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Ciudadano preocupado por la sostenibilidad de la Sanidad
Como profano en la materia pero como ciudadano preocupado por la sostenibilidad del sistema sanitario público que debemos sufragar entre todos con nuestros impuestos, todo parece indicar que sólo con medidas coyunturales y mejoras paulatinas de la eficiencia en la gestión no se puede contener la tendencia alcista imparable de los costes sanitarios. Estas actuaciones pueden ser necesarias pero no son suficientes.
Cambio de modelo
Si no se cambia de modelo, pensando que cuando mejore la economía todo volverá a ser como antes, estaremos cometiendo un grave error. Habremos tratado los síntomas pero no habremos atacado el problema de raíz. Urge aplicar un nuevo modelo en el que nosotros, los ciudadanos, tenemos mucho que decir.
En este sentido, en mi post anterior me hacía eco de las causas y de las propuestas de un grupo de expertos de alto nivel de la Unión Europea. También sugiero la lectura de este artículo escrito en tono divulgativo y hasta divertido por el consultor en innovación Javier Rodríguez Sanz, en forma de un diálogo imaginario entre el Dr. House y el Dr. Goldratt, creador de la Teoría de las Limitaciones.
Por fin, el proyecto VISC+: los datos cantan
Aunque no citaba el nombre en mi anterior post, es hora de hablar del proyecto VISC+ (vivir más) del Gobierno de Cataluña que me ha llamado la atención por su apuesta estratégica por la transparencia en un sector, como el sanitario, intensivo en la generación de datos clínicos y de gestión que, debidamente procesados, y abiertos al conocimiento de los ciudadanos, pueden ser decisivos para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de los sistemas de salud.
El lema del proyecto VISC+ es “más valor a la información de salud en Cataluña” y propugna un modelo, siguiendo las tendencias internacionales de Open Data, que “permita facilitar el acceso a las ingentes cantidades de datos que produce continuamente el sistema sanitario a todos los agentes que intervienen o tienen la capacidad de mejorar la salud de la población: ciudadanos, profesionales, investigadores, gestores, organizaciones sanitarias, gobiernos, empresas, centros tecnológicos, empresas de tecnología sanitaria,…”.
Pero quién mejor para explicar el proyecto, que su propio líder, el Dr. Josep María Argimon, director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias (AQuAS), con el que comparto el principio de que “toda información generada con dinero público debe ser de dominio público” (respetando la privacidad individual, por supuesto).
La Central de Resultados de la Agencia catalana viene ofreciendo, desde su creación en 2003, un sistema transparente de medida, evaluación y comparación de los resultados de los agentes que integran el sistema catalán de salud, incluyendo información divulgativa, versiones para la ciudadanía y un amplio catálogo de datos abiertos que pueden servir de guía para otras regiones.
Indicadores
La cantidad de indicadores que manejan son muy numerosos y variados, como se puede apreciar: mortalidad por infarto, reingresos hospitalarios, embolias postoperatorias, pacientes con ictus con más de 20 días de estancia hospitalaria, porcentaje de cesáreas, hospitalizaciones evitables, estancia media hospitalaria, número de intervenciones de cirugía mayor, endeudamientoi, liquidez, funcionamiento del hospital, gasto hospitalario,…
Que canten los datos
Parafraseando a José Luis Perales en su conocida canción: “Que canten los niños”, dejemos que canten los datos, que muestren evidencias y propicien correlaciones que nos ayuden a tener la mejor Sanidad que nos podamos permitir. Que hablen los datos, en ellos está la verdad, sin dogmatismos ni maniqueísmos, como preconizaba Machado.