La Verdad

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Autor: mrubio
Un barco fenicio por San Juan
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Miguel Rubio | 13-05-2015 | 1:04| 0

Si no se tuercen los planes, la réplica del barco fenicio de Mazarrón tocará las aguas del Mediterráneo en una noche mágica, la del 23 de junio, la noche de San Juan. La botadura será en Málaga, a 364 kilómetros de donde se halla hundido el pecio, en la hoy irreconocible (da pena verla) playa de La Isla. La construcción de la nave a escala real ha corrido a cargo de los artesanos de uno de los últimos astilleros tradicionales que quedan: los astilleros Nereo. Su maestro de carpintería, Alfonso Sánchez-Guitard, ha contado a ‘La Verdad’ que los trabajos, realizados con las mismas técnicas y materiales de hace 3.000 años, han entrado en la fase final: la del embreado del casco. Un tratamiento que le dará el característico color negro que tenían las embarcaciones de la antigüedad. La única decoración sobre los maderos de pino carrasco de los Montes de Huelva será el Ojo de Horus; y no llevará una cabeza de caballo en la proa, como se barajó en un principio, porque científicamente no se ha demostrado que esto fuera así.

La réplica del barco fenicio de Mazarrón en los Astilleros Nereo.

Todo apunta a que el primer viaje será cruzar el Estrecho de Gibraltar, entre Estepona y Ceuta, el próximo mes de agosto. Una travesía que se realizará a vela y remo, aunque no ha trascendido cuántos hombres bogarán. Ese detalle está sujeto a una cláusula de confidencialidad, según Sánchez-Guitard, porque el proyecto de la réplica del barco fenicio forma parte de una completa investigación, con la colaboración del Museo Naval de Madrid, sobre arquitectura naval y sobre la navegación de este pueblo de la mítica Tiro (en el Líbano). Además, la iniciativa tiene otro objetivo: llevar un mensaje de concordia que sirva para estrechar lazos entre las ciudades mediterráneas de raíces fenicias. En esa experiencia la Región tendrá su sitio: la nave recalará en Mazarrón (posiblemente en otoño) y en Cartagena. Lástima que el ayuntamiento mazarronero haya quedado descolgado del proyecto. El exedil de Cultura y candidato a la alcaldía por UIDM, Ginés Campillo, quien en su día tomó parte en las negociaciones, asegura que el consistorio no fue invitado a entrar en el convenio suscrito entre el Ministerio de Cultura y la Fundación Málaga. Con todo, Campillo mantiene que su propuesta sigue en pie: dedicar 30.000 euros a la compra de la réplica del barco fenicio, que se destinaría a ofrecer a los turistas paseos por la bahía de Mazarrón. Ya veremos en qué queda la idea.

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Un tanatorio con premio
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Miguel Rubio | 07-05-2015 | 1:44| 0

Si los premios de arquitectura aspiran a ser una radiografía del momento que vive la Región, la última edición del certamen nos lleva a pensar que perduran los coletazos de la crisis económica y financiera, de la que el sector de la edificación tampoco escapa indemne. En general, y salvo alguna excepción, no hay grandes obras entre los galardonados, mientras que abundan los proyectos sencillos, funcionales y de menor entidad. De hecho, y por primera vez, el ‘premio gordo’  fue para un edificio con tan aparente escaso atractivo como es un tanatorio. A falta de que se haga pública el acta con el fallo de los 14 miembros del jurado, he aquí algunas pinceladas de las valoraciones que se formularon a la hora de otorgar los principales reconocimientos.

Tanatorio Campo de Cartagena (Premio Regional de Arquitectura), de Martín Lejarraga. Destaca la acertada reflexión que propicia en torno a un uso tan sensible, así como por su adecuada respuesta en un contexto -se levanta en mitad de un polígono industrial- frío y hostil. Llama la atención el jurado sobre la composición de volúmenes, el manejo de la luz natural y la austeridad de los materiales.
Centro de salud de Santiago el Mayor (Murcia), de Edith Aroca y José María López. Una pieza arquitectónica que conjuga funcionalidad y racionalidad, con una presencia abstracta que le da su propia identidad.

Capilla del tanatorio, de Martín Lejarraga.

Casa en la Mota del Río (Murcia), de Antonio Abellán y Javier Esquiva. Una actuación sensible al lugar (en plena huerta) que no solo interactúa con el paisaje, sino que va más allá al tratar de poner en valor el espacio agrícola que rodea la construcción, pegada al cauce del Segura.
Rehabilitación de una vivienda unifamiliar en el Campo de Cartagena, de Rosa María Ballester Espigares. Una acertada reinterpretación de la casa tradicional de esta comarca, con un lenguaje depurado y minimalista. Entre sus virtudes, la configuración de espacios y ambientes permeables al exterior.
Restauración de la capilla del Rosario (Lorca), de Juan Carlos Cartagena Sevilla. Rigor, coherencia y respeto en la rehabilitación del patrimonio histórico.
Plan integral de fachadas (207-2014) de Cartagena, de Marcos Ros Sempere. Una estratégica intervención para recuperar la identidad de un centro histórico, a la vez que se contribuye a la puesta en valor de todo el espacio urbano.
Además, el auditorio de El Batel (Cartagena), de José Selgas y Lucía Cano, se alzó con el premio a la permanencia de los valores arquitectónicos. En principio, podría haber sido un firme candidato para el máximo reconocimiento, sin embargo, las bases del concurso establecen que solo pueden aspirar al premio regional aquellos edificios terminados dos años antes de la convocatoria, esto es, a lo largo de 2013 y 2014. El que se marchó sin medalla (aunque estuvo entre los finalistas) fue el palacio de deportes de Cartagena, del estudio Ad-Hoc, salpicado, quizás, por el continuo cruce de reproches que ha salido a la luz pública a cuenta de los retrasos en las obras y el coste final. Sus autores lo defienden: “El edificio existe y responde, en bastante medida, a los presupuestos iniciales: economía, compacidad y plasticidad”.

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Moderno a los 90
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Miguel Rubio | 29-04-2015 | 1:54| 0

A punto de cumplir 91 años, Enrique Sancho Ruano recibe el reconocimiento de sus compañeros de oficio. En la última edición de los Premios Regionales de Arquitectura, el proyectista (Palma de Mallorca, 1923) recogió un galardón especial por su trayectoria profesional. Sancho Ruano destaca como un referente de la arquitectura moderna en la Región. Prueba de ello es que una de sus obras, la sede de la Consejería de Sanidad, figura en el selecto catálogo de la Fundación Docomomo, una entidad que vela por la conservación y la difusión de la arquitectura del siglo XX. El inmueble, enclavado en la murciana Ronda de Levante, data del año 1965 y “es el primer gran edificio público construido en la ciudad de Murcia que apuesta por un lenguaje decididamente moderno”, según queda recogido en la ficha de la citada base de datos. Como funcionario de la antigua Diputación Provincial (y después de la Comunidad Autónoma), en la carrera de Sancho Ruano ocupan un lugar protagonista los encargos de la Administración. Ahí están, por ejemplo, el centro psiquiátrico de El Palmar y las oficinas del Cebas, ambos iniciados en 1958, además de la citada sede de Sanidad. Varias iglesias de la Región también llevan su firma, como la de Barranda (Caravaca de la Cruz), San Pío X y Santa María de Gracia (ambas en Murcia) y la de San Pedro Apóstol de Alcantarilla.

Iglesia de la residencia de Espinardo (Sancho Ruano, 1965). / Mª Ángeles Muñoz Cosme

No todas sus construcciones han llegado hasta nosotros. Cuando en la mente de todo arquitecto resulta difícil de concebir la idea de que su obra desaparezca antes que el propio creador, Sancho Ruano ha tenido que ver cómo la pala acababa con varios de sus edificios, como el Club Remo de Murcia (1960) o la iglesia de Cabo de Palos (1965). Otro de sus proyectos pioneros también corre peligro ahora. Se trata del complejo residencial de Espinardo, junto al parque científico de Murcia, en el campus universitario. En su época (data de 1970) se situó como modelo a seguir de la edificación asistencial, con unas soluciones arquitectónicas propias del movimiento racionalista. Las crónicas hablan de una inversión de 200 millones de pesetas. Fruto del desarrollismo de los últimos años del franquismo, el régimen parece que no ahorró en gastos con el proyecto. Incluso recurrió a artistas del momento para ‘engrandecer’ aún más la obra. En la actualidad, varios de sus edificios están en desuso y abandonados. Entre ellos, la iglesia, con esculturas de Francisco Toledo y Juan González Moreno, y el teatro. La Comunidad Autónoma, propietaria del recinto residencial, quiere deshacerse de estos inmuebles, aunque de momento no ha encontrado comprador. Mientras,Cultura medita si protege el conjunto como bien catalogado. Habrá que esperar, pues, para ver cuál es el final de esta historia.

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Las 5.000 obras de Pedro Cerdán
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Miguel Rubio | 23-04-2015 | 1:19| 0

Ricardo Montes Bernárdez tiene la corazonada de que, durante su paso por la Escuela de Arquitectura de Madrid, Pedro Cerdán Martínez (1863-1947) quedó prendado de las cabezas de leones que adornaban los buzones de correos de la capital. Y así incorporó a estos felinos como elementos decorativos en las fachadas de algunos de sus edificios más singulares, por ejemplo, en el Real Casino de Murcia (calle Trapería). El investigador y presidente de los cronistas oficiales de la Región acaba de presentar un libro en el que aporta su grano de arena para conocer nuevos detalles sobre el arquitecto nacido en Torre Pacheco que protagonizó el cambio de una época de la mano de otros compañeros de profesión destacados, como Víctor Beltrí, Tomás Rico o Francisco de Paula Oliver Rolandi.

El autor resalta la impresionante producción de Cerdán, “más de 5.000 proyectos”, desde mansiones y palacetes para la floreciente burguesía del momento hasta todo tipo de obra pública, como jardines, mercados y colegios. Su cara más comprometida (debido a su vinculación con el Círculo Católico)  la ofreció a la hora de redactar de manera desinteresada los proyectos para la construcción de barrios obreros en varias localidades. Ese extenso legado tiene su explicación. A su enorme capacidad de trabajo se unió que, durante su larga vida (falleció a los 84 años), acaparó puestos de responsabilidad relacionados con su disciplina. Fue arquitecto provincial y de Hacienda, trabajó para la Diócesis de Cartagena y también para el Ayuntamiento de Murcia, además de ser profesor de instituto. Reconocido por la sociedad del momento, sus servicios profesionales fueron reclamados por muchas familias para que proyectara sus residencias.

Detalle de la fachada del Casino de Murcia. / M. BUESO

La obra casi al completo de Cerdán Martínez está repartida por la Región, aunque es la localidad alicantina de Novelda la que acoge uno de sus edificios más bellos: el hoy Museo Modernista. Pese a que el creador apenas trabajó fuera de las fronteras regionales, estaba al corriente de las nuevas tendencias de la arquitectura de principios del siglo XX, ya que solía viajar por Europa para tomar nota sobre ideas de diseño, materiales y medidas higiénico sanitarias para los edificios públicos. La plaza de abastos de Verónicas y la portada del cementerio de Nuestro Padre Jesús (Murcia), la Casa del Piñón y el Mercado Público (La Unión), y la Casa del Reloj (San Pedro del Pinatar) son varios de sus edificios más conocidos. Sobre otros proyectos aún quedan dudas, ya que mucha documentación no se ha conservado, en parte porque el propio arquitecto, en un arrebato, la destruyó. Así que el gran Cerdán parece que aún tiene mucho por descubrir.
['Vida y obra del arquitecto Pedro Cerdán Martínez, de Ricardo Montes Bernárdez, editado por Verabril Comunicación, se puede adquirir en la librería González Palencia y en la antigua Covachuela. Precio, 7 euros]

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33 proyectos buscan premio
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Miguel Rubio | 11-04-2015 | 11:14| 0

Los Premios de Arquitectura de la Región de Murcia prometen emoción hasta el final. En esta ocasión, y por primera vez, el nombre de los ganadores se desvelará en la misma ceremonia de entrega de los galardones, prevista para este miércoles. De hecho, según me cuentan, el jurado se reunirá unas horas antes para emitir su fallo, y de esta forma evitar filtraciones.

Lo que ya se conoce es a los 33 finalistas, tras una primera criba realizada entre los 91 trabajos presentados. De la selección hecha pública parece desprenderse que el diseño no es exclusivo de los faraónicos y costosos proyectos. También puede estar presente en un luminoso tanatorio (obra de Martin Lejarraga), en un funcional centro de salud (como el del barrio de Santiago el Mayor, de José María López y Edith Aroca) o en un pequeño local de comida y bebida para llevar (solo 11,25 metros cuadrados de superficie y una inversión de 3.120 euros), del citado Lejarraga y con la colaboración de Ángel Charris, que ha pintado el logo del establecimiento. También llama la atención que, en una disciplina dominada por los hombres, las arquitectas ganan protagonismo. Y así, junto a Edith Aroca o Patricia Reus, han sido seleccionadas María José Peñalver (remodelación de un concesionario de coches) y Rosa María Ballester (rehabilitación de una casa de campo).

Casa en la mota del río, del colectivo Huerta Bizarra.

En el apartado de nueva obra pública, Cartagena se lleva la palma con dos de sus proyectos estrella: el auditorio de El Batel (de los arquitectos Selgas y Cano) y el ‘eterno’ palacio de los deportes, del estudio Ad-Hoc. Este trío de arquitectos es el que más proyectos ha conseguido ‘colar’ en la recta final, ya que también aspira a cosechar premios con la piscina de Alguazas, el centro de acogida de Almadenes (Cieza) y el interiorismo del centro de estética Ana Gázquez.
Y si busca ideas para el hogar de sus sueños, el certamen trae variedad y eficiencia energética de la mano del estudio Clavel; los compañeros de oficio Pedro Díaz y Ángel Allepuz; Antonio Cerezuela y su ‘casa para un realizador’ (Blanca); la promoción de VPO Croma (en Totana) del desaparecido proyectista Venancio José Rosa Mayordomo, y la casa en la mota del río (que estuvo nominada para los premios europeos Mies van der Rohe) del colectivo Huerta Bizarra. Un grupo que, por cierto, ha aportado la idea más divertida a esta convocatoria: la chirinbicisolar, una cocina portátil y ecológica que se transporta en una bicicleta y que permite organizar almuerzos mientras se descubre los encantos de la huerta de Murcia.
En este enlace puede conocer los detalles de los 33 finalistas. A todos ellos, buena suerte.

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Sobre el autor Miguel Rubio
Mazarrón, 1967. Periodista de 'La Verdad' y guía oficial de turismo.

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