{"id":75,"date":"2016-08-21T20:31:19","date_gmt":"2016-08-21T18:31:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/?p=75"},"modified":"2016-08-21T20:31:19","modified_gmt":"2016-08-21T18:31:19","slug":"veronica-forque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/2016\/08\/21\/veronica-forque\/","title":{"rendered":"Ver\u00f3nica Forqu\u00e9"},"content":{"rendered":"<p>21 de agosto de 2016<\/p>\n<div id=\"attachment_79\" style=\"width: 1034px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"\/unapalabratuya\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/03\/Palabra.92.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-79\" loading=\"lazy\" class=\"size-large wp-image-79\" title=\"Palabra.9\" src=\"\/unapalabratuya\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/03\/Palabra.92.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/03\/Palabra.92.jpg 2362w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/03\/Palabra.92-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/03\/Palabra.92-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/40\/2017\/03\/Palabra.92-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-79\" class=\"wp-caption-text\">Pepe H \/ Nacho Rodr\u00edguez<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>(Se mueve por la vida tratando al personal con un tacto y una dulzura que parecen propios de un ser de otro planeta)<\/strong><\/p>\n<p>Al indio de baja estatura de la India, m\u00e1s parecido a un negro del Congo que a un indio de la India, por poco le da un infarto de alegr\u00eda cuando vio delante de sus narices indias, de cuerpo presente y por sorpresa, a la actriz Ver\u00f3nica Forqu\u00e9, que entraba al restaurante del que \u00e9l sal\u00eda, acompa\u00f1ado de unos amigos todos ellos espa\u00f1oles de Espa\u00f1a, con permiso de do\u00f1a Carme Forcadell, casi a punto de sonar las doce campanadas de medianoche y tras haber dejado encantados a los espectadores que acababan de ver una de sus memorables interpretaciones. El caso es que el indio de la India, con su aire de miembro de una tribu del Alto Katanga, fue ver junto a \u00e9l a la actriz e ilumin\u00e1rsele la cara \u2013se puso blanco el negro, o el indio\u2013, abr\u00edrsele los ojos como cr\u00e1teres, dibuj\u00e1rsele entre los p\u00f3mulos una sonrisa tan grande como el Taj Mahal y empezar a dar saltos de alegr\u00eda mientras, en ingl\u00e9s, primero le mostraba su felicidad por poder decirle en persona que la admiraba desde hace muchos a\u00f1os, y despu\u00e9s le ped\u00eda disculpas por si con sus muestras de j\u00fabilo pod\u00eda estar molest\u00e1ndola.<br \/>\nAh\u00ed estaban ellos: el indio de la India que parec\u00eda un negro con sus dientes de marfil, y la actriz con la que llevamos todos a\u00f1os muri\u00e9ndonos de la risa y consider\u00e1ndola como a una m\u00e1s de la familia. Y, rode\u00e1ndolos, los colegas del entusiasta admirador de la int\u00e9rprete a la que este a\u00f1o ha rendido merecido homenaje, por ser tan gran actriz y tan buena gente, el 47 Festival de Teatro, M\u00fasica y Danza de San Javier; el personal del restaurante, que a esas altas horas se dispon\u00edan hechos unos \u00e1ngeles a darle de cenar maravillosamente a do\u00f1a Forqu\u00e9; y yo, que no ve\u00eda ya del hambre.<br \/>\nPero Ver\u00f3nica Forqu\u00e9, que se mueve por la vida con una elegancia envidiable, tratando al personal con un tacto, una educaci\u00f3n y una dulzura que parecen propios de un ser de otro planeta \u2013realmente es que ella parece llegada en un dirigible de otra galaxia\u2013, al ver el gozo que su presencia hab\u00eda provocado en el indio de la India, empez\u00f3 a hablarle a su admirador nocturno tambi\u00e9n en un perfecto ingl\u00e9s. Que si muchas gracias por sus cari\u00f1osas palabras, que si encantada de haberle conocido, que si en absoluto le hab\u00eda molestado que se le hubiera acercado justo cuando \u00e9l ya ten\u00eda el est\u00f3mago lleno y ella completamente vac\u00edo&#8230;; y as\u00ed estuvieron hablando en ingl\u00e9s, el indio m\u00e1s bien negro, y ella con su piel de nieve del Kilimanjaro. Y como Dios aprieta pero no ahoga, a excepci\u00f3n claro est\u00e1 de cuando s\u00ed que hace ambas cosas a la vez, el indio se fue m\u00e1s feliz que unas casta\u00f1uelas tocadas por Lucero Tena, y la actriz y yo nos dispusimos a cenar por fin.<br \/>\nPreviamente, como Ver\u00f3nica Forqu\u00e9 adora a los indios de la India porque su maestro espiritual, Sai Baba, que ya est\u00e1 criando malvas, era indio puro y hasta el pa\u00eds del Ganges viaj\u00f3 ella misma varias veces para escuchar sus ense\u00f1anzas de su propia boca abierta, tuvo curiosidad por preguntarle a la paciente camarera que qui\u00e9n era el simp\u00e1tico indio, tirando a negro, que tan feliz la hab\u00eda \u00abasaltado\u00bb para manifestarle en ingl\u00e9s que haberle podido dar un beso era algo que jam\u00e1s olvidar\u00eda. La actriz no dud\u00f3 ni por un segundo de que era indio. Pues bien: la camarera, antes de traernos unos exquisitos guisantes acompa\u00f1ados con jam\u00f3n, cuyo acompa\u00f1amiento me com\u00ed yo porque Ver\u00f3nica Forqu\u00e9 ejerce de vegetariana, le explic\u00f3 que ese se\u00f1or no era indio, sino suramericano. Y m\u00e9dico. Indio, no; m\u00e9dico, s\u00ed.<br \/>\nComo la actriz lleva muchos a\u00f1os practicando yoga, y meditaci\u00f3n, y ahora encima es vegetariana, y es una santa contempor\u00e1nea incapaz de despertar a una mosca de la siesta sin sentirse culpable, ni se inmut\u00f3, ni dej\u00f3 un guisante a salvo en el plato, pero como lejos de ser tonta es lista como el hambre, l\u00f3gicamente se pregunt\u00f3: A) \u00bfPor qu\u00e9 dio por hecho que el suramericano de Suram\u00e9rica, de quien yo m\u00e1s bien habr\u00eda jurado que era negro, era indio de la India? B) \u00bfPor qu\u00e9 ese se\u00f1or, que no era indio ni por vocaci\u00f3n ni por pasaporte, le hab\u00eda hablado a Ver\u00f3nica Forqu\u00e9, espa\u00f1ola desde que naci\u00f3, todo el tiempo en perfecto ingl\u00e9s? C) \u00bfPor qu\u00e9 ella, hecha una reina, pero visto lo visto sin venir a cuento, tambi\u00e9n le hab\u00eda respondido a sus halagos en la lengua de Shakespeare? Ni idea, pero y lo que nos re\u00edmos la otra noche record\u00e1ndolo junto al Mar Menor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>21 de agosto de 2016 &nbsp; (Se mueve por la vida tratando al personal con un tacto y una dulzura que parecen propios de un ser de otro planeta) Al indio de baja estatura de la India, m\u00e1s parecido a un negro del Congo que a un indio de la India, por poco le da [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":41,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/users\/41"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/unapalabratuya\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}