Cuando empecé a escribir este blog, en julio de 2013, decía que un objetivo fundamental del mismo era contribuir a difundir la cultura de la innovación en los dos ámbitos que consideraba más renuentes a adoptarla como un hábito sistemático, arraigado en su ADN como organizaciones: las PYMES y las Administraciones Públicas.
Desde entonces he publicado más de 20 posts en los que he intentado acercar, de una forma práctica, conceptos y ejemplos de innovaciones, tecnológicas y no tecnológicas, que me han parecido interesantes y motivadoras para aquellas personas, pequeños empresarios sobre todo, que quizá tengan la visión, por las razones que sean, de que la innovación es un concepto lejano e inaccesible para aplicarlo en sus negocios.
Ignoro el resultado de esta modesta labor evangelizadora que me he autoimpuesto, pero me daría por satisfecho con haber podido influir positivamente en un solo empresario murciano.
He venido aparcando, hasta la fecha, ocuparme de la innovación en el sector público, pero me ha impulsado a hacerlo la reciente reunión celebrada en Madrid, presidida por Mariano Rajoy, en la que ministros de los Gobiernos de Italia, Portugal, Polonia, Reino Unido, Francia han venido a conocer los trabajos de nuestra Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA).
Consejos vendo y para mí no tengo
Sé que hablar de innovación pública parece un oxímoron. Es curioso que, por una parte, las Administraciones Públicas ejerzan un papel impulsor y facilitador de la innovación en el mundo empresarial, aplicando esfuerzos y recursos económicos con esta finalidad, como se refleja en la Estrategia Estatal para la Innovación (E2I) y que, por otra parte, como organizaciones prestadoras de servicios, las AAPP distan de ser ejemplares, pese a los reiterados intentos de reformas en las que tanto el Gobierno Central como los autonómicos y municipales se embarcan periódicamente.
La idea de aplicar metodologías innovadoras para luchar contra la burocracia es una corriente que están liderando países como Dinamarca y Holanda con estrategias con nombres tan sonoros y sugerentes como “Fuera la burocracia” o brigadas Kafka .
El reto de desterrar la tediosa burocracia de nuestras vidas es apasionante, y lo iré tratando un poco más en profundidad en sucesivos posts, pero como primera aproximación, creo que un poco de humor no viene mal. Os recomiendo ver este disparatado sketch de apenas 2´5 minutos, en el que los humoristas Ozores y Navarro caricaturizan la burocracia: un funcionario necesita reponer un sello que se ha quedado sin tinta, pero para eso necesita rellenar una solicitud y sellarla … precisamente con ese sello que no “pinta”.