Blancos caballos cabalgan sobre las olas
y la rizada espuma inunda la playa,
miramos hacia levante, es el futuro,
es el amor creciente.
Brama sonido marinero que yo te espero
recogiendo tu cabello con esmero,
mientras, la luz del sol quiebra
sobre la popa del velero.
La brisa suave y vaporosa de salitre
recuerda los días de amores
de las mañanas en el puerto
y atardeceres de poniente.
Amarte en el mar, a sotavento,
escondiendo mis secretos
como un grito de silencio
en el silbar de los vientos.
Ocultarme en los fondos marinos
olvidar que te ofendí,
sumergir mi agonía
de una pasajera ironía.
La suave melodía de las olas
contra el impetuoso desespero del rompeolas,
brama sonido marinero que yo te espero
es mi manera de amar y así te quiero.
Jueves 2 de mayo 2013