{"id":1079,"date":"2018-07-27T09:17:35","date_gmt":"2018-07-27T07:17:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/?p=1079"},"modified":"2018-07-25T19:37:44","modified_gmt":"2018-07-25T17:37:44","slug":"la-prima-volta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/2018\/07\/27\/la-prima-volta\/","title":{"rendered":"La prima volta"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Perdonen que el t\u00edtulo est\u00e9 en italiano. Si lo escrib\u00eda en espa\u00f1ol, con estos calores veraniegos, la probabilidad de que Vds. pensar\u00e1n en otro tema (\u00a1ejem!) era m\u00e1xima. Pero tambi\u00e9n, con la excusa del idioma original, <strong>quer\u00eda apuntar directa al destino: la bella Italia<\/strong>. All\u00ed d\u00f3nde \u201cpor primera vez\u201d comenz\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Y para centrar m\u00e1s la cosa, hablamos de helados. Porque, dadas las fechas, toca refrescarse. Les \u201cinvito\u201d a un bomb\u00f3n helado. Y, una que es as\u00ed de generosa, a saborear\u2026 <strong>\u00a1el primer bomb\u00f3n helado del mundo! \u00bfGustan?<\/strong><\/p>\n<p><strong>El ingenioso Sr. Pepino<\/strong><\/p>\n<p>Nos ubicamos en el centro de Tur\u00edn. Una plaza de esas que cuatro palacios \u2013compitiendo entre s\u00ed en belleza- forman su per\u00edmetro: la Piazza Carignano. En una de sus esquinas, en la planta baja y ya, para que no se pierdan, en el n\u00famero 8, el se\u00f1or Domenico Pepino all\u00e1 por el a\u00f1o 1884 \u00a0lleg\u00f3 a esta ciudad con su familia y con muchas ganas de trabajar. En este local abri\u00f3 su helader\u00eda.\u00a0<a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/polo2red.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1082 alignright\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/polo2red-300x221.jpg\" alt=\"polo2red\" width=\"300\" height=\"221\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/polo2red-300x221.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/polo2red.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Era innovador y muy buen comerciante. Y este esp\u00edritu ha permanecido en la empresa a\u00f1os y a\u00f1os. Un buen d\u00eda mientras trabajaba, uno de sus sucesores tuvo uno de esos momentos (que todos quisi\u00e9ramos tener alguna vez en la vida) en el que se le ocurri\u00f3 una idea que, en principio, parece insignificante y que luego, se transforma en un gran invento. Y hasta uno llega a preguntarse: \u201c\u00bfC\u00f3mo no se me hab\u00eda ocurrido antes?\u201d. Y ya, te cambia la vida y, te hace millonario. Ese d\u00eda dio con la f\u00f3rmula de servir el helado cubierto con chocolate y con un palo en su interior. Por supuesto, lo patent\u00f3.<\/p>\n<p>Jugando con la sonoridad del apellido del fundador y con la forma negra y helada, lo llam\u00f3 \u201cIl Pinguino\u201d (un ping\u00fcino comestible).\u00a0 El eslogan comercial fue: \u201cGelato Pepino goes everywhere&#8221;. Listo para llevar. Porque como saben, <strong>para los italianos <em>il gelato<\/em> es el acompa\u00f1ante fiel de todo el a\u00f1o, haga fr\u00edo o calor.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n no quiere un \u201cping\u00fcino?<\/strong><\/p>\n<p>Y claro, si se visita Tur\u00edn, a nada que uno tenga un poco de curiosidad, querr\u00e1 entrar para ver si todav\u00eda este peque\u00f1o invento -pero grande a la vez-, sigue en vigor. Y\u2026 \u00a1ya lo creo que lo est\u00e1!<\/p>\n<p>Eso s\u00ed, cosas del paso del tiempo, aquel \u201cping\u00fcino\u201d que naci\u00f3 en 1939 hoy, se ha sofisticado un poco. Bueno, bastante. Ahora se sirve dentro de una cajita. Casi como un regalo que hay que abrir con sumo cuidado. \u00bfPor qu\u00e9 lado estar\u00e1 el palo?\u00a0<a href=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/POLO1red.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1083 alignright\" src=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/POLO1red-235x300.jpg\" alt=\"polo1red\" width=\"235\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/POLO1red-235x300.jpg 235w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/28\/2018\/07\/POLO1red.jpg 602w\" sizes=\"(max-width: 235px) 100vw, 235px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y, como habr\u00e1n intuido, el precio en este devenir, tambi\u00e9n ha ido in crescendo. No te deja \u201chelado\u201d cuanto tienes que pagar, porque es de esos peque\u00f1os placeres que adquieren casi magia cuando uno detiene un poco el ritmo del viaje, y <strong>puede saborear <em>in situ<\/em> un bomb\u00f3n justo en el lugar donde fue inventado<\/strong>. Y rodeado adem\u00e1s de bellezas arquitect\u00f3nicas si se lo toma en la terraza.<\/p>\n<p><strong>Tur\u00edn, un verdadero peligro para los golosos<\/strong><\/p>\n<p>Y si Vds. son amantes del dulce tambi\u00e9n tienen otro \u201cdescubrimiento\u201d vinculado a este delicioso manjar. La famosa bebida de Tur\u00edn, el \u201cbicer\u00edn\u201d, es un caf\u00e9 con chocolate, crema de leche y sirope. S\u00ed, <strong>deja un poco atr\u00e1s a su caff\u00e8 fratello cappuccino<\/strong>.<\/p>\n<p>Me temo que debo parar ya esta \u201cinvitaci\u00f3n\u201d, pues no quisiera yo que, por mi generosidad, Vds. engordasen demasiado. A buen seguro, <strong>si pasean por Tur\u00edn, a nada que se descuiden, el chocolate\u2026 \u00a1saldr\u00e1 a su encuentro!<\/strong> Buon appetito<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Perdonen que el t\u00edtulo est\u00e9 en italiano. Si lo escrib\u00eda en espa\u00f1ol, con estos calores veraniegos, la probabilidad de que Vds. pensar\u00e1n en otro tema (\u00a1ejem!) era m\u00e1xima. Pero tambi\u00e9n, con la excusa del idioma original, quer\u00eda apuntar directa al destino: la bella Italia. All\u00ed d\u00f3nde \u201cpor primera vez\u201d comenz\u00f3 todo. Y para centrar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":29,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[15,25,32,48,66,67],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1079"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/users\/29"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1079"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1079\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1085,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1079\/revisions\/1085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/zonadeembarque\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}