{"id":594,"date":"2014-04-21T15:24:01","date_gmt":"2014-04-21T15:24:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/?p=594"},"modified":"2014-04-21T15:24:01","modified_gmt":"2014-04-21T15:24:01","slug":"hay-que-flirtear-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/2014\/04\/21\/hay-que-flirtear-mas\/","title":{"rendered":"Hay que flirtear m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div><a href=\"\/vivirenelfilo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2014\/04\/kiss.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-595\" title=\"kiss\" src=\"\/vivirenelfilo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2014\/04\/kiss.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2014\/04\/kiss.jpg 354w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2014\/04\/kiss-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2014\/04\/kiss-300x300.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Nacemos. Un olor nos une a nuestra madre. Nada sabemos de la vida. A ciegas nos dejamos envolver por el calor, por el afecto gratuito y generoso de alguien que nos protege sin pedirnos nada a cambio. Lloramos y el perfume de la leche materna nos calma. A\u00fan no hemos aprendido el arte de flirtear, de conquistar a nuestro entorno para que conspire por nosotros. Para que los otros se conviertan en una campana protectora que nos da todo porque s\u00ed. Porque\u00a0<strong>el ni\u00f1o<\/strong>\u00a0demanda atenci\u00f3n y no le importan los problemas de los mayores. Es\u00a0<strong>ego\u00edsta y reclama dedicaci\u00f3n constante<\/strong>, continua. Exclusividad. Y siempre necesitar\u00e1 nuevas muestras de amor. Nunca ser\u00e1 suficiente. Los primeros meses romper\u00e1 en gritos para hacerse escuchar.\u00a0<strong>Despu\u00e9s, desarrollar\u00e1 el lenguaje no verbal que los humanos llevamos impreso en los genes<\/strong>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>El ni\u00f1o tendr\u00e1 metido en su bolsillo a esos adultos que les adoran sin necesidad de demostrarles nada. No ser\u00e1 eterno. Un d\u00eda, el ni\u00f1o descubrir\u00e1, de la noche a la ma\u00f1ana, que se acab\u00f3 su reinado<\/strong>. Desaprender\u00e1 el arte de flirtear, que era connatural a \u00e9l, que desarrollaba de una forma espont\u00e1nea.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Hoy d\u00eda se nos ha olvidado c\u00f3mo flirtear. Una pena<\/strong>. Es un juego maravilloso.<\/div>\n<div><strong>El flirteo<em>\u00a0porques\u00ed<\/em>, sin expectativas<\/strong>, como un di\u00e1logo de seducci\u00f3n y simpat\u00eda. Yo flirteo continuamente. Es como un resorte, no con todo el mundo, claro. Pero hay personas que te gustan. Y ya est\u00e1. Y quieres que sientan que son apreciados, valorados, incluso queridos. Sin objetivos de nada. Sin fines sexuales.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>F\u00edjense en los ni\u00f1os para reaprender el arte del flirteo del que conoc\u00edamos todo cuando no levant\u00e1bamos un palmo del suelo<\/strong>. Ellos establecen primero una potente\u00a0<strong>conexi\u00f3n visual<\/strong>. El mirarse insistentemente es una se\u00f1al inequ\u00edvoca de que hemos mordido y han mordido el anzuelo. Hay algo que no falla:\u00a0<strong>la sonrisa y la carcajada<\/strong>. Flirtear es tan bonito que poco importan los resultados.\u00a0<strong>Es la exaltaci\u00f3n de lo l\u00fadico, una danza de miradas, palabras, movimientos y olores. Y regresamos a nuestro instinto m\u00e1s primitivo. A ese que dominaba nuestros primeros d\u00edas en el planeta. Volvemos al olfato<\/strong>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Me contaba el otro d\u00eda el profesor\u00a0<strong>Marcos Egea Cortines que las mujeres elegimos al hombre en funci\u00f3n del olor. De todos, nos quedaremos con el que nos mejore como especie en el caso de reproducirnos. Con ellos sucede lo mismo<\/strong>. Adem\u00e1s, la mujer tambi\u00e9n se siente atra\u00edda por los ejemplares de macho que presentan mayor grado de simetr\u00eda. Da la casualidad que, seg\u00fan todas las investigaciones, a mayor simetr\u00eda, feromonas m\u00e1s potentes.\u00a0<strong>Vamos, que el mundo est\u00e1 muy mal repart\u00edo. Los guapos son m\u00e1s atractivos por todo, incluido por el olor<\/strong>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hoy que todo es tan digital, que vivimos aislados en nuestra pantalla-burbuja, les propongo que levanten la cabeza de su android, de su tablet.\u00a0<strong>F\u00edjense en el despliegue er\u00f3tico y suntuoso de las flores que se abren de par en par<\/strong>, engatusando a los insectos para que la naturaleza obre el milagro de la polinizaci\u00f3n.\u00a0<strong>D\u00e9jense embaucar por esta borrachera de Azahar y que la brisa marina penetre por sus poros<\/strong>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a0Hay que abrirse, sin excusas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hoy\u00a0<strong>los otros ya no colmar\u00e1n nuestras necesidades a cambio de nada \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s da? Sean generosos, abandonen la pol\u00edtica de la escasez afectiva<\/strong>. Abandonen el circunloquio eg\u00f3latra de su vida porque los otros\u00a0<strong>nos completan<\/strong>. Y, por el amor de Dios, abandonen el sof\u00e1, la pereza monumental que produce arriesgar a cambiar.\u00a0<strong>Si no aprendemos, \u00a0no crecemos y si no crecemos ni re\u00edmos, ni lloramos \u00bfPara qu\u00e9 demonios estamos aqu\u00ed?<\/strong><\/div>\n<div>Hala, a la calle, a flirtear, que la vida se acaba<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacemos. Un olor nos une a nuestra madre. Nada sabemos de la vida. A ciegas nos dejamos envolver por el calor, por el afecto gratuito y generoso de alguien que nos protege sin pedirnos nada a cambio. Lloramos y el perfume de la leche materna nos calma. 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