{"id":92,"date":"2016-08-06T06:43:08","date_gmt":"2016-08-06T06:43:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/?p=92"},"modified":"2016-08-06T06:43:08","modified_gmt":"2016-08-06T06:43:08","slug":"el-tren-progreso-o-verdugo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/sargentoemilia\/2016\/08\/06\/el-tren-progreso-o-verdugo\/","title":{"rendered":"El tren: progreso o verdugo"},"content":{"rendered":"<p>Las escenas de accidentes ferroviarios no pueden ser m\u00e1s desagradables. A lo largo de treinta a\u00f1os de servicio, estas no han dejado de repetirse, con bastante frecuencia, en las proximidades de la capital murciana. El ferrocarril, tradicionalmente menospreciado, discurre al aire libre y se va adentrando por el sur, en una ciudad en expansi\u00f3n que va devorando su huerta. En Murcia, las v\u00edas pueden franquearse mediante pasos a nivel ya sin vigilancia que los peatones y\u00a0 sobre todo los ciclistas no suelen respetar y que son responsables del colapso de tr\u00e1fico cada vez que se bajan las barreras. Con la crisis, que ha destapado la corrupci\u00f3n masiva en torno a la construcci\u00f3n de grandes infraestructuras, la necesidad de soterramiento ha dejado de ser prioritaria,\u00a0 a pesar de las continuas protestas ciudadanas. Estas, protagonizadas por un pu\u00f1ado de vecinos, tienen lugar todas las semanas ante la indiferencia de una ciudad poco dada a las reivindicaciones. Los afectados se manifiestan cortando las v\u00edas y\u00a0 en ocasiones deteniendo los trenes que pretenden acceder a\u00a0 la vetusta e inc\u00f3moda estaci\u00f3n del Carmen, en cuyos aleda\u00f1os el tiempo parece haberse detenido. El ferrocarril, con sus m\u00fasculos de acero, se ha convertido as\u00ed, a lo largo de los a\u00f1os, en un verdugo implacable.<br \/>\nLas muertes ferroviarias son el resultado\u00a0 de\u00a0 imprudencias originadas por la creencia de que las desgracias s\u00f3lo les ocurren a los dem\u00e1s y de que la tragedia no tiene cabida en una rutina amenizada por las prisas. Pero tambi\u00e9n\u00a0 son\u00a0 el fruto de pensamientos luctuosos que conducen al suicidio, cuya estad\u00edstica con la crisis se ha disparado junto a otros comportamientos violentos. Esos suicidios tienen lugar especialmente en determinadas \u00e9pocas del a\u00f1o en las que el clima, combinado con la depresi\u00f3n y la soledad, resulta letal. En estos casos, la elecci\u00f3n del tren como instrumento para acabar con la propia vida, por su contundencia, resulta especialmente cruel cuando el cuerpo termina mutilado o\u00a0 hecho picadillo. Tambi\u00e9n, por sus\u00a0\u00a0 repercusiones medi\u00e1ticas, arrojarse a las v\u00edas se puede interpretar como un \u00faltimo intento del fallecido por comunicarle, a la familia o a la sociedad, su responsabilidad en el suicidio. Como forma de venganza o por desesperaci\u00f3n, recurrir al atropello es una prueba evidente de la determinaci\u00f3n de la v\u00edctima que pretende asegurarse de que tal decisi\u00f3n no quedara en tentativa.<br \/>\nEn la Regi\u00f3n, dicho recurso, que no requiere premeditaci\u00f3n ni puesta en escena, es utilizado por las mujeres habitualmente m\u00e1s propensas a la ingesti\u00f3n de venenos o f\u00e1rmacos y a la precipitaci\u00f3n desde la propia vivienda. Tambi\u00e9n la v\u00eda f\u00e9rrea es el instrumento elegido por los hombres que en la mayor\u00eda de los casos\u00a0 suelen acabar con sus vidas recurriendo, a menudo en lugares p\u00fablicos, a diferentes t\u00e9cnicas de ahorcamiento y en alguna ocasi\u00f3n a la utilizaci\u00f3n de armas de fuego, cuando tienen acceso a ellas.<br \/>\n\u00bfTren: progreso o verdugo? Del soterramiento depende \ud83d\ude42<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las escenas de accidentes ferroviarios no pueden ser m\u00e1s desagradables. A lo largo de treinta a\u00f1os de servicio, estas no han dejado de repetirse, con bastante frecuencia, en las proximidades de la capital murciana. 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