{"id":802,"date":"2015-11-08T19:54:39","date_gmt":"2015-11-08T19:54:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/?p=802"},"modified":"2018-12-05T11:16:42","modified_gmt":"2018-12-05T11:16:42","slug":"sade-maranon-y-el-puzle-de-al-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/vivirenelfilo\/2015\/11\/08\/sade-maranon-y-el-puzle-de-al-vida\/","title":{"rendered":"Sexo y biograf\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/vivirenelfilo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2015\/11\/b9094d12e6f279ddb713f56dbd84f50a.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-804\" title=\"b9094d12e6f279ddb713f56dbd84f50a\" src=\"\/vivirenelfilo\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2015\/11\/b9094d12e6f279ddb713f56dbd84f50a.jpg\" alt=\"\" width=\"690\" height=\"959\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2015\/11\/b9094d12e6f279ddb713f56dbd84f50a.jpg 690w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/18\/2015\/11\/b9094d12e6f279ddb713f56dbd84f50a-216x300.jpg 216w\" sizes=\"(max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00fa y yo no somos como un objeto volante no identificado que se &#8220;aparece&#8221;, de repente, en un verde prado, entre la niebla y el roc\u00edo.<\/p>\n<p>No. <strong>T\u00fa y yo hemos recorrido un camino. Y nos hemos encontrado. Pero antes, hemos asistido, asombrados, a hechos sorprendentes<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Otros amantes dejaron huellas en nuestro cuerpo. Algunos, cicatrices. Incluso nuestra infancia nos ense\u00f1\u00f3 lo que era el placer, el displacer.<\/strong> El deseo de lo prohibido. Algunas hallaron el fuego entre las p\u00e1ginas de un libro de Anais Nin y ya les es imposible disociar el sexo de las palabras. Otros descubrieron lo er\u00f3tico que puede resultar una mujer que suda, despeinada, de escote generoso, que se afana y quiere dejar la ropa bien planchada. Y que ella le sonr\u00eda y que\u00a0 \u00e9l no pueda contener al joven cuerpo.<\/p>\n<p>La biolog\u00eda y la sexualidad de cada ser humano va asociada su biograf\u00eda. Por eso es absurdo reducirlo todo a la ciencia, a la medicina. <strong>Nuestro sexo es nuestro cerebro, la cultura; las palabras y conversaciones son sexo; la pintura, la m\u00fasica, \u00a1\u00a1La escultura!!<\/strong>.<\/p>\n<p>La historia nos desvela una desconocida faceta del gran <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Gregorio_Mara%C3%B1%C3%B3n\">Gregorio Mara\u00f1\u00f3n<\/a>, uno de los primeros sex\u00f3logos que ha dado nuestro pa\u00eds. Esa faceta es la de bi\u00f3grafo. No puedes explicarte la vida de alguien si excluyes el sexo. No importan los a\u00f1os que tengamos, nuestro grado de pr\u00e1ctica incluso nuestra curiosidad o desd\u00e9n.<\/p>\n<p>Mara\u00f1\u00f3n se interes\u00f3 por Tiberio, por Enrique IV y por el Conde Duque de Olivares, entre otros. Su curr\u00edculum como m\u00e9dico es apabullante y me resulta curiosa su especialidad tanto por la sexualidad como por la nutrici\u00f3n, imprescindibles para la supervivencia humana.<\/p>\n<p>Por supuesto, \u00e9l tambi\u00e9n hizo historia y cre\u00f3 junto a <strong><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hildegart_Rodr%C3%ADguez_Carballeira\">Hildegart\u00a0<\/a>la Liga espa\u00f1ola de la Reforma Sexual en 1933<\/strong>.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s vino la guerra y todo aquello qued\u00f3 oscurecido.<\/p>\n<p><strong>La conductas sexuales &#8220;peculiares&#8221;<\/strong>, por denominarlas de un modo as\u00e9ptico, son el resultado y consecuencia de carencias o abundancias afectivas, de creencias inculcadas por quienes nos educaron y la reacci\u00f3n favorable o contraria a esas creencias.<\/p>\n<p><strong>El marqu\u00e9s de Sade<\/strong> era un ser que persegu\u00eda con ego\u00edsmo saciar sus apetitos, conseguir a cuanta mujer deseara, realizar las m\u00e1s obscenas de las org\u00edas pero no era otra cosa que <strong>digno heredero de su padre \u2014fan\u00e1tico de la sodom\u00eda a adolescentes\u2014<\/strong>, el conde de Sade, que a la postre, abandon\u00f3 el vicio y se convirti\u00f3 en abad.<\/p>\n<p>Su odio a la educaci\u00f3n religiosa recibida le convirti\u00f3 en un <strong>sacr\u00edlego creador de estramb\u00f3ticas ceremonias donde fornicaba con prostitutas en iglesias abandonadas, o jugaba con c\u00e1lices y ostias consagradas, como si de un ni\u00f1o rabioso se tratase.<\/strong><\/p>\n<p>El sadismo procede de su infancia y de las escuelas de jesu\u00edtas donde los cilicios, los l\u00e1tigos y la flagelaci\u00f3n eran el pan de cada d\u00eda aunque, para ser fieles a la verdad, al marqu\u00e9s le gustaba m\u00e1s recibir que dar. O sea, que le encantaba<strong> la mortificaci\u00f3n de la carne. Algo muy habitual en los lupanares franceses de la \u00e9poca<\/strong>. R\u00edete tu de Grey y del &#8220;bondage&#8221; m\u00e1s agresivo.<\/p>\n<p>Biolog\u00eda y biograf\u00eda son indisolubles. La segunda transforma a la primera.<\/p>\n<p><strong>T\u00fa y yo, no nacimos de una coliflor. Ni a ti ni a mi nos trajo la cig\u00fce\u00f1a. Nuestros padres hicieron el amor con m\u00e1s o menos fortuna pero, gracias a eso, aqu\u00ed estamos. En nuestra creaci\u00f3n hubo sudor, esperma, gemidos y, con suerte, pasi\u00f3n<\/strong>. Pero estos ingredientes no responden s\u00f3lo a una cuesti\u00f3n gen\u00e9tica y reproductiva (sobre todo en la cultura moderna). <strong>Los individuos no s\u00f3lo son hijos de su especie, afirma la sexolog\u00ed<\/strong>a.<\/p>\n<p><strong>Somos un puzzle grandioso. S\u00f3lo nos queda disfrutarlo.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; T\u00fa y yo no somos como un objeto volante no identificado que se &#8220;aparece&#8221;, de repente, en un verde prado, entre la niebla y el roc\u00edo. No. T\u00fa y yo hemos recorrido un camino. Y nos hemos encontrado. Pero antes, hemos asistido, asombrados, a hechos sorprendentes. 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