>

Blogs

Ana María Tomás

Escribir es vivir

LA IMBECILIDAD CANALLA

Un gimnasio prometía hacer adelgazar a sus clientes con un método revolucionario. Y lo cumplía, sí o sí. La técnica utilizada era solicitar al usuario que se desnudara en una sala inmensa y vacía. Una vez desnudo, salía un pedazo de pivón de chica con un letrero en su espalda que decía: “Si me pillas, me cepillas”. Normalmente el interesado (ya no sé si en adelgazar o en  otra cosa) salía corriendo detrás de ella hasta echar el hámago. Cuando, rendido, se dejaba caer en suelo intentando recobrar el aliento, la chica se marchaba y entonces entraba en la sala un negrazo de dos metros, tipo armario ropero, con un letrero en el pecho que decía: “Si te pillo, te cepillo”.  Sobra decir que no se sabe cuando corría más, si con la chica o con el chicazo.

Vale, pues sirva el anterior ejemplo para decir que a un gimnasio así, y no con un solo hombretón de dos por dos, sino con once iguales -el equipo completo-, enviaba yo al cretino de Balotelli (el delantero del Milan), para que se lo cepillaran de uno en uno. Y, desde luego, espero y deseo que su novia, la atractiva Fanny Neguesha, si no lo manda a un lugar como el que sugiero, lo mande muchísimo más lejos, porque lo que ha hecho con ella no sé si calificarlo de canallada o de gilipollez. Para quienes no estén puestos en el fútbol les pongo en antecedentes: el menda se  jugó a su novia. Declaró que, si el Real Madrid remontaba, se la ofrecía a todos y cada uno de los jugadores para que pasaran la noche con ella. ¿Cómo lo ven?

En primer lugar  hay que ser imbécil total para jugarse algo que no te pertenece, y, en segundo, hay que ser un crápula canalla para mercadear con una mujer, con su honor y, ya el colmo de los colmos, la que, supuestamente, amas.

El resultado es lo de menos. No me vale decir que era imposible que remontara el Real Madrid (aunque casi lo logra) o que lo hizo en un momento de… ¿de qué? Lo que realmente importa es que gilipollas como este tengan espacio en los medios de comunicación, que algún periódico le dé cancha a sus palabras y que yo hoy me esté ocupando de la diarrea mental de este sujeto. ¿Y por qué? Pues porque muchos, pero que muchos niños de hoy día no quieren ser científicos, ni abogados, ni jardineros o mecánicos, sino futbolistas. Y son este tipo de tipos quienes representan los anhelos de nuestros niños.

Cuando leí la noticia de la apuesta no podía dar crédito a mis ojos. Y durante todo el partido mantuve la sangre en el aire, pero, si les soy sincera, en la misma medida que me sorprendió la apuesta del tonto del culo, me sorprendió que su novia no saliera al paso en los medios de comunicación poniéndolo en su sitio. Y, también, que muchas de las mujeres que llevan a gala llamarse feministas y que se enorgullecen de defender los derechos de la Mujer  en el Tercer Mundo se hayan callado ante lo que es una ofensa en toda regla, por mucho que esa ofensa se haya realizado en el “Primer Mundo”, y entre lo que es considerado un “nivelón” económico y social.

Las gracietas y las locuras a las que parece tener acostumbrados Balotelli a sus incondicionales puede que, para él, no tengan límite, pero, por mucho que declaraciones como la citada lo único que hagan sea definirlo, eso no le da derecho a lanzar a los cuatro vientos su imbecilidad canalla. Sobre todo, cuando esa vomitona de estupidez no sólo cae sobre él sino sobre quienes permiten ser tratados, no como personas sino como meros cacharros  de su propiedad. Y sobre todos nosotros, qué puñetas.

Dice la Biblia que por las obras nos conocerán. Pero, a veces, no es necesario  esperar a las obras, basta con sacar a relucir los andamios para darnos cuenta de si estamos ante una catedral o ante una cloaca.

 

 

Temas

El blog de Ana María Tomás

Sobre el autor


mayo 2013
MTWTFSS
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031