La Verdad

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Centenario Maestro José Castaño
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Javier Ballesta | 10-03-2017 | 18:42

 

 

El maestro centenario celebra su cumpleañosToda una vida con la vocación  de maestro, entre los suyos y dando lo mejor de sí resumen los 100 años de vida de José Castaño que el pasado jueves, rodeado de la comunidad educativa del centro que lleva su nombre en la ciudad de Murcia le rendía un homenaje con mayúsculas, con un acto que simbolizaba la celebración y el reconocimiento de toda la sociedad murciana.
Los docentes, padres, madres y alumnos de ese centro que lleva su nombre, en la barrio de  San Antón- La Seda,  siempre  lo quisieron como un gran maestro que supo llevar la pasión de la educación, su amor y entrega a la docencia sin jubilación, sin límites compensando los años que no pudo ejercer su labor, por las consecuencias de la dictadura franquista.

El acto al que asistimos en el propio centro, en un ambiente alegre y festivo, entre escolares y tutores que festejaron a su gran maestro fue una muestra de afecto y reconocimiento a su gran labor.

La mesa del homenaje contó con la presencia de representantes del propio centro,  la Administración educativa, del Ayuntamiento y de la Universidad.

Allí se sentaron a platicar, nunca mejor dicho, en un tono sincero y sencillo, el rector Orihuela quien le llevó el libro de la Universidad de Murcia, para que firmara en él como lo han hecho autoridades y visitantes ilustres que han  pasado por la institución docente. Entre los intervinientes destacar las palabras de los directores del centro educativo.

Juan Valverde, anterior director, con el corazón en la mano habló de don José desde la cercanía, el valor y su grandeza como maestro, sus palabras evidenciaban el inmenso afecto hacia su persona, su reconocimiento y su gran cariño.

El actual director, Juan Carlos Talaya se refirió al querido don José, del valor de las cosas bien hechas, del buena hombre que supo luchar, sin resentimiento, ni tristeza, con ilusión, esperanza y  de esos valores pedagógicos que defendió entre los alumnos, al mismo tiempo que supo alabar el valor de las cosas bien hechas, su honestidad y saber estar.

El decano de la facultad de Educación,  Antonio de Pro se dirigió a él con cariño y respeto, porque su magisterio ha sido ejemplo de vida, de sentimiento y de compromiso profesional que le hizo ser respetado y  valorado por nuestra facultad, haciéndolo uno de los suyos. Esa razón le llevó a la facultad a vincularlo como uno de sus profesores, subrayó que fue un gran Tutor de prácticas. No faltó la referencia al ” paseíllo de don José” cuando al llegar los universitarios de Magisterio eran acogidos por el maestro Castaño,  para iniciar su estancia en el centro y el se encargaba de orientar sus pasos por esa nueva etapa.

Cerrando el acto, como moderador de la mesa, el alcalde José Ballesta con muy buen tino  se detuvo en el significado de la palabra maestro , de  su valor  y de que es mucho más que profesor, me encantó escucharle decir aquello de que “has sido un maestro exigente y, sin embargo, querido por todos, porque con cada enseñanza has sabido transmitir tu bondad infinita y tu alegría vital”.Has dedicado 25 años de tu vida y tu entera pasión a formar a generaciones y generaciones de niños y también adultos murcianos, una enseñanza que hoy sigue viva en ellos, en sus hijos, nietos y bisnietos; y que has sabido transmitir a tus compañeros de profesión”, destacó el alcalde, quien añadió que “un maestro trabaja para la eternidad, porque no se sabe nunca donde termina su influencia”.

La tuna de Magisterio se sumó al cierre del acto que contó con muchos docentes que acudieron a esa llamada, algunos ya jubilados, compañeros de muchos años de don José, entre los que se encontraron personas que supieron reconocer el valor del homenajeado desde el afecto más cercano y el compañerismo.
El CEIP “Maestro José Castaño”, un referente de la innovación educativa en esta Región ha sabido acercar a la comunidad educativa el valor de educar, el compromiso por la educación pública, desde la colaboración con las familias y el barrio, realizando este gran homenaje en el que han participando un gran número de docentes, junto a su actual equipo directivo que ha sabido llevar a cabo este proyecto tan ilusionan y en el que habrán dedicado mucho tiempo y esfuerzo, pero que ha merecido la pena.
Muestra de ello, además ha sido la exposición organizada en el centro y la edición de un libro  Centenario maestro José Castaño que con muy buena edición a color, recogen textos, dibujos, fotografías sobre la vida y  testimonios de alumnos y colaboraciones de Antonio Viñao, Juan Valverde, la AMPA, Juan Carlos Talaya..  todo el libro huele a  escuela y a vida,  a compromiso y entrega, creo que ha sido un gran logro publicar este texto que merece la pena leerlo y repasarlo sin prisas porque en él hay mucha vida, vida transmitida, como la de este gran maestro enamorado como muy bien se define el propio  homenajeado, al final de la obra,  en las palabras de don José.

Toda una vida por la educación

El maestro José Castaño, nacido en Melilla, pero de padres y abuelos murcianos, se vino a vivir a Murcia con 14 años y se matriculó en el instituto Alfonso X el Sabio. Su primera intención fue estudiar Medicina, aunque optó por el Magisterio, así que lo que perdió la sanidad lo ganó la enseñanza. Hizo sus primeras prácticas el 1 de enero de 1938 en la escuela de la Plaza de la Paja del barrio del Carmen y colaboró en la creación de las Colonias Escolares en Murcia. Sin embargo, tras dos meses de haber comenzado a ejercer, fue llamado a filas para combatir en la Guerra Civil.

Tras finalizar la guerra, José fue encarcelado por razones ideológicas, y así permaneció dos años hasta obtener la libertad en 1941. Mientras su esposa -también docente y con quien formó una familia- daba clases, José tuvo que dedicarse a otros oficios, aunque siempre estuvo vinculado con la enseñanza a los demás de manera altruista.

En 1975 pudo volver a incorporarse al magisterio en el colegio Mariano Aroca. Después ejerció en el centro García Álix, donde permaneció hasta su jubilación en 1984. Sin embargo, su vocación y satisfacción era la docencia, por lo que pidió seguir dando clases, en concreto, de Lenguaje a los mayores.

Fue entonces, en 1990, cuando se construyó un nuevo colegio junto al jardín de La Seda, cuyo claustro de profesores acordó llamar al centro ‘Maestro José Castaño’ en su honor. En su colegio homónimo ha seguido ejerciendo hasta que su movilidad y salud se lo han permitido. Sus visitas ya no son diarias, pero no deja de acudir cada vez que puede.

 

 

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