{"id":256,"date":"2017-05-14T15:07:13","date_gmt":"2017-05-14T13:07:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/?p=256"},"modified":"2017-05-14T15:07:13","modified_gmt":"2017-05-14T13:07:13","slug":"padre-te-quiero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/2017\/05\/14\/padre-te-quiero\/","title":{"rendered":"&#8220;PADRE, TE QUIERO&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>14 de mayo de 2017<\/p>\n<p><strong>A Juan Carlos Maya le concedieron en Archena, a t\u00edtulo p\u00f3stumo, el Escudo de Oro de la Villa<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_257\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"\/unapalabratuya\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/05\/dar-vueltas.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-257\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-257\" title=\"dar vueltas\" src=\"\/unapalabratuya\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/05\/dar-vueltas.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"681\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/05\/dar-vueltas.jpg 1280w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/05\/dar-vueltas-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/05\/dar-vueltas-768x511.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/05\/dar-vueltas-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-257\" class=\"wp-caption-text\">Pepe H \/ Nacho Rodr\u00edguez<\/p><\/div>\n<p>Su hijo adolescente, evaporado ya su cuerpo hasta haber dejado en ella un dolor sin consuelo que le niega toda posibilidad de un \u00faltimo abrazo, o de arroparle mientras le da un beso impagable \u2013el de \u00abbuenas noches, cari\u00f1o\u00bb\u2013, no pas\u00f3 el D\u00eda de la Madre con ella. Qu\u00e9 tristeza para esa pobre mujer ya para siempre hecha f\u00f3sforos h\u00famedos, y qu\u00e9 tragedia tan temprana, y de eternas consecuencias, para ese pobre hijo: un adolescente de once a\u00f1os que, imag\u00edneselo usted, podr\u00eda ser su propio hijo \u2013 \u00abbuenas noches, cari\u00f1o\u00bb\u2013, con toda la existencia por delante para agasajarlo con felices para\u00edsos y duros tropiezos de esos que, as\u00ed es la vida cuando te dejan vivirla, te ayudan a ir macer\u00e1ndote como hombre. Once a\u00f1os ten\u00eda, hasta ah\u00ed lleg\u00f3 su conocimiento del mundo y su caminar de criatura por la Tierra. Once a\u00f1os de vida y una muerte, aterradora, que ni una hiena furiosa se la hubiese provocado con tanta crueldad. Lo asesin\u00f3 su padre, era el D\u00eda de la Madre. Ella denunci\u00f3 que su exmarido no hab\u00eda regresado con \u00e9l, a la hora y en la hora fijada para volver a respirar tranquila, tras disfrutar el progenitor de uno de esos d\u00edas contemplados por el r\u00e9gimen de visitas acordado tras la separaci\u00f3n.<br \/>\nLa peor de las pesadillas imaginables se hizo realidad. Macabra. Marcos Javier Mir\u00e1s, de 42 a\u00f1os de edad, confes\u00f3 que hab\u00eda asesinado a su hijo y que hab\u00eda dejado su cad\u00e1ver abandonado en una boscosa. De Galicia. Qu\u00e9 soledad tan amarga envolvi\u00f3 al hijo asesinado, qu\u00e9 mala suerte y qu\u00e9 mala muerte. Y qu\u00e9 capricho tan \u00fatil para la supervivencia de la especie, pero tan est\u00fapido y tan peligroso para el reinado de la cordura, que cualquier imb\u00e9cil redomado pueda ser padre, que cualquier idiota redomada pueda ser madre.<br \/>\nMat\u00f3 a su hijo sin andarse con rodeos; un golpe seco, con una pala, y se acabaron los latidos y los d\u00edas en los que enamorarse. El padre convertido en el peor enemigo, el padre actuando con la falta de piedad de un pat\u00edbulo. M\u00edrenla: la madre frente al cad\u00e1ver del hijo, con sus mejillas a varios grados bajo cero y sus labios inertes como la sombra de un espino blanco. El hijo amado&#8230;<br \/>\nTambi\u00e9n otro adolescente, en este caso murciano, se golpe\u00f3 sin esperarlo con una muerte imposible de digerirse. Zarpazos as\u00ed no deber\u00edan cebarse con gente tan joven, justo cuando empiezan a descubrir que la vida les ofrece un estallido de senderos en los que adentrarse para descubrir el amor, la nobleza, la amistad, la aventura, la fe, el compromiso, las nueces y la llamada del mar esperando ansioso nuestras zambullidas.<br \/>\nHablo ahora de un adolescente con el que podr\u00eda cruzarse hoy por las cales de Archena, y que todav\u00eda temblar\u00e1 recordando el modo en el que perdi\u00f3 a su padre: dos pu\u00f1aladas certeras. Juan Carlos Maya se llama su padre asesinado, y el Hospital de Molina fue el lugar donde la tragedia dej\u00f3 un temblor pavoroso que a\u00fan deambula por sus pasillos como un fantasma. El adolescente, para ser atendido de una fractura, acudi\u00f3 al centro hospitalario acompa\u00f1ado por sus padres. Amorosamente. En unos minutos, que le pesar\u00e1n por siempre como toda una cordillera cuajada de peligros incomprensibles, su vida gir\u00f3 con la contundencia de un tornado: por intentar mediar en una reyerta para evitar que una chica fuese violentada, fue atacado por un joven cuyo impulso fatal result\u00f3 mortal. Con qu\u00e9 facilidad el infierno llueve sobre los inocentes. No quiero ni imaginarme c\u00f3mo le dar\u00edan la noticia al adolescente, ni tampoco c\u00f3mo se la dar\u00edan a su madre, ni tampoco quiero imaginarme c\u00f3mo podr\u00e1n vivir, \u00a1ojal\u00e1!, sin sentir odio. El viernes, en Archena, donde viv\u00eda la familia, a Juan Carlos Maya le concedieron, a t\u00edtulo p\u00f3stumo, el Escudo de Oro de la Villa.<br \/>\nHe visto \u2018Z, la ciudad perdida\u2019, la tan bell\u00edsima como aburrida nueva pel\u00edcula de James Gray. Encierra una escena conmovedora, en la que un padre y su hijo, sabiendo que van a morir, se dicen, serenamente, orgullosos, el uno al otro: \u00abPadre, te quiero\u00bb, \u00abHijo, te quiero\u00bb. Le das vueltas a la cabeza, a los cr\u00edmenes. Y sientes en tu interior un martilleo inquietante de dudas, desaz\u00f3n, temblor, rabia&#8230; Nada entiendes, mientras escuchas en tu interior ese doblar trist\u00edsimo de campanas que tampoco se habit\u00faan a tanto horror.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>14 de mayo de 2017 A Juan Carlos Maya le concedieron en Archena, a t\u00edtulo p\u00f3stumo, el Escudo de Oro de la Villa Su hijo adolescente, evaporado ya su cuerpo hasta haber dejado en ella un dolor sin consuelo que le niega toda posibilidad de un \u00faltimo abrazo, o de arroparle mientras le da un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=256"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/256\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}