<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El deseo y la excitación | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/09/26/el-deseo-y-la-excitacion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo</link>
	<description>Relaciones, amor, vida. Lo que de verdad importa</description>
	<lastBuildDate>Mon, 02 Mar 2020 08:48:14 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>

<image>
	<url>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2019/10/cropped-YoSDTyHQ-5-32x32.jpeg</url>
	<title>El deseo y la excitación | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
	<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
		<item>
		<title>El deseo y la excitación | Vivir en el filo - Blogs laverdad.es</title>
		<link>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/09/26/el-deseo-y-la-excitacion/</link>
		<comments>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/09/26/el-deseo-y-la-excitacion/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Sep 2016 06:47:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lola Gracia</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[deseo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[efigenio amezúa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[excitación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[kabalah]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[punto g]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/?p=956</guid>
		<description><![CDATA[  Quiero empezar este artículo con una frase del gran Efigenio Amezúa. Mejor dicho, con dos. La primera: sin fantasía no es posible el deseo. Esto tiene una base fundamental. La realidad es producto de nuestros pensamientos. Esto es algo que han dicho a lo largo de los siglos grandes sabios y pensadores. También la [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><a href="/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2016/09/31ae81cc364abe3b4d8289860aefd6401.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-medium wp-image-958" title="31ae81cc364abe3b4d8289860aefd640" src="/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2016/09/31ae81cc364abe3b4d8289860aefd6401.jpg" alt="" width="232" height="300" srcset="https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/18/2016/09/31ae81cc364abe3b4d8289860aefd6401.jpg 564w, https://static-blogs.laverdad.es/wp-content/uploads/sites/18/2016/09/31ae81cc364abe3b4d8289860aefd6401-232x300.jpg 232w" sizes="(max-width: 232px) 100vw, 232px"></a><a href="/vivirenelfilo/wp-content/uploads/sites/18/2016/09/31ae81cc364abe3b4d8289860aefd640.jpg"><br>
</a></p>
<p> </p>
<p>Quiero empezar este artículo con una frase del gran<strong> Efigenio Amezúa</strong>. Mejor dicho, con dos. La primera: <strong>sin fantasía no es posible el deseo</strong>. Esto tiene una base fundamental. La realidad es producto de nuestros pensamientos. Esto es algo que han dicho a lo largo de los siglos grandes sabios y pensadores. También la inefable Ana María Matute.</p>
<p>Los creadores fabricamos universos, realidades. Pero la gran mayoría de la gente también. Todos cuantos leen estos artículos desconocen hasta qué punto tienen poder sobre sus vidas. <strong>Nuestro discurso interior, nuestras frases. Todo, absolutamente todo,  fabrica nuestra realidad.</strong> Por tanto, Amezúa tiene razón: el deseo surge de la fantasía. De nuestro discurso interior, de nuestros sueños, de nuestras proyecciones mentales.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Querido lector, no lo olvides nunca. Tú tienes el poder. Sólo tú. Nadie más.</p>
<p>Construimos minuto a minuto, segundo a segundo. Mucho ojo con los pensamientos que pueblan nuestra cabeza. Con los demonios y fantasmas. Es mucho mejor sacarlos fuera. Crea una ficción, escribe un libro, una obra de teatro, una canción…Pero <strong>expulsa las toxinas mentales cuanto antes</strong>.</p>
<p>Más talleres literarios y menos Lorazepán. Más reuniones de amigos, más familia y menos Prozac.</p>
<p>Quizá algunos me llamen antigua pero no hay nada como otro ser humano para curar al ser humano.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Segunda frase: <strong>El deseo no es posible sin el otro</strong>. De hecho, no somos nada sin el otro. Esto lo vienen pregonando desde siglos inmemoriales el cristianismo y la Kabalah hebrea.</p>
<p><strong>Uno puede excitarse con un zapato de tacón pero no puede desear un zapato de tacón</strong>. ¿Y qué hay acerca del deseo sobre uno mismo? Seré muy explícita para que me entiendan: yo puedo excitarme conmigo misma mientras me masturbo frente a un espejo pero ni deseo al espejo, ni me deseo a mi. En el fondo ¿Qué deseo? a ese otro que podría estar al otro lado del espejo y que podría estar mirándome y que, de pronto, escapase de su refugio de cristal para llegar a otro refugio, al de la carne.</p>
<p>La excitación es una cosa y el deseo es otra.</p>
<p>La excitación viene muy bien para calmar ciertos apetitos de un modo rápido y eficaz. <strong>El deseo construye realidades</strong>. Fabrica palacios de princesas y habitaciones rojas.</p>
<p><strong>El deseo tiene nombres y apellidos. Tiene cara, pasado, presente y futuro. Lo que los guionistas denominarían un backstory. Deseas a alguien —Y lo deseas con fiereza, caiga quien caiga y llueva, truene o relampaguee— porque te remueve algo en tu interior. Porque se parece a ti mucho más de lo que estarías dispuesto a admitir.</strong></p>
<p>Somos unos egocéntricos de cuidado: cuando nos fijamos en alguien es porque ese alguien tiene algo con el cual nos identificamos 100%. Y nos atrapa su físico, sí. Sus ojos, olor, nariz boca y cuerpo, pero nos atrapa lo que vemos de nosotros en el otro y, por mucho que busquemos, no encontramos en nadie más.</p>
<p>Según la Kabalah, cuanto más antigua es un alma, más le cuesta encontrar a su gemela. Quizá esto podría justificar el que muchas personas con el mismo ADN se emparejen.</p>
<p>Analicen <strong>¿Qué les gusta de su pareja? ¿Qué tiene de similar con sus ancestros o familiares?</strong></p>
<p>Otras veces sucede al contrario y se cumple, chabacanamente, eso de los opuestos se atraen. Según mi opinión, cuando esto sucede, uno siempre huye de algo.</p>
<p><strong>¿Qué le excita? ¿A quién desea? (pero de verdad, pregúnteselo para sus adentros, sin convencionalismos, sin miedos. Nadie le ve, nadie le escucha excepto usted mismo)</strong></p>
<p><strong>Si responden a estas preguntas con sinceridad el regalo es una vida más plena y satisfactoria. No está mal ¿verdad?</strong></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.laverdad.es/vivirenelfilo/2016/09/26/el-deseo-y-la-excitacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>956</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
