La suave brisa y vaporosa de salitre, recuerda los días de amores en una vetusta playa de Los Urrutias donde disfrutamos la entrochada noche, a pesar del calor y mosquitos del jardín.
Algunas lágrimas, pocas sonrisas, tarde foscosa sin brisa, y los novios con prisa, no por la celebración, tampoco por bailes de salón. Qué será de nosotros, qué hará el tiempo con ese amor tan puro, tan nuevo, tan mágico.
Tantas parejas así comenzaron. Difícil resulta la convivencia, a partir de cierto tiempo la magia comienza a desaparecer, y el pensamiento, distraído por la rutina, atenta con nuevos destinos.
Qué destructivo secreto tendrá el paso del tiempo que hasta las rocas convierte en arena.
Porque la vida es eso, momentos, instantes que atrapamos o que escapan para siempre de nuestras manos y de nuestra existencia.
Y bajo cielo estrellado,
la luna alumbra y oculta en la noche, al acecho de lo ya hecho,
y sin mirar atrás, buscar la razón, y con su nuevo traje
de holganza, que tu corazón ilusiona devolver la esperanza.
Resumiendo: amor a cualquier hora, amor cualquier día, no cuando toca por aniversario su gran día.
Murcia, dos de julio de 2023.