{"id":179,"date":"1993-02-09T17:59:09","date_gmt":"1993-02-09T16:59:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/?p=179"},"modified":"1993-02-09T17:59:09","modified_gmt":"1993-02-09T16:59:09","slug":"fatalidad-o-algo-asi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/1993\/02\/09\/fatalidad-o-algo-asi\/","title":{"rendered":"Fatalidad o algo as\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><strong>Garc\u00eda Mart\u00ednez &#8211;\u00a0<strong>9 febrero 1993<\/strong><\/strong><\/p>\n<p>Es la fatalidad quien impide que los hombres seamos algo m\u00e1s que nadie o nada. Por mucho que pretendamos controlar si quiera un poco de nuestro destino, lo \u00fanico que obtenemos es la mera ilusi\u00f3n de creernos alguien. Y as\u00ed vamos tirando, a la fuerza enga\u00f1ados por que a la fuerza ahorcan. Somos esclavos de eso que se llama fatalidad. Un personaje siniestro, ubicuo, tozudo, hip\u00f3crita, traidor y fr\u00edo como el hielo de monta\u00f1a.La fatalidad circula a sus anchas por nuestro pobre cuerpo.<\/p>\n<p>Hace footing en el interior de las venas y las arterias, descansa sentada sobre las c\u00e9lulas, pulsa las teclas que producen dolor y se emborracha de sangre en la bodega del ventr\u00edculo izquierdo. En el fragor de una de sus tremendas bacanales, una noche, cuando menos lo esperas, la fatalidad-ebria\u00a0 y ciega- se pone a caminar sobre uno de esos fr\u00e1giles hilos que nos mantienen conectados a la vida\u2026 y ya todo es cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>La fatalidad solo se manifiesta como ella si bebe demasiado.<\/p>\n<p>Estando sobria, su disimulo te lleva a creer que podr\u00e1s emprender ese viaje a M\u00e9jico con el que \u00edbamos a celebrar\u00a0 un aniversario redondo. El aniversario veinticinco, que no es mal n\u00famero. Te deja ver los folletos, renovar las viejas maletas, encargar los billetes\u2026 Hasta que en la noche de un lunes, borracha otra vez destroza, y destroza, y destroza\u2026 Algunos opinan que la fatalidad es Dios mismo.<\/p>\n<p>Yo me niego a aceptarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Garc\u00eda Mart\u00ednez &#8211;\u00a09 febrero 1993 Es la fatalidad quien impide que los hombres seamos algo m\u00e1s que nadie o nada. Por mucho que pretendamos controlar si quiera un poco de nuestro destino, lo \u00fanico que obtenemos es la mera ilusi\u00f3n de creernos alguien. Y as\u00ed vamos tirando, a la fuerza enga\u00f1ados por que a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=179"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/179\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zarabandas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}