{"id":167,"date":"2018-02-02T00:42:58","date_gmt":"2018-02-01T23:42:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/?p=167"},"modified":"2018-02-02T00:42:58","modified_gmt":"2018-02-01T23:42:58","slug":"gracias-vida-cancer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/2018\/02\/02\/gracias-vida-cancer\/","title":{"rendered":"Gracias a la vida, pero tambi\u00e9n al c\u00e1ncer"},"content":{"rendered":"<p><em>Lo recuerdo perfectamente, miraba a mi ni\u00f1a y me preguntaba si llegar\u00eda a verla crecer, convertirse en mujer. Lo que m\u00e1s me importaba era poder compartir su felicidad en los momentos felices y aplacar su pena en los momentos duros que la vida te impone sin pedir permiso. Ese fue mi combustible durante los 23 meses que dur\u00f3 la batalla.\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&#8220;Cuanto m\u00e1s bella es la vida, m\u00e1s feroces sus zarpazos&#8230; &#8221;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/2QLgNyguWbs?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>El 31 de enero hizo diez a\u00f1os que recib\u00ed el diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer, de esa experiencia que relataba en mi <a href=\"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/2008\/06\/12\/cuanto-mas-bella\u2026ces-sus-zarpazos\/\" target=\"_blank\">primer post<\/a>\u00a0y que mantuvo mi coraz\u00f3n encogido por el miedo y el dolor durante mucho tiempo, demasiado.<\/p>\n<p>Esta vez han coincidido la conmemoraci\u00f3n y una de mis revisiones oncol\u00f3gicas, que siguen siendo semestrales puesto que sigo recibiendo tratamiento. Le coment\u00e9 a mi onc\u00f3loga, Juana Campillo, que ha han pasado diez a\u00f1os y ella me regal\u00f3 una nueva mirada de las suyas, franca y directa como siempre.<\/p>\n<p>Juana: \u00bfY qu\u00e9?<\/p>\n<p>Isabel: Pues que t\u00fa y yo, las dos, estamos mejor hoy que hace diez a\u00f1os. Eso.<\/p>\n<p>La efem\u00e9ride nos permiti\u00f3 reflexionar sobre la situaci\u00f3n en que nos encontramos hoy en d\u00eda, cuando de c\u00e1ncer se trata. Yo le contaba que mi hija sali\u00f3 hace pocos d\u00edas de clase abatida porque una profesora hab\u00eda dicho que el c\u00e1ncer es hereditario y todos sus compa\u00f1eros, inmediatamente, se volcaron con ella para tranquilizarla.<\/p>\n<p>La imprudencia y la ignorancia de esa persona forzaron que mi hija recibiera la correspondiente charla sobre gen\u00e9tica y probabilidades de padecer c\u00e1ncer que yo hubiera querido ofrecerle m\u00e1s adelante. No obstante, estaba preparada para ello, porque hace apenas unos meses recib\u00eda el resultado del cribado gen\u00e9tico que me indicaba que ninguna, ni mi hija, ni mi hermana, ni mis sobrinas, ten\u00edan m\u00e1s probabilidades de padecer c\u00e1ncer que el resto de mujeres.<\/p>\n<p>Indignaci\u00f3n justificada, sin duda, pero min\u00fascula ante la que yo siento cada vez que veo que el c\u00e1ncer es tratado con una celebraci\u00f3n, que a las personas que viven la experiencia casi les ponen una banda como si fueran las reinas de la fiesta de la vida y que los dem\u00e1s piensan que todo est\u00e1 controlado y sufrir un c\u00e1ncer de mama es como padecer una gripe. Porque no es as\u00ed.<\/p>\n<p>Para empezar, \u00a0no he visto que a quienes sobreviven a un accidente de tr\u00e1fico se les trate de igual manera, ni a quienes padecen cualquier otra enfermedad cr\u00f3nica. Me parece injusto, y s\u00e9 que esto probablemente no guste, que estemos m\u00e1s preocupados por se\u00f1alar a quienes hemos sobrevivido a un c\u00e1ncer como si fu\u00e9ramos h\u00e9roes, cuando solo somos afortunados porque los adelantos m\u00e9dicos nos han bendecido con su acierto a la hora de tratarnos y porque el cari\u00f1o de quienes nos rodean, y tambi\u00e9n su sufrimiento, ha cimentado nuestra lucha un d\u00eda detr\u00e1s de otro, y as\u00ed durante a\u00f1os.<\/p>\n<p>Que conste, no somos supervivientes, somos sobrevivientes, y ya es bastante porque es traum\u00e1tico, doloroso y deja secuelas, siempre.<\/p>\n<p>Necesitamos menos celebraciones y m\u00e1s inter\u00e9s real por lo que ocurre cuando una persona pierde su puesto de trabajo por culpa de la enfermedad, o cuando pierde la vida porque no se ha tratado adecuadamente por miedo a perder el trabajo, o cuando las secuelas son tan serias que le impiden trabajar o volver a ejercer la misma profesi\u00f3n y el sistema no est\u00e1 preparado para dar una respuesta adecuada, o por la falta de cobertura a quienes ya saben que el final se acerca y no pueden trabajar, pero tampoco vivir dignamente.<\/p>\n<p>Ese es un debate real y necesario que debemos mantener vivo para avanzar y mejorar las condiciones de quienes sufren ahora y sufrir\u00e1n en el futuro, de aquellos que hoy, como yo antes, miran a su alrededor pregunt\u00e1ndose si se encuentran en el ep\u00edlogo de su vida o ser\u00e1 posible escribir nuevos cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>Perdemos mucho por el camino, y afirmo rotundamente que quien lo niega miente, pero tambi\u00e9n ganamos\u00a0con la mirada positiva que te permite una experiencia como esta, con el nuevo orden de prioridades que acaba de una vez por todas con lo superficial, con esa autoridad que el sufrimiento otorga para cesar de nuestra vida a las personas t\u00f3xicas y con la certeza de que el tiempo es finito y, por tanto, no se puede malgastar.<\/p>\n<p>Aprendemos tambi\u00e9n mucho, much\u00edsimo, sobre nuestra propiedad del sufrimiento, sobre la presencia del dolor en el d\u00eda a d\u00eda de muchas personas y\u00a0de\u00a0la muerte como parte de la vida.<\/p>\n<p>Por todo ello, hoy doy gracias a la vida, y tambi\u00e9n al c\u00e1ncer, porque me ha permitido convertirme en una persona que me gusta m\u00e1s hoy de lo que me gustaba hace diez a\u00f1os.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/l93B3VYY8V0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"autoplay; encrypted-media\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 31 de enero hizo diez a\u00f1os que recib\u00ed el diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer, de esa experiencia que relataba en mi primer post y que mantuvo mi coraz\u00f3n encogido por el miedo y el dolor durante mucho tiempo, demasiado. <\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,4],"tags":[27,42,223],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/167"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=167"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/167\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":168,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/167\/revisions\/168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/yotambientengocancer\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}