Ayer, en la comida, planteé a mi familia la siguiente situación: Un hombre entró en un bar y solicitó al camarero un vaso de agua. Nunca antes se habían encontrado. El cantinero sacó un arma de debajo del mostrador y apuntó al hombre. El hombre dijo: “Gracias” y se fue. ¿Por qué?
Esta especie de acertijo ha sido considerado el mejor ejercicio de pensamiento lateral que se conoce. El concepto de lateral thinking fue acuñado por el psicólogo de origen maltés Edward de Bono en 1967 para definir una forma de razonamiento diferente, menos ortodoxa desde el punto de vista de la lógica imperante, directa y vertical, pero más creativa, abierta y que puede ofrecer resultados más ingeniosos e innovadores a la hora de resolver problemas empresariales o de la vida ordinaria.
A continuación, mi hijo José Andrés contraatacó con este otro caso, que no acerté a resolver: “Un hombre empuja su coche hasta detenerse frente a un hotel. En ese momento comprende que está arruinado. ¿Cómo se explica esta situación?
Lo cierto es que con estos acertijos y otros ejemplos de pensamiento lateral, como los que cito a continuación, pasamos una comida divertida y amena, llegando a olvidarnos del calor e incluso a apagar la televisión para concentrarnos mejor, algo inaudito.
¿Cuál es el objeto más alegre que existe? ¿Cuál es la profesión menos rentable del mundo? ¿Cuál es el vino más amargo? (las respuestas al final del post).
-Tras un año de enfermedad, al final murió.
– ¿Qué tenía?
– Un kiosko
Muchos chistes y calambures se basan en juegos de palabras que sorprenden por su ingenio, saliendo por el lado inesperado o menos evidente, dentro de la lógica divergente que caracteriza al pensamiento lateral.Por cierto que Quevedo puede considerarse un precursor del lateral thinking (y un as de la osadía) al atreverse a llamar coja, en su cara, a la reina Isabel de Borbón, esposa de Felipe IV, ofreciéndole dos ramos de flores para que eligiera uno de ellos: “Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja”.
Volviendo a Edward de Bono, su conocida metodología de los 6 sombreros para pensar está inspirada en el concepto de pensamiento lateral y ha sido aplicada con éxito por muchas empresas innovadoras. Aquí podemos ver un interesante vídeo que resume el papel de cada uno de los “gorros”.
La creatividad es la principal competencia personal del futuro. Implica diferenciación y es la fuente donde bebe la innovación. Tendemos a ver la vida en modo “piloto automático”, rutinario y nos cuesta mucho vencer prejuicios y adoptar perspectivas diferentes de ver las cosas, actitud muy peligrosa en mundo que cambia tan rápidamente.
Las empresas más innovadoras están casi siempre dirigidas por líderes innovadores. Es muy difícil que florezca la innovación en entornos rígidos donde el equipo directivo imponga una disciplina férrea y no posea, ni valore ni potencie las habilidades creativas.
El neurólogo argentino Facundo Manes, en su libro: “Usar el cerebro”, dedica un interesante apartado a la creatividad y desliza la curiosa y alentadora afirmación para el común de los mortales de que las mejores ideas surgen como consecuencia de pensar obsesivamente en ellas, dependiendo más el resultado final del esfuerzo aplicado que del coeficiente intelectual del creador. La creatividad es una cuestión más de perseverancia que de inteligencia.
Soluciones pendientes: i) El primer hombre tenía hipo ii) El segundo jugaba al Monopoly. Uno podía llegar a imaginar que el coche era de juguete, pero que el hotel no era real era demasiado deducir iii) El objeto más “alegre”: la escoba, siempre va riendo iv) La profesión menos rentable: la dejar dinero v) El vino más amargo: vino mi suegra