{"id":1459,"date":"2019-04-07T16:31:40","date_gmt":"2019-04-07T16:31:40","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/?p=1459"},"modified":"2019-04-07T16:33:18","modified_gmt":"2019-04-07T16:33:18","slug":"bye-bye-oxitocina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/2019\/04\/07\/bye-bye-oxitocina\/","title":{"rendered":"Bye, bye oxitocina"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/04\/oxytocine.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1460\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/04\/oxytocine-276x300.jpg\" alt=\"oxytocine\" width=\"276\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/04\/oxytocine-276x300.jpg 276w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2019\/04\/oxytocine.jpg 736w\" sizes=\"(max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las rupturas son todas dolorosas y el motivo es el mismo: cuando alguien dice adi\u00f3s o le dicen adi\u00f3s hemos de librarnos de la hormona del apego. Por eso duele. Porque estamos enganchado al otro por la oxitocina. Esta maravillosa sustancia se genera no s\u00f3lo cuando nos amamos, tambi\u00e9n la liberan las madres al darle el pecho a sus hijos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>La conexi\u00f3n amorosa es tan enorme porque nos recuerda esa uni\u00f3n primigenia con mam\u00e1 y su regazo y el sentirnos a salvo, seguros, en paz. Cuando la encontramos es dif\u00edcil resistirse a ella, incluso si la relaci\u00f3n no es del todo de nuestra satisfacci\u00f3n o su marcha nos genera continuas dudas.<\/strong> Muchas veces preferimos seguir adelante a pesar de todos los \u201cperos\u201d porque el enganche qu\u00edmico es importante. A este se le unen el resto de enganches: el afectivo, el emocional y quiz\u00e1 otros menos saludables.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Vaya por delante que detesto la palabra enganche y que me he vuelto una mani\u00e1tica de razonar todos los episodios emocionales por los que atravieso. Mi man\u00eda es liberar a la emoci\u00f3n, s\u00ed, pero evitar que esta domine mis d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Racionalizar la emoci\u00f3n y las acciones se antoja poco rom\u00e1ntico pero es saludable y positivo a la larga. Hacer un alto en el camino y poner en cuesti\u00f3n lo que\u00a0 hacemos \u2014y preguntarnos por qu\u00e9 lo hacemos\u2014 es necesario para no perdernos a nosotros mismos y entrar en el modo h\u00e1mster. Cu\u00e1ntas veces nos auto observamos prendidos de esa rueda infinita sin plantearnos nuestro GPS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Poner en cuesti\u00f3n las relaciones actuales es necesario. Con m\u00e9todo cient\u00edfico valorar, medir resultados y grado de satisfacci\u00f3n. Si la cosa hace agua por todos lados, cuanto antes nos liberemos de un apego infructuoso mejor que mejor.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las rupturas no siempre son negativas. En ocasiones son el punto de partida de una vida mejor. No hay que tenerle miedo al adi\u00f3s, ni a perder esa hormona del enganche maravillosa.<strong> \u00bfNo ser\u00eda lamentable llegar al final de tus d\u00edas agotado de rodar en la noria de las relaciones que te mantienen en movimiento pero que carecen de un destino final compartido?<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las rupturas son todas dolorosas y el motivo es el mismo: cuando alguien dice adi\u00f3s o le dicen adi\u00f3s hemos de librarnos de la hormona del apego. Por eso duele. Porque estamos enganchado al otro por la oxitocina. 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