Blogs

José Hernández

El salto del grillo

ETERNO CASuAL

Acomodado en el salón de casa escucho un tema vibrante de un conocido artista con mucho glamour de los años 80. No puedo evitar abandonarme a la nostalgia de aquellos años y reconocer al cantante genial, creativo, único, diferente que tuvo una desgraciada muerte a sus 41 años.

Hablamos del elegante y polifacético, Tino Casal, un músico adelantado a su tiempo por sus modelos y los ritmos techno que inició sobre el año 1977.

Tuvo una clara influencia anglosajona por sus estancias en Londres y Nueva York, cuyo mejor exponente era David Bowie y a quien Tino admiraba en todas sus facetas de comportamiento.

Cuando actuaba en público desfilaba con un extravagante surtido de modelos. Túnicas de vivos colores que él mismo diseñaba, destacando las lentejuelas. A veces el pelo pintado al estilo ‘punk’. Otras veces se cubría con sombrero de ala ancha, lucia aretes y los ojos pintados. Guantes de piel y bastón de marfil. Alguien le calificó, “la quinta esencia del barroquismo”. Amaba todo lo bello y odiaba la mediocridad.

Además presentaba un cuadro de músicos de diseño, configurando una escenografía moderna y colorista. Y para algunos calificada en rosa.

Y todo ello en el comienzo de la transición democrática, año 1978, donde iniciamos una adaptación a nuevos modos de vida, pero que no todo el mundo asumía.

Pero vamos a la música.

Perteneció al grupo musical ‘Los Archiduques’ de su ciudad natal Oviedo, y se presentó, sin muchas ganas y en contra de sus ideas, al Festival de Benidorm. Quedó en segundo lugar.

Él quería alejarse de la canción tradicional y dulzona, siguiendo el camino de las nuevas corrientes británicas.

En 1981 fichó por la discográfica Emi, que propició el comienzo de su primer álbum ‘Champú de huevo’ de los cinco que sacaría al mercado.

Pero fue en 1983 cuando en su segundo trabajo apareció su gran éxito ‘Embrujada’ permaneciendo dos semanas en el número uno del ‘hit parade’.

Hoy su temática tiene plena vigencia en una sociedad urbana que juzga alegremente a las personas, sobre todo en las redes.

Corría el 1984 cuando sacó ‘Pánico en el Edén’. Fue elegida para la sintonía de la Vuelta ciclista a España de aquel año. Así como, en 1988 con ‘Oro negro’ volvió a ser sintonía para la carrera, sonando día tras día en las transmisiones de televisión y cadenas de radio.

Pero un desgraciado accidente durante un concierto en Pachá Valencia, le provocó un esguince de tobillo que se le complicó y requirió cinco intervenciones quirúrgicas que le tuvo alejado de los escenarios durante tres años. Mientras, algunos medios, malintencionados, propagaron el bulo de haber contraído el VIH, quizás por los transgresores amigos de compañía que mantenía.

Cuando apareció en 1987 semejaba un resucitado, con dificultades para andar, abandonado por su novia, también por los amigos de la noche madrileña y vilipendiado por los medios.

Se trasladó a Londres y grabó en los míticos estudios de Abbey Road su gran éxito ‘Eloise’, versión que según la propia crítica inglesa por su falsete y modulaciones vocales se impusieron frente a la creación original de Barry Ryan.

Tino volvió con más fuerza demostrándose a si mismo y a los que le creían muerto para el espectáculo que había resurgido de sus cenizas. Su tema recorrió Europa ocupando los primeros puestos de las listas.

Y por fin llegamos a la madrugada del 22 septiembre de 1991 cuando Casal regresaba con varios amigos de una discoteca y a las puertas de Madrid estrelló el vehículo contra una farola. Ocupaba el asiento del copiloto y fue el único que murió. No llevaba puesto el cinturón de seguridad (a veces salía a escena con tres coloridos cinturones, pero sólo hacía falta uno, en esta ocasión, para salvarlo).

Con tu ritmo y color inundas el escenario.

Seguiremos escuchando tus canciones…porque Tino,

tu vives en nuestros corazones a pesar de tu fatal destino”.

 

Murcia, 1 de mayo de 2018

Temas

Los 80, Tino Casal

Rincón para las palabras pequeñas y bonitas

Sobre el autor

Gusto de narrar mi entorno más inmediato, con frases pequeñas y bonitas.

mayo 2018
MTWTFSS
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031