VENENO DE SERPIENTE
Cuando las anginas amenazan con convertirse en dos peasos de huevos de avestruz, yo recurro, a toda velocidad, al veneno de serpiente de cascabel muda. Cuando me siento depresiva, tomo la estricnina que tiene la ignatia amaro o haba de San Ignacio, un árbol originario de la India. Si el riñón me avisa de una infección urinaria, busco el remedio en […]