<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Placer se escribe con P | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/06/20/placer-se-escribe-con-p/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo</link>
	<description>Relaciones, amor, vida. Lo que de verdad importa</description>
	<lastBuildDate>Mon, 02 Mar 2020 08:48:14 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>

<image>
	<url>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2019/10/cropped-YoSDTyHQ-5-32x32.jpeg</url>
	<title>Placer se escribe con P | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
	<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
		<item>
		<title>Placer se escribe con P | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
		<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/06/20/placer-se-escribe-con-p/</link>
		<comments>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/06/20/placer-se-escribe-con-p/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 20 Jun 2016 07:17:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lola Gracia</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[p]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[placer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[punto g]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/?p=909</guid>
		<description><![CDATA[    El placer sexual, históricamente, pertenecía al hombre. Él ejercía el poder, él penetraba y él contribuía a la procreación. Si quería permitirse ciertas licencias no habituales del ámbito conyugal, iba con prostitutas y jugaba a la perversión secreta, prohibida y pecaminosa, que tanto le excitaba. Por suerte, todo eso ha cambiado. Tenemos a [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p> </p>
<p><a href="/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2016/06/segunda-sue%C3%B1os.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-910" title="segunda-sueños" src="/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2016/06/segunda-sue%C3%B1os.jpg" alt="" width="541" height="329"></a></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p> </p>
<p>El placer sexual, históricamente, pertenecía al hombre. Él ejercía el<strong> poder</strong>, él <strong>penetraba</strong> y él contribuía a la <strong>procreación</strong>. Si quería permitirse ciertas licencias no habituales del ámbito conyugal, iba con<strong> prostitutas</strong> y jugaba a la <strong>perversión</strong> secreta, <strong>prohibida</strong> y <strong>pecaminosa</strong>, que tanto le excitaba.<br>
Por suerte, todo eso ha cambiado. Tenemos a nuestra querida pareja lujuriosa, denominada así por el gran sexólogo y docente Marcos Sanz.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Antes, otro sexólogo: <strong>Willy Passini,</strong> acuñó el término de perversiones blandas, toleradas porque se hacen desde la invisibilidad y casi con toda probabilidad en el estrecho círculo de esa pareja lujuriosa que, de cara a la galería es “normal”<br>
En el 77, llegaron un par de chavales revolucionarios <strong>Pascal Bruckner y Alain Finkielkraut</strong> y escribieron “El nuevo desorden amoroso”, concluyeron que el viejo orden y el placer netamente masculino que habían dominado el mundo no dejaba de ser una visión miserable y pobre de la sexualidad. Y, de pronto, la mujer ya no es el objeto de deseo, también es sujeto, es activa y reclama su placer y ese placer con “P” se aleja de los métodos que había usado el hombre siglos y siglos atrás para satisfacerse.<br>
Ya lo “normal”, lo establecido no existía.<strong> Incluso una joven Janette Winterson se preguntaba por qué tenía que escoger entre ser feliz y ser normal</strong>. Quién es nadie para dictaminar que el amor lésbico, por ejemplo, sea perverso ¿Y qué es perverso? ¿Y no habíamos quedado en que hay que legitimar la perversidad?<br>
Lo sé, todo esto es un lío pero, por otro lado,<strong> somos enormemente afortunados de vivir en un mundo tan relativo, donde las opiniones son distintas, abiertas, contradictorias y cambiantes.</strong></p>
<p><strong></strong><br>
Todo es positivo siempre y cuando nos enfoquemos con ahínco en <strong>despatologizar cualquier tendencia y peculiaridad sexual</strong>. Todo es positivo<strong> si dejamos a un lado lo prescriptivo: el placer no ha de ser una obligación sino una devoción</strong>. Cuando nos metemos en una cama con alguien a quien deseamos <strong>no pretendamos batir récords en cuanto a número de orgasmos</strong>. Es ridículo.</p>
<p>A la cama se va un con un espíritu lúdico, no competitivo.</p>
<p>Y todo es positivo, siempre y cuando no veamos la sexualidad desde una óptica exclusiva de género. <strong>El sexo no es feminista ni es machista. Disfrutaremos si dejamos por fin de intelectualizar cada postura, cada acto, cada práctica</strong>.<br>
<strong>Winterson se hizo una pregunta trascendental ¿Por qué ser feliz cuando puedo ser normal? Pero yo me pregunto ¿Por qué hay que elegir?</strong> Puedo ser feliz y puedo ser un loco. Y quizá lo más saludable es permitirse momentos de locura.<br>
Si lo normal, lo establecido, era ese mundo antiguo donde la perversidad consistía en irse a ver prostitutas y luego aburrir a la parienta con un sexo monótono y aburrido, detesto la normalidad.<br>
Y quizá sí, sea una loca, pero <strong>creo que existe esa pareja creada por Marcos Sanz. Que se puede ser feliz y fiel y perverso y divertido, dentro de un ámbito duradero de total confianza, lealtad, enamoramiento y por supuesto amor, amor del bueno</strong>.<br>
¿Y qué es lo saludable? Lo que nos haga felices, lo que permita que nuestra felicidad se contagie a otros. Impedir el sufrimiento propio y ajeno. <strong>Crear esa dinámica donde exista la magia, el impulso hacia adelante, la experimentación y el sentirse a salvo</strong>, protegido, contento, satisfecho.</p>
<p>Una buena sexualidad, una buena pareja sexual puede ayudarnos a conseguir esto y mucho más pero, por supuesto, siempre comenzando por uno mismo.</p>
<p>En verdad, creo que ese estado es mucho más fácil de alcanzar que el nirvana. S<strong>iguiendo con el juego de las “P” lo veo completamente POSIBLE.</strong></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/06/20/placer-se-escribe-con-p/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>909</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
