Cuerdas escondidas
Ser un viejo laúd me ha permitido haber vivido infinidad de aventuras con los muchos propietarios que tuve. Uno de mis dueños más interesantes fue Domingo Ferrer, un rico y culto terrateniente murciano con una especial pasión por el laúd. De forma inexplicable y a pesar de que Domingo no era un hombre tacaño, el […]