Ayer cumplí años, ¿cuántos? Que importa, tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para ser libre, para recordar lo que fui y quizás, arrepentirme de cosas que hice y algunos pude ofender .
Tengo la edad de los sueños cumplidos , algunos pendientes quedaron, pero si transmití a mis sucesores vivencias de ilusión.
Tengo la edad de una llamarada de fuego, de una pasión olvidada… pero otras veces, de un remanso de paz en una playa olvidada, o quizás en la fría y solitaria montaña.
¿Pero cuántos cumplí? ¡Qué más da!, al hombre al fin conocerás por su vivir, por lo que ha dejado tras de sí.
No sé cuántos cumplo, sé que no dependí de otros para progresar, sé que supe escuchar, que hice lo que sentía y dije lo que opinaba.
No sé cuántos cumplo, pero esta puede ser mi historia y tomaré el sendero hasta que se apague mi memoria, perdiendo el ruido de la vida y llegando a los umbrales del silencio.
Mi ausencia, (la muerte), no me inquieta cuando llega como final de un proceso natural que forma parte de la vida. Otra cosa es la muerte violenta, prematura.
La muerte para nosotros no es nada, porque todo el bien y todo el mal, las alegrías y penas de la vida residen en las sensaciones, y precisamente, la muerte consiste en estar privado de ellas.
Esto hace menos gravosa la espera.
No tengo esperanza, pero tampoco miedo, soy consciente de que la muerte es parte de la vida.
El 21 de noviembre de 2022, cumplió 82 años, ese día falleció.