<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>NY antes del 11S | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2013/09/11/ny-antes-del-11s/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo</link>
	<description>Relaciones, amor, vida. Lo que de verdad importa</description>
	<lastBuildDate>Mon, 02 Mar 2020 08:48:14 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>

<image>
	<url>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2019/10/cropped-YoSDTyHQ-5-32x32.jpeg</url>
	<title>NY antes del 11S | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
	<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
		<item>
		<title>NY antes del 11S | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
		<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2013/09/11/ny-antes-del-11s/</link>
		<comments>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2013/09/11/ny-antes-del-11s/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 11 Sep 2013 06:34:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lola Gracia</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[11s]]></category>
		<category><![CDATA[ny]]></category>
		<category><![CDATA[relatos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/?p=506</guid>
		<description><![CDATA[  Luis era probablemente el chico más guapo que había visto jamás. Cuando me topé con él en el impresionante hall del Hyatt de Nueva York pensé automáticamente: “Jamás se fijará en mi”. Dejaba el bullicio de Lexintong Avenue –donde comprobé que, efectivamente, NY es como las películas–  para entrar en ese lugar inmenso, repleto [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p> </p>
<div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"><a style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;" href="http://4.bp.blogspot.com/-CgObjev9za4/UjAJc5PoOSI/AAAAAAAACj4/kXYhBj7Y608/s1600/ny.jpg"><img loading="lazy" src="//4.bp.blogspot.com/-CgObjev9za4/UjAJc5PoOSI/AAAAAAAACj4/kXYhBj7Y608/s320/ny.jpg" alt="" width="320" height="230" border="0"></a></div>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Luis era probablemente el chico más guapo que había visto jamás. Cuando me topé con él en el impresionante hall del Hyatt de Nueva York pensé automáticamente: “Jamás se fijará en mi”. Dejaba el bullicio de Lexintong Avenue –donde comprobé que, efectivamente, NY es como las películas–  para entrar en ese lugar inmenso, repleto de gente que iba y venía, de botones con maletas, de viajantes despistados y al fondo esa monumental cascada, cuyo rumor inundaba todo.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Pregunté al botones en mi torpe inglés si sabía algo de una delegación de chicos puertorriqueños. Ellos llegaron antes que yo. Me dijo que no en un torpe español que respondió a mi torpe inglés. Y ahí estaba él. Luis, el bello. “Hola. Permiteme que me presente”. De cerca era aún más guapo. Sus ojos verdes, enormes. Enorme su boca, llena de dientes, de labios carnosos, de sonrisa apabullante. “¿Con quién vienes?”</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Con el aula de Relaciones Internacionales de la U.P.I . Estoy aquí, gracias a Luis González ¿Le conoces?</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–¡¡Ese loco pendejo!!</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–No me asustes. Me aseguró que tendría habitación, que entraría en la ONU para observar los debates.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–No te preocupeh, linda. Ya lo arreglamoh pronto.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Subimos a una habitación atestada de mochilas, bolsas y sacos de dormir. “Se supone que es aquí”– me aclaró– pero esta noche yo no me quedo, me voy a Queens a casa mi amigo el chino.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Le miré tan asustada que me pidió que le acompañase. Y dormí en una litera de algún lugar de Queens, en un bloque del que, el chino, a su temprana edad, ya era propietario y gerente. Luis durmió arriba. Yo abajo. Hablamos un poquito en lo oscuro.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Me gusta como suenas</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Mi acento, dices</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Eso</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Al día siguiente conocimos a toda la familia del chino. A su prometida, que enseñaba el ombligo a pesar de los dos grados y la ventisca, y a toda la res extensa. Comimos algo delicioso. Y volvimos al hotel. La misma pesada sensación al llegar, el pesado ambiente de aquella habitación súper poblada. Los chicos comían nachos y bebían ron Cacique.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">-¿Qué hay pana? ¿Dónde tú te metiste?–preguntó el otro Luis</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">-Me fui a hangeal por ahí un rato. </span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Me miraba, se reía.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Oye ¿tú te crees que esta mujel va a dormir aquí con todos ustedes?</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–No hay problema, brodel. </span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Qué güevon</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Me preguntó: ¿Te vienes? Tengo un plan chévere para esta noche.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Tenía poco donde elegir, así que ni lo dudé.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–¿Dónde vamos?</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Sorpresa</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Nos recogió una furgoneta blanca. </span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Este es mi primo, también se llama Luis</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–¿Qué hay linda? –se presentó con un ademán en su cabeza, sin despegar las manos del volante. </span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Atravesamos el Bronx. Había grupos de personas calentando sus manos frente a latas de latón con hogueras sobre ellas y finalmente llegamos allí. A las Torres Gemelas.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Los newyorican son una casta importante en la ciudad de NY. Están por todos sitios. Fundamentalmente trabajan en la hostelería y en la seguridad. Y siempre se ecuentran en los lugares más estratégicos.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Una pizza grasienta, de gran predicamento entre los habitantes de la Gran Manzana, era nuestro salvo conducto. Ahí estaba un amigo del tío de Luís.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Pana ¿como tú estás? ¿Has comido?</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Sí comí.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Pues te traje esto y a mi sobrino con su novia. Podemos pasal ¿no?</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–A la orden, no hay problema.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span><br>
<span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Y ahí estábamos. En aquella mole que se elevaba al cielo. Sin ejecutivos, ni repartidores de correo, ni secretarias. Sólo estábamos los tres. El tío y su amigo charlaban y comían pizza. Nosotros nos adentramos hacia el centro del vestíbulo donde una palmera se perdía en las alturas. O dos palmeras. No lo recuerdo bien.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">De pronto se hizo el silencio. Luis dijo: </span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">–Linda ¿Te gustaría salir conmigo?– En aquellos dos días había olvidado la belleza de Luis. Me había acostumbrado a ella. Pero vino a mi mente aquel primer pensamiento. No podía contestar. Aquel árbol espigado, enmedio de la noche, encerrado entre el cristal y el cemento, me tenía obnubilada.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Luís besó mi nuca  -Te dolerá el cuello si sigues así– Le miré y contesté: “Sí, quiero salir contigo”</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;">Aquel jovencito de Ponce, hijo de la gobernadora, me llevó por la noche a nuestra atestada habitación de hotel, donde era la única chica. Antes de que llegaran los demás nos escondimos bajo la cama e hicimos el amor por primera vez y allí pasamos nuestra segunda noche en NY, tras nuestro recorrido turístico nocturno por las calles peligrosas y por las hermosas torres que ardieron 17 años después. Hace casi 20 años de aquello. El mundo es un lugar muy distinto. No puedo decir que me guste. Por cierto, esa foto que veis, me la hizo Luis.</span></p>
<p><span style="font-family: Trebuchet MS, sans-serif;"><br>
</span></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2013/09/11/ny-antes-del-11s/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>506</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
