<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Un cáncer nacional | Yo también tengo cáncer - Blogs laverdad.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.laverdad.es/yotambientengocancer/2008/07/04/un-cancer-nacional/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.laverdad.es/yotambientengocancer</link>
	<description>Experiencias vividas en torno al cáncer por una periodista murciana que ha sobrevivido a la experiencia</description>
	<lastBuildDate>Fri, 13 Jul 2018 10:54:11 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Un cáncer nacional | Yo también tengo cáncer - Blogs laverdad.es</title>
		<link>https://blogs.laverdad.es/yotambientengocancer/2008/07/04/un-cancer-nacional/</link>
		<comments>https://blogs.laverdad.es/yotambientengocancer/2008/07/04/un-cancer-nacional/#respond</comments>
		<pubDate>Fri, 04 Jul 2008 20:52:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isabel Franco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<post_tag><![CDATA[betancourt]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[cancer]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dolor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[familia]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ingrid]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[secuestro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[trauma]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[vida]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laverdad.es/yotambientengocancer/?p=23</guid>
		<description><![CDATA[Ayer pasé todo el día maravillada con la noticia de la liberación de Ingrid Betancourt. Qué fascinante resulta comprobar cómo la resistencia humana se crece a cada instante, ante adversidades imposibles de medir antes de que ocurran. Yo era una de las personas que había asistido con asombro y preocupación a la campaña de información [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><big>Ayer pasé todo el día maravillada con la noticia de la liberación de Ingrid Betancourt. Qué fascinante resulta comprobar cómo la resistencia humana se crece a cada instante, ante adversidades imposibles de medir antes de que ocurran. Yo era una de las personas que había asistido con asombro y preocupación a la campaña de información que, sobre ella, realizaron las FARC a principios de año (las famosas foto y carta), y de verdad que llegué a temer que perdiera la vida sin perder la condición de rehén.  </big></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Ha sido reconfortante verla hablar ante los medios, confirmar que sigue convencida de tener algo que decir a los demás, y de lo que piensa y siente, pese a que nadie, ni ella misma, es capaz de valorar hasta qué punto la han cambiado estos 6 años de cautiverio. Esta noche espero disfrutar igual de su recibimiento en Francia. </p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Sobre las noticias que han aparecido relacionadas con su liberación, que si han pagado un rescate, que si hay otros intereses, me parece muy poco importante en relación a la noticia de que una persona haya recuperado su libertad y su opción de vivir el resto de sus días como le plazca, que no la vida, porque a esa las FARC le han pegado un buen bocado de 6 años que no va a recuperar nunca.  </p>
<p>En cierto modo, y salvando distancias y diferencias, me he sentido identificada con ella. Y pido disculpas si a alguien le ofende esta comparación. Pero a esta mujer en 2002 le salió al paso un cáncer nacional, que la arrancó de su vida cotidiana, relegándola a ser mero testigo del paso del tiempo. Un eco más entre los monótonos  compases en que se convierte el tictac del reloj, cuando no puedes hacer otra cosa que esperar. </p>
<p>De la misma manera, no sólo el cáncer sino cualquier enfermedad grave, nos arrebata tantos momentos de la vida de nuestros seres queridos que nunca volveremos a tener la ocasión de compartir.  Y esos robos se nos van grabando en el corazón, los veamos o no, haciendo surcos de dolor en los que tropezaremos una y otra vez, siempre que volvamos a pasar por ese camino. Esa es una de las amenazas de estos traumas.  </p>
<p>Este cuarto ciclo para mí ha sido especialmente duro. Se ha prolongado durante más tiempo del habitual, me ha minado aún más las fuerzas de lo esperado y me ha producido dolores que no contaba con sufrir. Y, en ese entorno, ha resultado especialmente difícil asistir cada día a una nueva explosión de vida en mi casa, a la que no estaba invitada.  </p>
<p>Cuando superas el primer ciclo de la quimio te sientes orgullosa, valiente, fuerte y segura. Cuando pasas el tercero no te queda ni dignidad. Sólo esperas descontar con cada día uno menos de sufrimiento y que todo acabe pronto. Y en eso estamos. </p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.laverdad.es/yotambientengocancer/2008/07/04/un-cancer-nacional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>23</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
