La teoría movilista intenta explicar la formación de las cordilleras como consecuencia del movimiento horizontal de los bloques de la corteza terrestre. Perdonad la pedantería googlegiana, pero nada más lejos de mi intención que hablar de orogenia sino de los trabajos más demandados en la actualidad.
Simplemente no se me ha ocurrido un término mejor que el de movilista para definir en un solo vocablo el trabajo de los desarrolladores de aplicaciones para móviles, las famosas apps y que terminara en –ista por la razón que paso a explicar a continuación..
El título del post de hoy es un remedo de la famosa canción de Concha Velasco: “Mamá, quiero ser artista” pero en mi caso, en sentido inverso. Soy yo el que quiere que mi hijo José Andrés, que está acabando los estudios de Grado en Informática, sea movilista. Espero que él esté de acuerdo y supongo que estará recibiendo en la Universidad la formación necesaria para ello.
Siento el máximo respeto intelectual por todas las disciplinas académicas, pero los expertos en la materia coinciden en que el sistema y las metodologías de la educación tienen que cambiar. El mundo de la enseñanza y el de trabajo deben dejar de ser indiferentes entre si, cuando no hostiles. Las personas que forman a nuestros hijos y las que los tienen que emplear no pueden seguir sin entenderse.
Según un reciente estudio de Infojobs el puesto más requerido por las empresas, multiplicando por 10 su demanda en los últimos 5 años, es el de programador de aplicaciones para móviles, con un salario medio estimado de 30.000€ anuales y la competencia es relativamente baja: 19 candidatos por cada puesto ofertado.
La Comisaria Europea de la Agenda Digital, Neelie Kroes, dice que el sector del “movilismo” moverá 3 millones de empleos en los próximos 5 años, con un volumen de negocio estimado de 63.000 M€. Una gran oportunidad para los jóvenes y para que los Gobiernos puedan paliar el desempleo juvenil.
A continuación vienen los técnicos energéticos, y acto seguido aparecen de nuevo los trabajos relacionados con las TIC: programadores de páginas web, con un salario menor, un poco más de 20.000€ y una competencia parecida a la de los movilistas, 20 personas por vacante.
En cuarto lugar se necesitan expertos en Big Data, para el tratamiento de la ingente cantidad de datos que generan a diario los sistemas de información y los sensores electrónicos que inundan nuestras ciudades. La competencia aquí es más reducida: 9 personas por puesto y el salario, en consecuencia, bastante mayor: 38.000€/año.
Por último, se precisan especialistas en “cloud computing”,, con un nivel de competencia de 19 inscritos por oferta y un salario anual en torno a los 38.000€.
Se dice que los datos son el nuevo petróleo de la economía moderna. Hacen faltan “refinerías” y expertos en el procesado de esta especie de oro digital del que tanta prosperidad cabe esperar en la sociedad actual.