Mi carta que es feliz…
Nada ocurre por azar. Ni existen las casualidades, sino las causalidades. La última de hace unos días: mientras me merendaba un lúcido artículo de F. Carreres, publicado en este mismo medio, sobre la creciente preocupación de los docentes por el “desaliño” de la escritura en los sms y en los WhastsApp, algo que, como tal, […]