No hay empresas innovadoras sin personas imaginativas. La creatividad, históricamente asociada al mundo del arte, del diseño y de la publicidad, aplicada a la economía es una cualidad cada vez más valorada como la principal habilidad personal del futuro.

No quiere decir esto que sean despreciables, ni mucho menos, las habilidades de ejecución, fundamentales para el funcionamiento operativo de las empresas. Pero las ventajas competitivas, diferenciales provienen de la parte creativa de las personas, de las habilidades de exploración y descubrimiento.
Es evidente que por razones genéticas, educativas o del entorno, hay personas más “naturalmente” creativas que otras, pero esta condición no depende sólo de nuestra personalidad sino también de nuestra actitud. Como casi siempre “querer es poder” y si cambiamos nuestra actitud sin duda podemos mejorar nuestra creatividad. En general, se estima que la genética configura sólo 1/3 de nuestra forma de ser, y que por lo tanto, los 2/3 de nuestras habilidades personales se pueden adquirir y perfeccionar con la práctica.
Según se recoge en “El ADN del innovador”, libro de obligada lectura, la creatividad se basa en cinco habilidades concretas: asociar, cuestionar, observar, desarrollar redes de contactos y experimentar.
- La capacidad de asociación consiste en “relacionar cosas aparentemente inconexas” (Steve Jobs). Como hizo Larry Page para diseñar el motor de búsqueda de Google, asociando las veces que aparecían citados los investigadores científicos en las revistas académicas con el número de vínculos que contiene una web.
- “Cuestiona lo incuestionable” (Ratan Tata).Los innovadores son iconoclastas por naturaleza, se preguntan el porqué de todo constantemente, con mentalidad rebelde, se cuestionan el statu quo, las rutinas, el hacer las cosas en modo “piloto automático”,… el Circo del Sol surgió de preguntarse qué pasaría si se creara un circo sin animales.
- La capacidad de observación, de estar abierto a nuevas ideas y tendencias que a otros les pueden pasar desapercibidas, es una característica básica de la personalidad innovadora. Observar el comportamiento humano en diversas situaciones puede ser otra gran fuente de innovación. Tata creó su modelo de coche barato (2.200 dólares), fijándose cómo se calaban hasta los huesos 4 personas apiñadas en una motocicleta un día de lluvia intensa en Bombay.
- Networking: Muchos innovadores suelen trabajar en red con un pequeño grupo de personas de confianza, multidisciplinar, con el que comparten y confrontan ideas creativas. De las intersecciones del conocimiento surgen oportunidades innovadoras. Hablar con gente diversa, de edades diferentes, de campos distintos, viajar, asistir a foros, eventos, ferias,… propicia que se dispare la creatividad.
- Experimentación: Para Joseph Bezos, fundador de Amazon, “los experimentos son la llave de la innovación”. Hacer prototipos o realizar experiencias piloto son formas de depurar las innovaciones.
Pasatiempo creativo 4: Dicen que el monstruo del lago Ness mide 20 metros más la mitad de su longitud, ¿cuánto mide?