{"id":1418,"date":"2018-12-09T13:07:17","date_gmt":"2018-12-09T13:07:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/?p=1418"},"modified":"2018-12-09T13:22:21","modified_gmt":"2018-12-09T13:22:21","slug":"la-pasion-de-clara-y-juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/2018\/12\/09\/la-pasion-de-clara-y-juan\/","title":{"rendered":"La pasi\u00f3n de Clara y Juan"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2018\/12\/f5d9c32751b2898b8f3237a7725e3432.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1419\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2018\/12\/f5d9c32751b2898b8f3237a7725e3432-300x278.jpg\" alt=\"f5d9c32751b2898b8f3237a7725e3432\" width=\"300\" height=\"278\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2018\/12\/f5d9c32751b2898b8f3237a7725e3432-300x278.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2018\/12\/f5d9c32751b2898b8f3237a7725e3432.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras el mundo se sumerge en las compras, los puentes y los turrones yo ando enmara\u00f1ada en la historia de amor de <strong>Clara Schumann (de soltera Clara Wieck) y Johannes Brahms.<\/strong> Las historias de m\u00fasicos, y en especial esta, me sobrecogen porque siempre flotan las musas y los pentagramas entre ellas y las declaraciones rom\u00e1nticas son de un intenso sublimado dif\u00edcil de hallar en la vida real.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, este romance en concreto, es complejo, abnegado. Muy hermoso. Como lo es el aut\u00e9ntico amor.<\/p>\n<p>En el principio Clara se cas\u00f3 con Robert Schumann quien lleg\u00f3 a la vida de los Weick porque era alumno de su padre. En aquel entonces, Schumann era un m\u00fasico desconocido al que le faltaba a\u00fan mucho talento por desarrollar. A eso se a\u00f1ad\u00edan sus \u00ednfulas literarias. A pesar de los nueve a\u00f1os de diferencia, Clara y Robert entablaron amistad y al a\u00f1o contrajeron matrimonio, unos meses antes de que ella cumpliese la mayor\u00eda de edad. Para el se\u00f1or Weick, Robert era un partido deplorable.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, Johannes Brahms es el alumno de Schumann. Se mezclan en su coraz\u00f3n la admiraci\u00f3n y devoci\u00f3n por su maestro y el hechizo que sent\u00eda por Clara. <strong>Imaginamos al pobre Johannes, torturado e insomne, presa de una pasi\u00f3n inconveniente\u2026como poco.<\/strong><\/p>\n<p>Clara Schumann fue una concertista notable, incluso compositora de su propia m\u00fasica aunque jam\u00e1s se valor\u00f3 a s\u00ed misma en su justa medida. De hecho, ten\u00eda la peregrina teor\u00eda de que las mujeres compon\u00edan peor. Imagino que en el mundo del siglo XIX, simplemente, lo hac\u00edan menos.<\/p>\n<p><strong>La virtuosa tuvo una infancia complicada y una vida dif\u00edcil. La mortalidad infantil de anta\u00f1o se ceb\u00f3 con varios de sus hijos. Luego vinieron los intentos de suicidio de Robert y su suicidio al fin.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mientras tanto, ah\u00ed estaba Brahms, suspirando de amor por ella<\/strong>. La apoyaba en todo y le escrib\u00eda muy bellas cartas. E<strong>ntre ambos existi\u00f3 la admiraci\u00f3n, la relaci\u00f3n intelectual y art\u00edstica y, claro, el amor. Imagino que en esos ambientes es muy complicado separar una cosa de la otra.<\/strong><\/p>\n<p>Algunos fragmentos de sus cartas: &#8221; Eres para mi una amiga tan querida que no puedo expresarlo\u2026Si esto contin\u00faa as\u00ed, tendr\u00e9 que colocarte alg\u00fan d\u00eda detr\u00e1s de una vitrina o ahorrar para poder engarzarte en oro&#8221;.<\/p>\n<p>O, este: &#8220;Mi muy querida Clara, desear\u00eda poder escribirte tan tiernamente como te amo y decirte las buenas cosas que te deseo&#8221;<\/p>\n<p>En estos mundos de horrible frialdad uno no puede imaginar como un amigo le cuenta al otro lo que siente con esta vulnerabilidad y desnudez. Pero as\u00ed le cont\u00f3 Juan su sentir al violinista Joseph Joachim:\u00a0 &#8220;Creo que no la respeto y admiro tanto como la amo y soy presa de su hechizo. A menudo debo contenerme con fuerza para no rodearla en brazos. Me parece tan natural que ella no lo tomar\u00eda a mal&#8221;.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 pena no tener una m\u00e1quina del tiempo para saber en verdad que ocurri\u00f3 despu\u00e9s, tras el suicidio de Schubert.\u00a0 Sabemos que Johannes y Clara viajaron a Suiza, que su relaci\u00f3n se hizo m\u00e1s intensa pero ambos acordaron destruir la gran mayor\u00eda de cartas de amor que se enviaron.<\/p>\n<p>A veces no hay como sublimar la pasi\u00f3n para que el arte brote sin contenci\u00f3n. No sabemos si el delirante amor de Juan por Clara le llev\u00f3 a crear tan extenso repertorio y a ser uno de los grandes.<\/p>\n<p>Hans von B\u00fclow lo incluy\u00f3 en la trinidad de las tres B junto a Beethoven y Bach. Las sinfon\u00edas de Brahms, un g\u00e9nero al que lleg\u00f3 con muchas dudas, constituyen seg\u00fan los expertos, &#8220;una de las culminaciones del g\u00e9nero sinf\u00f3nico del XIX&#8221;.<\/p>\n<p>Prueben a leer este punto G con algo de Brahms o de Clara de fondo. Magia pura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Mientras el mundo se sumerge en las compras, los puentes y los turrones yo ando enmara\u00f1ada en la historia de amor de Clara Schumann (de soltera Clara Wieck) y Johannes Brahms. 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