u00e9n con lo que no, dejando un rastro de destrucci\u00f3n a su paso. Gritos, amenazas, coaciones y zarandeos conformaban el lenguaje m\u00e1s habitual de ese mundo perif\u00e9rico y marginal.<br \/>\nAl madurar fue testigo de los trapicheos que se llevaban a cabo en el barrio y de la proliferaci\u00f3n de plantaciones de marihuana que custodiaban con celo algunas familias extensas. En las peleas callejeras pronto comprendi\u00f3 que no pod\u00eda demostrar miedo. La \u00fanica salvaci\u00f3n posible era hacerse respetar a riesgo de jugarse la vida en cada encerrona y en cada intento de coacci\u00f3n.<br \/>\nSe march\u00f3 al Ejercito y all\u00ed, obsesionado por ponerse a prueba, se especializ\u00f3 en buceo, en escalada, en paracaidismo e incluso en el manejo de explosivos. Entren\u00f3 hasta la extenuaci\u00f3n para aumentar su masa muscular y dar la talla en los ejercicios de supervivencia y de guerrilla urbana.<br \/>\nDespu\u00e9s de su v\u00eda crucis particular, el muchacho decidi\u00f3 hacerse polic\u00eda. Iba a poder ser \u00fatil y cambiar las cosas en su entorno.<br \/>\nPero era la \u00e9poca de bonanza y corrupci\u00f3n, en la que los pol\u00edticos prefer\u00edan que los polic\u00edas fueran amigos. Para seducir y distraer a los ciudadanos, y aplicando las reglas de marketing, inventaron la polic\u00eda de barrio, la polic\u00eda de proximidad, la polic\u00eda cercana, la polic\u00eda de comunidad, la polic\u00eda de sal\u00f3n y protocolo especializada en rendir pleites\u00eda y adular a mengano y a fulano.<br \/>\nEn su empresa municipal, sus intervenciones no eran valoradas. Sus detenciones policiales eran criticadas. Su implicaci\u00f3n era cuestionada por sus propios mandos y su eficacia puesta bajo sospecha por resultar demasiado inc\u00f3moda.<br \/>\nTuvo que renunciar a su vocaci\u00f3n y, al volver a casa, los narcos le ofrecieron trabajo. Ahora era la oportunidad de lucrarse con toda la experiencia adquirida&#8230;<\/p>\n<p>Se hab\u00eda criado en el fango y sin ayuda de nadie. Solo con el calor de su familia que le inculc\u00f3 valores y un concepto de algo que su padre llamaba honor y que ahora ha quedado trasnochado. Por eso dijo que no. Y por eso sigui\u00f3 su camino de superaci\u00f3n hasta conseguir salir del barrio, con esfuerzo y dentro de la legalidad. No quer\u00eda que sus hijos tuvieran que enfrentarse a las situaciones de su infancia.<br \/>\nSu historia bien se podia haber titulado la forja de un rebelde pero lo destacable es que \u00e9l es la prueba fehaciente de que las cosas se pueden cambiar y de que siempre hay esperanza.<br \/>\nPero para luchar contra ese caos invisible, de volencia y crimen que va en aumento y que es necesario visibilizar, ha de existir inter\u00e9s y una firme voluntad pol\u00edtica de esos ni\u00f1os de pap\u00e1, con falsas titulaciones, que son los que, de forma generalizada, nos gobiernan ahora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su infancia discurri\u00f3 por las calles del barrio donde las viviendas eran modestas y carec\u00edan de comodidades. 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