Sueños inspiradores
Paul Mc Cartney compuso “Yesterday”, una de las canciones más oídas y versionadas de la historia de la música, una mañana al despertarse, tras rondarle toda la noche en la cabeza esta melodía que tanto éxito tuvo después.
Salvador Dalí, para estimular su talento creativo, solía dar pequeñas cabezadas con una cucharilla entre las manos, de forma que, al caer al suelo, el ruido lo despertara en una fase imaginativa del sueño, en la que el cerebro se libera de los bloqueos mentales que limitan la creatividad con la que todos nacemos.
Todos podemos ser más creativos
El objetivo de este artículo no es hacer apología de las pesadillas nocturnas involuntarias ni del martirio deliberado de interrumpir una placentera siesta, sino incidir en el mensaje de que la creatividad no sólo es cuestión de genios aislados que tienen hilo directo con las musas inspiradoras, aunque sea a costa de no dormir: todos podemos entrenar y mejorar nuestras capacidades creativas, y a plena luz del día.
En general, se estima que la genética determina como máximo la tercera parte de nuestras habilidades naturales. Depende por tanto de nosotros, de nuestra actitud, la decisión de utilizar las numerosas, variadas e incluso divertidas técnicas que existen actualmente para ayudarnos a generar ideas creativas, condición necesaria para que florezcan las innovaciones.
“Crear en sueños” es una herramienta más, involuntaria por cierto, de una amplia lista. ¿Quién no se ha levantado a medianoche alguna vez para anotar una idea que se le ha ocurrido tras irse a la cama pensando obsesivamente en un problema o un reto?
Innovar no es sólo para listos
¿Cómo nacen las ideas creativas? Muchos innovadores dicen que las mejores ideas les vienen cuando están relajados, sin pensar en nada aparentemente, dando largos paseos o al despertarse pero no saben explicar bien el proceso de gestación. Los neurocientíficos están estudiando las bases biológicas de este proceso de alumbramiento. Lo único seguro, por el momento, es que todas las ideas geniales nacen tras dedicarles mucho tiempo y esfuerzos obsesivos, en un parto doloroso.
Como asegura una autoridad en la materia, Facundo Manes, en su libro “Usar el cerebro”, aunque estemos dormidos, el cerebro sigue procesando información, con una actividad neuronal similar a la que se produce en pleno proceso creativo.
En opinión del Dr. Manes, la creatividad depende más de la obsesión y de la perseverancia que del coeficiente intelectual.Desde un punto de vista biológico, hay que ser un poco obsesivo, un poco loco también (no mucho, como dice textualmente), saber enfocar el problema a resolver de manera simple, ser valiente, estar dispuesto a equivocarse, saber desconectar …y caminar en solitario, como solían hacer Beethoven o Steve Jobs.
Ejemplos concretos de plantillas y moldes creativos
NESTA es una fundación británica de referencia mundial en la difusión de la cultura de la innovación, en sentido amplio, y en el desarrollo de proyectos innovadores en diversas áreas de trabajo, tanto en el sector público como en el privado.
Para facilitar la generación de ideas creativas inherente al proceso innovador, NESTA ha diseñado una curiosa plantilla con aspecto matemático, que utiliza términos como inversión, integración, extensión, diferenciación o exageración para desafiar las reglas formales que bloquean la creatividad.
Se trata de romper, doblar o extender las normas tradicionales al uso con objeto de generar ideas que, incluso, podrían parecer absurdas en un principio, como puede ser, por ejemplo, la de invertir los papeles de un médico y un paciente: ¿qué pasaría si los pacientes se convirtieran en doctores?
Esta hipótesis está propiciando una realidad inminente: el nuevo paradigma de la Salud 3.0, la salud conectada, en el que los pacientes participan en el diagnóstico y colaboran con la clase médica y con otras personas que padecen la misma enfermedad.
El neologismo molde creativo ha sido acuñado por Amalio Rey, un auténtico referente en hacer de la innovación un trabajo gratificante, divertido y eminentemente práctico, como debe ser, bajo el lema tan clásico como el de aprender haciendo, “amasar la arcilla con las propias manos”.
Ha diseñado una interesantísima herramienta, Innobox, de libre acceso, polivalente, que tiene algunos puntos conceptuales en común con la plantilla de generación de ideas de NESTA, pero que va mucho más allá, desde el punto de vista práctico y didáctico para facilitar a empresas y organizaciones el proceso de descubrir oportunidades de innovación.
Mensaje final
Todo aquello que es parte de una rutina no estimula ni desafía al cerebro. La genética predispone pero influye relativamente poco en la creatividad. La actitud personal,los hábitos de vida, la sociabilidad, las inquietudes culturales, los retos intelectuales, el uso de las herramientas generadoras de ideas, las condiciones del entorno son factores decisivos para el desarrollo creativo.
La llamada economía creativa abarca a la industria cultural (arte, entretenimiento, diseño, arquitectura, publicidad, gastronomía,…), también denominada llamada economía naranja, y a la economía del conocimiento (educación e investigación, alta tecnología, TIC, robótica, nanotecnología, biotecnología, …). Ambas son intensivas en creatividad, como factor precursor de la innovación.
Siempre se ha dicho que la necesidad agudiza el ingenio. Las regiones menos desarrolladas, desde el reconocimiento objetivo de sus carencias, tienen la oportunidad histórica de movilizarse, no diría yo que con alevosía pero sí que con nocturnidad si es preciso, y por supuesto con premeditación con pasión, con obstinación y perseverancia para acelerar su desarrollo, fomentando la creatividad como principal recurso de futuro.
Innobasque, la Agencia de Innovación del Gobierno Vasco, marca un camino a seguir.