El Gobierno regional aún no ha hecho público el dictamen del interventor general de la Comunidad Autónoma sobre la desaladora de Escombreras, en el que dijo que la planta es inviable y propuso la disolución de la sociedad pública. Aunque desaparezca, hay que seguir pagando el contrato de arrendamiento de 1,1 millones de euros al mes. Bajo el argumento de que se trata de un ‘informe interno’, el dictamen, que fue presentado a través del Registro de la Consejería de Economía y Hacienda, sigue guardado bajo siete llaves. Parece ser que, para algunos, la opinión pública, los contribuyentes, aún no son mayorcitos para conocer las cifras con pelos y señales. ¿Dónde está la prometida transparencia?
El contrato de la desaladora lleva una cláusula penal que obliga a resarcir a los propietarios (Hydro Management—Cobra—ACS) con 600 millones de euros si se incumple lo firmado (habría que descontar la parte pagada hasta ahora). Mientras tanto, hay que abonar esa cantidad hasta el año 2034. No hubo concurso público.
El probable que el Consejo de Gobierno de mañana día 8, el primero de PAS de carácter ordinario, aborde esta patata caliente que le dejó el Ejecutivo de Alberto Garre. La mecha la encendió el informe del interventor, y acto seguido se pidió un dictamen a la Dirección de los Servicios Jurídicos de la Comunidad, que tampoco se ha hecho público. Existe una recomendación para enviar toda la documentación a la Fiscalía, que abrió diligencias el año pasado, por si le aporta alguna novedad. ¿Lo analizará hoy el Consejo de Gobierno, donde la mayoría de sus miembros son nuevos? Solo los consejeros Francisco Bernabé y Adela Martìnez Cachá estaban al corriente del asunto. También estaba al tanto el presidente Pedro Antonio Sánchez, en aquel momento consejero de Educación en funciones.
Hay muchas preguntas, una de ellas es la siguiente: ¿qué movió al interventor general a hacer el informe sobre la desaladora? Se conocían los dictámenes del Tribunal de Cuentas de años anteriores, muy críticos con este proyecto, como publicamos en su momento. Pero justo ahora, que se sepa, actúa la intervención. ¿Por qué?