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	<title>¡Ay, mi Murcia! | Las Zarabandas de García Martínez - Blogs laverdad.es</title>
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		<title>¡Ay, mi Murcia! | Las Zarabandas de García Martínez - Blogs laverdad.es</title>
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		<pubDate>Thu, 18 Mar 2004 21:43:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carmen Castelo</dc:creator>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><strong>García Martínez  – 18 marzo 2004</strong></p>
<p>Ya lo dijo el otro (y el de más allá): «¡Ay, mi Murcia!». Y eso ¿por qué? Pues por todo. No lo digo ni por esto ni por aquello en concreto. Decimos: «¡Ay, mi Murcia!», pero una Murcia de la cabeza a los pies, y del Mediterráneo al Noroeste, si la medimos crucificada, de mano a mano.</p>
<p>—¿No estará insinuando que, con los socialistas, nos van a venir mal dadas?</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>No, señor. Lo que me temo no es que nos vengan mal dadas, sino, como si dijéramos, nada dadas. Aquí, el problema ya no es que las cosas se hagan bien o mal, sino que se hagan.</p>
<p>Dicen los populares que la autopista de Vera ha de ser autopista y de pago; y dicen los socialistas que ha de ser autovía y de gratis. Bueno, pues esto me da a mí mucho miedo, pues a lo último se queda en camino de cabras.</p>
<p>Murcia lleva toda su puta vida esperando que se le resuelvan unas cuantas carencias, que son las de siempre jamás. Nos aburrimos a nosotros mismos, por andar todos los días con el trasvase y el aeropuerto. Pues, vaya, aquí tampoco hay muchos visos. Los populares procuran un trasvase desde el Ebro; los socialistas de aquí responden que sí, pero que vamos a ver, mientras que los socialistas de fuera (que son los más y los que van a mandar ya mismo desde la Corte) nos comunican que una mierda pinchada en un palo.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Por lo que toca al aeropuerto, cuentan los del PP que lo están haciendo –todavía sobre el papel–, pero privado, en tanto que los socialistas lo prefieren público. De donde se deriva… yo qué sé lo que se deriva. ¿Alguien sabe qué es lo que se deriva?</p>
<p>—Desde luego, el agua, no –rugen Maragall y Marcelino de consuno.</p>
<p>De consuno humano, sí señora –y me  perdone el mal chiste–, pues que la necesitamos, más que nada, para beberla mejor que para regarla.</p>
<p>—Lo veo a usted derrotista.</p>
<p>Si es que lo que le pasa a esta Murcia nuestra no le pasa a nadie más. Todos –los de un bando y los del otro– queremos ponerla tan buena que no la conozca ni la madre que la parió. Pero cada cual a su antojo. Unos, que tirabuzones; otros, que pelo liso. Unos, que de tergal; otros, que de cretona. Unos, que gorda; otros, que delgada. De forma que entre todos la matamos y ella sola se murió.</p>
<p>—La mi Murcia resalá.</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<div></div>
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