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	<title>Tocante al heredero | Las Zarabandas de García Martínez - Blogs laverdad.es</title>
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		<title>Tocante al heredero | Las Zarabandas de García Martínez - Blogs laverdad.es</title>
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		<pubDate>Wed, 11 May 2005 17:53:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Carmen Castelo</dc:creator>
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		<description><![CDATA[García Martínez – 11 mayo 2005 Si digo heredero con hache pequeña, me estoy refiriendo al niño y a la niña que, según vengan las cosas, se alzará con el título. Si supiéramos desde ya que será nene, escribiría el Heredero, y si nena (y con la Constitución reformada), la Heredera. -Hace usted bien en [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><strong>García Martínez – 11 mayo 2005</strong></p>
<p>Si digo heredero con hache pequeña, me estoy refiriendo al niño y a la niña que, según vengan las cosas, se alzará con el título. Si supiéramos desde ya que será nene, escribiría el Heredero, y si nena (y con la Constitución reformada), la Heredera.<br>
-Hace usted bien en aclararlo, porque así nadie se llama a engaño.<br>
Muchas gracias, hombre. Estos días toca lo que toca, como es el embarazo -en el buen sentido- de Doña Letizia. A la señora, desde que se casó, le ponemos el Don don D alta. (Las cosas de la Familia Real hay que llevarlas por el libro. Que, si no, viene Llamazares y nos mete un rollo republicanístico).</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>Comoquiera que los medios están a la que salta, ciertos cronistas se muestran sorprendidos porque, en los programas especiales sobre el evento, las audiencias no han sido nada notables: entre un diez y un quince por ciento. Hablamos en comparación. Por ejemplo, con lo de Fernando Alonso.<br>
-¿Este Alonso tiene algo que ver con las famosas (y tristemente desaparecidas) pastillas de café con leche que se fabricaban en Murcia?<br>
Pues, mire: si he de decirle la verdad, me pilla usted completamente en calzoncillos. Lo ignoro. O iñoro, como con tanta propiedad pronunciaba Tip.<br>
Vamos con las audiencias. Yo las veo, así de escasas, completamente justificadas. En esta ocasión no se retransmitía un suceso palpable, como puede ser una boda (real o principesca). Esta vez, lo interesante no era sino la escueta noticia del embarazo. Y eso se dice en cuatro segundos. Todo lo demás ya es farfolla y perifollo. Quiero decir imágenes que llaman de archivo, más vistas y revistas que el tebeo. O consideraciones vanas – en torno a la preñez- por parte de los cronistas de siempre. El embarazo de Alonso -hacer lo que hace no deja de ser embarazoso- fue un evento que duraba un montón de vueltas y cuyo desenlace era incierto.</p>
<p>Y del nombre, ¿qué? El personal de la calle sugiere Pelayo. La Casa Real ni corrobora, ni desmiente. Tendría que ser, me creo, Pelayo II. Y si fuera niña, yo le pondría Letizia. No por nada, sino porque -algo que poca gente conoce- la palabra letic(z)ia significa: alegría, regocijo y deleite. Y, como dijo el otro, ¿qué mejores atributos para una Reina de un país tan triste?</p>
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<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
</body></html>
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