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	<title>Yo también tengo cáncerpersonas &#8211; Yo también tengo cáncer</title>
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	<description>Experiencias vividas en torno al cáncer por una periodista murciana que ha sobrevivido a la experiencia</description>
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		<title>Soy una punki</title>
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		<pubDate>Mon, 10 Nov 2008 02:51:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isabel Franco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Personales]]></category>
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		<description><![CDATA[Si, así es. Tengo dos grandes remolinos en la cabeza que, como dos permanentes tornados, dibujan la trayectoria que debe seguir mi pelo sobre el cuero cabelludo. Desde hace unos días, las dos trayectorias se encuentran, sumando a mi escueta melena opiniones encontradas. Toda una contradicción, vamos. Lo que significa que no tengo el mejor [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si, así es. Tengo dos grandes remolinos en la cabeza que, como dos permanentes tornados, dibujan la trayectoria que debe seguir mi pelo sobre el cuero cabelludo. Desde hace unos días, las dos trayectorias se encuentran, sumando a mi escueta melena opiniones encontradas. Toda una contradicción, vamos.</p>
<p>Lo que significa que no tengo el mejor de los aspectos, pese a que todo el que me ve -porque comienzan a verme- me dice &#8220;que buen aspecto tienes&#8221;. Y no lo entiendo, la verdad, no sé a qué se debe, porque si es al peinado&#8230;</p>
<p>Llevo unos días muy floja, siento los brazos como dos hilachas que me cuelgan de unos hombros que apenas pueden sujetarlas. Por eso no he tenido oportunidad de contestar a tantos comentarios como recibo. Pido disculpas a todos. No os ignoro, más bien al contrario, sois mis ángeles de la guarda. </p>
<p>Me duele, y digo que me duele porque es de verdad, leer entre mis comentarios que otras personas están pasando o han pasado por lo mismo que yo y que otros seres queridos para mí; mi suegra y una de mis tías maternas. Es como si una piedra lograra alcanzar mi corazón, tras atravesar mi piel, mis costillas y mi pulmón. ¡Pum! Pega fuerte, se dobla como un bote de refresco vacío, y se queda ahí, encogido, pensando otra vez ¿Porqué a esta persona? ¿Porqué ahora? ¡Que mala suerte!</p>
<p>Y es que es cuestión de suerte, no he parado de oirlo en estos meses, y estoy convencida de ello. ¿Factores de riesgo? No creo en ellos, no cumplo más que el de la maternidad después de los 35, el que menos real me parece de todos. Y lo entiendo. Eso de los factores de riesgo es la &#8216;respuesta-consuelo&#8217; que se han inventado los médicos para atender nuestras insistentes preguntas: ¿cómo evitarlo? ¿porqué aparece? ¿como prevenir las recaídas? y otras muchas más. </p>
<p>Lo siento, sé que parecerá difícil de comprender, pero no les juzgo. Son lo más cercano a un verdugo que he conocido, y que me perdonen por la comparación. Los oncólogos miran a diario a la muerte en los ojos de sus pacientes. Una profesión digna de reconocimiento. Si yo la ejerciera estaría muy, pero que muy triste.</p>
<p><strong>Valoración sicológica</strong><br />
La mía es fuerte, mi oncóloga quiero decir. Ella  decidió el lunes, el mismo día que acabé con la radioterapia, que debo pasar a valoración sicológica. Y todo porque se me ocurrió preguntarle cuando podré volver a trabajar y le dije, textualmente, &#8220;estoy loca por recuperar la normalidad&#8221;. Debió sonarle a confesión. </p>
<p>&#8220;Esto lo he visto muchas veces, el que no se viene abajo al princio, lo hace al final&#8221; y volvió a mirarme con esa expresión de &#8220;quisiera pedirte disculpas por lo que estás pasando, pero no lo hago porque no soy responsable de ello&#8221;. </p>
<p>Según me explicó, mis ganas de volver a la rutina demuestran que no he aceptado lo que me ocurre, y que &#8220;todo tiene un proceso y necesita un tiempo&#8221;. Yo creo que el proceso no me es ajeno, con todos los respetos, y que el tiempo ya lo estoy pagando. Aún así, soy muy respetuosa, &#8220;no me importa que trabajen los profesionales&#8221;, le digo, mientras pienso ¡joder, si me vengo abajo ahora, digo yo que algún lujo podré permitirme!</p>
<p>Lo cierto es que me encuentro bien, tengo la mente despejada (más que en los últimos 10 años) y no me considero pasto de sicóloga, que por otra parte no debe tener muchas ganas de verme, la cita se retrasa. Cuando me siente ante ella, una cosa sí voy a hacer, volcarme. De lleno. Así, al menos, tendré la certeza de que alguna utilidad tiene todo esto. </p>
<p>Las quemaduras de la piel van bien, son pocas, y me alegro de haber hecho caso, aunque tarde, a las recomendaciones de mis predecesoras lectoras. Gracias, guapas.</p>
<p>La vida sigue, y con ella el miedo a perderla continúa acompañándome. Ahora tengo la sensación de que comienzo a percibir la verdadera dimensión del sufrimiento de mi marido. Y lo siento, yo no hubiera querido nunca que estar conmigo pudiera traducirse en dolor. En este dolor. </p>
<p>Mientras, la educación de mi pequeña, que crece sin parar, me entretiene bastante. Y vuelve a doler. Esta vez el hecho de ponerme firme ante determinadas situaciones ¡es tan pequeña! Pero lo peor es la duda, la incertidumbre, eso es lo más doloroso y, otra vez, lo que nadie te avisa ¿me habré equivocado?</p>
<p>Este mal ha vuelto a cebarse en cientos o quizá miles de personas durante estos días. Entre ellos, <strong><A href="http://www.laverdad.es/murcia/20081106/gente/adios-padre-parque-jurasico-20081106.html" title="http://www.laverdad.es/murcia/20081106/gente/adios-padre-parque-jurasico-20081106.html" id=link_1>Michael Crichton</a> </strong>, quien tan buenos momentos me ha hecho pasar ante la tele, viendo <A href="http://wwws.warnerbros.es/television/er/" title="http://wwws.warnerbros.es/television/er/" id=link_2>&#8216;Urgencias&#8217;</a> . Una vez más, ni el dinero, ni el hecho de vivir en el país número uno en investigación médica han servido para nada ante la voracidad del cáncer, como ocurrió con <A href="http://www.laverdad.es/murcia/20080927/cultura/newman-grandes-leyendas-hollywood-200809271728.html" title="http://www.laverdad.es/murcia/20080927/cultura/newman-grandes-leyendas-hollywood-200809271728.html" id=link_0><strong>Paul Newman</strong></a> . </p>
<p>Hace días que quiero saber sobre alguien a quien han operado y no me atrevo a llamarla, no sé si estará bien. </p>
<p>Anoche oí llorar a otra persona, era un llanto profundo, doloroso, ante el que nadie puede permanecer impasible si no es por respeto, el de la intimidad de cada cual. Esa persona lucha desde hace tiempo por conquistar una felicidad que no debería estar vetada a nadie. La vida vuelve a ser una vez más la protagonista. Y no debería tener precio, ninguno, y mucho menos el de una ilusión que se frusta una y otra vez sin contemplaciones. Perdón por escribir en clave, creo que ella me entenderá, y espero no equivocarme. A ella, sin palabras y con mucho cariño, le quiero decir ahora que estoy a su lado, ante cada nueva esperanza que surja, ante cada ilusión que la anime a seguir adelante, ante cada contrariedad y ante la pena, de la que ahora sé un poco más que antes, tú no estás sola.</p>
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		<title>¡Y van 38!</title>
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		<pubDate>Thu, 30 Oct 2008 02:32:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isabel Franco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Personales]]></category>
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		<description><![CDATA[No, no me refiero a las sesiones. Ni a los comentarios de mi último post. Hoy es mi cumpleaños. Hoy hace 38 años que nací, 8 que murió mi padre y 9 meses que me diagnosticaron un cáncer. Y después de todo eso hay vida, mucha vida. En primer lugar, porque me encanta cumplir años, [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No, no me refiero a las sesiones. Ni a los comentarios de mi último post. Hoy es mi cumpleaños. Hoy hace 38 años que nací, 8 que murió mi padre y 9 meses que me diagnosticaron un cáncer. Y después de todo eso hay vida, mucha vida. </p>
<p>En primer lugar, porque me encanta cumplir años, siempre me ha gustado. Llevo toda la vida soñando con la Isabel viejecita que al fin logra sosegarse, y disfruta de sus nietos y de estar viva, sin más. En segundo lugar, porque pese a que se marchan personas muy importantes para nosotros, al final todo sigue, y ese argumento empuja con fuerza a la máquina para que continúe. Acabas aceptando que una persona muy querida puede morir y que tú debes seguir adelante ¡y que bien me ha venido eso para la experiencia que estoy viviendo!</p>
<p>Pero hoy se cumple otro aniversario, distinto a este mío y al cumpleaños de <strong>Maradona</strong>, hoy hace 6 años que una joven chilena, <strong>Daniela García Palomer</strong>, sufrió un terrible accidente que le sesgó las extremidades, todas. </p>
<p>El libro llegó a mí de manos de un vecino que, por cuestiones profesionales, viaja con relativa frecuencia a Chile. Durante el último viaje, conmovido por mi caso, <strong>Antonio</strong> decidió regalarme este ejemplo para ayudarme, con su lectura, a salir adelante. </p>
<p>Bajo el título <A href="http://www.randomhousemondadori.cl/fichalibro/?isbn=9562581969" title="http://www.randomhousemondadori.cl/fichalibro/?isbn=9562581969" id=link_0>&#8216;Elegí vivir&#8217; </a> se esconde la experiencia de una joven estudiante de medicina que, cuando se disponía a disfrutar de unos días de diversión en un encuentro universitario, sufrió un accidente de tren. Fue un 30 de octubre de 2002. Mientras leía, no podía controlar mis emociones ¡que coincidencia! </p>
<p>Yo me estaba planteando si debía cambiar mi fecha de cumpleaños, si mi vida era otra a partir de ahora, y resulta que para una joven del otro lado del océano ocurría lo mismo 6 años antes, pero a la inversa. Ese argumento, y la buena intención de quien me lo regaló, fueron más que suficientes para que devorara las 200 páginas en un pispás. </p>
<p>Daniela habla en todo momento de seguir adelante, de disfrutar de la vida, de volver a hacer lo mismo que antes -pese a carecer de sus brazos y sus piernas- y del cariño de su familia, amigos, compañeros y, por supuesto, de su &#8216;pololo&#8217; (su novio).</p>
<p>Demostró su capacidad de adaptación y su voluntad de superar las adversidades recuperando su autonomía pocos meses después del accidente. No se dejó vencer por las dificultades, y se convirtió en un ejemplo allí donde iba. Para muestra un botón; volvió a conducir y a montar en bicicleta antes de que se cumpliera un año del accidente.</p>
<p>Leer esta experiencia me ha recordado que, historias como la de Daniela, tienen lugar todos los días. Desde el principio al fin, por desgracia. Desde un fatídico accidente que cambia para siempre tu vida, hasta el ejercicio de superación que nos vuelve a colocar en todo lo alto, arropados por el cariño de los demás. </p>
<p>&#8220;Este año te lo has currado especialmente&#8221; han sido las palabras de mi marido cuando me ha felicitado. Es verdad, este año me lo he currado especialmente para seguir viva y poder cumplir 38 y los que me deje el cáncer. Pero no quiero recibir regalos, quiero hacer yo uno. A todas esas personas que luchamos por ampliar la prórroga que nos ha dado la vida, a quienes superan la adversidad (sea la que sea) y siguen adelante, y a quienes ya forman parte de la bufanda que a cada golpe de teclado se teje, como si de un punto tras otro se tratara, a través de este blog. Gracias.<br />
<IMG src='/yotambientengocancer/wp-content/uploads/sites/16' id='img_0' class='imgcen'/><br />
(Imagen: http://senderosdevida.spaces.live.com/)<br />
Porque, a mi parecer, os habéis convertido en un ejemplo de la grandeza del ser humano.</p>
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		<title>La banda sonora de la esperanza y el menú de la felicidad</title>
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		<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 03:37:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Isabel Franco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Personales]]></category>
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		<description><![CDATA[Tengo una amiga que me ha estado enviando canciones durante todos estos meses, para amenizar el trance que supone la quimioterapia. Ella, con esa selección de temas realizada &#8220;cada vez que una canción me recuerda a tí&#8221;, le ha puesto banda sonora a la travesía que he realizado por un túnel oscuro e incierto, durante [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tengo una amiga que me ha estado enviando canciones durante todos estos meses, para amenizar el trance que supone la quimioterapia. Ella, con esa selección de temas realizada &#8220;cada vez que una canción me recuerda a tí&#8221;, le ha puesto banda sonora a la travesía que he realizado por un túnel oscuro e incierto, durante casi 5 meses. </p>
<p>Las canciones que me ha mandado, diversas y maravillosas todas, se han convertido para mí en la banda sonora de la esperanza. Cuando, durante la madrugada, a duras penas conseguía trasladar mi cuerpo hasta el ordenador para tratar de lanzar un nuevo mensaje de supervivencia al mundo exterior, encontrar sus mensajes ha sido para mi como recibir la luz de divinas bengalas musicales en medio de una expedición realizada a oscuras.</p>
<p>Esta noche he podido disfrutar, aunque con mucha moderación, de un suculento menú gallego recién traído de La Coruña por mi hermano e Isabel, más de 1.000 kms acarreando larpeiras, panes gallegos, lacón, chicharrones y ribeiro, entre otros manjares seleccionados para uno de mis primeros reencuentros con mi paladar. Éste último, por cierto, sigue tímido y no acaba de volver a ser el de antes, le seguiré esperando con paciencia.</p>
<p>Este fin de semana pasado he comido los mejores higos de mi vida, otro amigo me los trajo para amenizar el tramo final de la quimio, y manzanas y limones, un surtido selecto de su huerta como elegido para alguno de sus hijos.</p>
<p>Durante estos meses he tenido ocasión de comer huevos caseros traídos por una vecina a casa &#8220;para tu hija y para tí&#8221;, nada que ver por cierto con los que nos venden en los supermercados.<br />
He probado tocinos de cielo, tortillas de patata, panes caseros, guisos diversos y hasta gazpachos, todos ellos preparados por alguien que en algún momento ha pensado en mi, y ha decidido superar el obstáculo que supone saber que alguien está sufriendo, para tratar de hacer mi prueba más llevadera.</p>
<p>Me he dejado querer, y me han querido, sobre todo las personas que han vivido esta experiencia de cerca conmigo; mi marido (&#8220;Cambiaría mi vida por la tuya&#8221;) y mi hermana (&#8220;Ya verás como pronto olvidamos todo esto&#8221;), no sin probar el amargo trago de verles sufrir por mi situación, a ellos y al resto de mi familia. </p>
<p>También he tenido ocasión de leer, de leer incluso demasiado sobre mi situación, aunque lo que más me ha llegado al corazón han sido los cientos de mensajes que guardo en mi móvil, las decenas de correos electrónicos que me recuerdan a diario desde hace 7 meses que hay quien no me olvida, y los maravillos comentarios realizados por quienes se han atrevido a navegar por mi experiencia, a través de las páginas de este blog.</p>
<p>He aprendido una lección muy importante, sobre todo para alguien empeñado hasta ahora en mantener el control en todo momento, llegando incluso a convertirme en ocasiones en una cretina, y es que la vida es bella, simplemente, dejando a las personas ser como son, permitiendo que las cosas ocurran y participando con serenidad de aquello a lo que se te invita. </p>
<p>Hoy digiero gratitud, cariño, humildad y ternura, los sentimientos que han despertado en mi todas estas personas y otras muchas que no cito y espero que me disculpen por ello, y me descubro a mi misma como una persona nueva que ha crecido sobre las raices de la anterior, a través de una dura experiencia que otorga un máster, el de la vida, o el del cáncer ¿porque no?</p>
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