Ésta es la versión oficial: un consejero, Cerdá, dimite «por razones personales» y otro coge el testigo. El presidente aprovecha el viaje para destituir a un segundo consejero, Martínez Asensio, que pasaba por allí. Aquí paz y después, gloria. Corolario: ¿quién habló de guerra y de venganzas? Ésta es la situación real: Garre no acepta que le hagan una crisis de Gobierno sin anestesia, prolonga la aceptación del cese de Cerdá, y con ello su sufrimiento judicial y el de Valcárcel. Corolario: puede que Valcárcel tenga a una mayoría del PP de su lado, pero Garre tiene el BORM y cree tener también la mayoría social. Ellos no hablan, pero sí sus lugartenientes, que abonan el campo con minas como una moción de censura del partido al Gobierno e hipotéticos coqueteos con Ciudadanos. Corolario final: el PP está a punto de implosionar.