La Verdad

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La luz de la justicia
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Carlos Escobar | 25-02-2017 | 23:29| 0

Entre las óperas en las que hay escenas situadas en prisiones se encuentran Fidelio, Tosca, L´Europa riconosciuta, I vespri siciliani, Don Carlo o Il priggionero. La primera de ellas fue la única que compuso Ludwig van Beethoven (1770-1827), uno de los grandes músicos de la historia, dotado de una fuerte personalidad y de grandes principios. Fidelio ha sido interpretada recientemente por la Orquesta del Siglo XVIII (Orchestra if the Eighteenth Century), fundada en 1981 por Frans Brüggen (1934-2014), un director experto en la música de dicho periodo.

Antonio Clares es violista de dicha orquesta, actividad de compagina con la de El Concierto Español, La Tempestad y La Real Cámara, además de su responsabilidad docente como profesor de viola del Conservatorio Profesional de Murcia. Antonio es uno de los mejores intérpretes de música antigua del mundo y por ello ha sido invitado como viola principal en la Orquesta Barroca de Amsterdam, en la Orquesta Barroca de Sevilla, en la Orquesta Barroca de la Unión Europea y en Forma Antiqva.

Los primeros años en la formación de un músico son determinantes para su futuro y Clares es muy consciente de ello cuando forma un alumno. Si analizamos la brillante trayectoria de muchos de los alumnos de viola y de música de cámara que han estado a su cargo desde 1999, da la impresión de que para llegar a destacar como músico, antes hay que pasar por su tutela en el conservatorio.

Antonio Clares forma parte de la Orquesta del Siglo XVIII desde el año 2007 y este año como ya hemos dicho han representado Fidelio. Nos comenta que: “el anhelo por la libertad, tan buscado por Beethoven, se une en esta ópera a la idea del amor conyugal sin límites que se opone y vence a la injusticia y a la corrupción”. Fidelio está considerada por muchos “la ópera entre las óperas” y una auténtica oda a la libertad, por su legado humanístico tan profundo. La defensa de la libertad como elemento catalizador del destino del ser humano fue uno de los temas capitales del compositor de Bonn.

Beethoven consideraba que la temática de las obras de Mozart como Las bodas de Figaro, Don Giovanni o Cosi fan tutti, era demasiado frívola. Por otro lado, la moralidad de La Flauta Mágica no pertenecía a un mundo real. Las elevadas intenciones humanísticas de Fidelio emanan del contraste entre la oscuridad de la prisión y la luminosidad de la justicia. Para Antonio Clares hay dos momentos especiales en la obra: “El primero es la potente aria de Leonora (disfrazada de Fidelio para pasar desapercibida) del acto I, “Abscheulicher!”, en la que expresa que sigue una llamada interior, que no dudará y que su fuerza viene de la fe y del amor para luchar y conseguir la liberación de Florestán; el otro momento importante es el comienzo del Acto II, con la impresionante introducción de la orquesta que describe la oscura mazmorra en la que Don Pizarro mantiene encadenado y apenas sin alimento a Florestán, que emite el terrible grito ”Gott! Welch Dunkel hier!”.

Como especialista en fisiología de la nariz, les recomiendo prestar atención también al momento en el que Florestán, tras lamentar su cautiverio rememora el aroma de su esposa Leonora, todo un rayo de esperanza en la oscuridad de la celda: “Ich seh, wie ein Engel im rosingen Duft”.

Les adjunto una imagen de la estupenda producción semi-concertante que la Orquesta del Siglo XVII ha estrenado en Rotterdam, bajo la dirección de  Jonathan Darlington. Antonio Clares aclara que “es una versión concertante enriquecida con movimientos de escena y elementos de escenografía y vestuario, pero siempre con la orquesta en el centro de la acción.”

Los miembros de la Orquesta del Siglo XVIII proceden de más de veinte países diferentes y se reúnen cinco veces al año, siguiendo la tradición de su fundador, Frans Brüggen. Esta manera de entender la música y el tipo de producción semi-escenificada permiten su representación con un coste reducido y accesible a la mayoría de auditorios y salas de conciertos.

¿Tardaremos mucho tiempo en darnos cuenta en Murcia de esto?

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El cielo de los pobres
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Carlos Escobar | 12-02-2017 | 21:19| 0

Imaginemos a un humilde niño judío educado en los diez mandamientos de Moisés y en las 630 normas de Pentateuco. Al pequeño le han enseñado que si cumple todos los preceptos, Dios lo amará, pero sin la promesa de tener una recompensa por ello. Por otro lado, su compañero de clase es tan pobre como él pero nacido en una familia cristiana. Desde niño le han transmitido que si es bueno, Dios lo amará y algún día lo recibirá en el Paraíso Celestial, un lugar lleno de dulces y golosinas.

Gustav Mahler (1860-1911) compone su Sinfonía número 4 para orquesta y soprano con el cambio de siglo, durante un verano especial para él. Está satisfecho del éxito de su segunda temporada como director de la Ópera de Viena y acaba de comprar un terreno en Maiernigg, situado en la orilla sur del lago Wörthersee, donde le están construyendo un refugio estival para componer rodeado de paz física y espiritual.

La Cuarta Sinfonía de Gustav es más corta que sus predecesoras (apenas dura 50 minutos) y se caracteriza por su aparente sencillez, por las melodías cantabiles y por una armonía exenta de complejidad. En ella no hay partes para el coro ni para trombones ni tuba y la percusión es escueta. La obra contiene parte de los contrastes propios del mundo mahleriano: la ironía frente a la serenidad, la dulzura frente a la transcendencia o la incertidumbre frente a la inseguridad. Quizás esto explica las reacciones de los críticos tras su estreno en Munich que la tildaron de disonante, grotesca, nerviosa y heterogénea. El tiempo de Mahler, como el mismo vaticinó, estaba por llegar y hoy día la humanidad ajena a estas opiniones, se rinde ante esta obra de arte musical.

Gustav Mahler escribe la pieza siguiendo la estructura clásica de cuatro movimientos instaurada por Haydn y Mozart. En el primer movimiento confluyen hasta siete melodías distintas y sobresale el tintineo de los cascabeles, la primera visión del Paraiso dibujada por las cuatro flautas con el triángulo y la enérgica llamada de las trompas que anticipa la de la Quinta Sinfonía.

En el segundo movimiento el compositor inserta un solo de violín muy particular. El concertino debe emplear un modesto instrumento desafinado medio tono por encima de la orquesta para así emitir un chillido tosco y despectivo a la vez que irónico y alegre. Esta danza es una visión muy particular de la muerte que ya vimos en su Primera Sinfonía y que reivindica a las clases sociales bajas, marginales y no sujetas a leyes y convenciones sociales.

La irresistible belleza del tercer movimiento flota en un rondó con variaciones cuya sonoridad recuerda a la de Beethoven. Aquí Mahler parece ofrecer una apacible visión del Paraíso sin ignorar que la muerte ronda a los niños desfavorecidos, que sin hogar ni alimentos son capaces de jugar tranquilamente en la pradera.

El Finale que cierra la sinfonía es un Lied para soprano sobre un poema del ciclo de El Muchacho de la trompa mágica (Des Knaben Wunderhorn). Con el título de La vida celestial, expresa la alegría (palabra repetida tres veces) del Paraíso desde la perspectiva del placer terrestre que produce el cantar, bailar, saltar, comer y beber. Tanto es así que el pescador San Pedro, el matarife San Lucas, la cocinera Santa Marta y la musical Santa Cecilia, consiguen sacarle una sonrisa a la severa Santa Úrsula en presencia de San Juan.

Mahler describe la vida celeste desde la mirada del alma de un niño. Un niño judío y pobre que necesita un cielo cristiano, lleno de pan, peces, carne de cordero, venado, liebres, legumbres, espárragos, cestos de frutas y, sobre todo, de una música incomparable con la de La Tierra. Para ello, el maestro emplea intencionadamente a lo largo de la Cuarta Sinfonía, la tonalidad de Do para referirse a lo terrenal, la tonalidad de Sol para la inocencia y la tonalidad de Mi para reflejar lo celestial.

A pesar de todo lo dicho, Bruno Walter, discípulo de Mahler, definió a la Cuarta Sinfonía como “música pura abierta a todos lo que tienen un sutil sentido del humor”. No tendrán muchas ocasiones de disfrutar esta enigmática obra y por ello les recomiendo que vengan a sentirla en directo.

 

Jueves 16 de febrero, 20 horas. Auditorio Víctor Villegas de Murcia. Vals de El caballero de la rosa y dos Lieder de Strauss. Cuarta Sinfonía y tres Lieder de Mahler. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. María Espada (soprano). Virginia Martínez (Dirección musical). Entradas: 20, 16 y 12 euros.

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Danzas fantásticas
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Carlos Escobar | 06-02-2017 | 22:27| 0

En la última obra escrita por Sergei Rachmaninov (1873-1943) destaca el ímpetu propio de sus primeras composiciones. Estrenada por el famoso director Eugène Ormandy en Filadelfia en los primeros días de 1941, las Danzas Sinfónicas se consideran hoy día como una obra de arte dentro del último estilo del maestro ruso.

Cuando Rachmaninov escribió a Ormandy para pedirle que estrenase esta obra, pensó en ponerle como título el de Danzas Fantásticas de manera que cada una de ella representara el mediodía, el  crepúsculo y la medianoche, pero luego cambió de opinión y suprimió estas denominaciones.

En lo que Sergei se mantuvo fiel a sí mismo fue en contar con un experto violinista para que comprobara la disposición de los arcos en las partes escritas para instrumentos de cuerda. Generalmente el maestro ruso colaboraba con Julius Conus, un músico amigo de los tiempos rusos, pero en esta ocasión encargó el trabajo al célebre Fritz Kreisler. La edición de la partitura para instrumentos de cuerdas por parte de Kreisler puso en muchas dificultades a los músicos de la orquesta que equivocadamente atribuyeron la imposibilidad de ejecutar algunas de sus partes al hecho de que el compositor fuese un gran virtuoso del piano.

De la primera danza sinfónica destacaría la expresiva melodía que Rachmaninov concibió para el saxofón alto, un instrumento que usó por primera vez por su timbre tan similar a la voz humana. La segunda danza en una fantasía rica en melodías de valses que surgen dentro de una atmósfera un tanto opresiva y ansiosa, como si nos anticipara los peligros que acechan en el atardecer. La inspiración rusa está presente en la tercera danza, en la que Rachmaninov conjuga los temas del Dies irae y del Bendito seas, señor muy presente en la liturgia rusa ortodoxa.

Si sienten curiosidad por escuchar esta obra en directo, les recomiendo que vengan el próximo viernes 10 de febrero al Auditorio Víctor Villegas. A las 8 horas de la tarde, la Orquesta Sinfónica Nacional de Tartastán dirigida por Alexander Sladkovsky ofrecerán una versión que promete ser muy interesante. De regalo se llevarán el célebre, enigmático y ampliamente comentado Concierto para piano número 3 del mismo compositor ruso interpretado por el pianista Denis Matsuev.

No olviden que “Rachmaninov nunca falla”.

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Ánimos recobrados
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Carlos Escobar | 20-01-2017 | 19:24| 0

El próximo lunes comienza la Semana Mozart. Son días en los que los melómanos celebramos el cumpleaños del famoso músico austríaco y, como es tradición desde hace años, en el aula de cultura de Cajamurcia se celebra el concierto Con el músico amigo, en el que recordamos a cuatro músicos importantes para nosotros porque fueron profesores de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (OSRM) e impulsaron desde el principio este importante proyecto cultural. Joaquin Toledo, Sadvacas Tinibaev (más conocido como Alexander), José Antonio Arce y Andrés Vidal fueron cuatro pilares muy significativos en la vida musical de nuestra orquesta y realizaron una brillante carrera profesional y docente.

Cada uno de los fatídicos días en los que nos dejaron estos cuatro amigos músicos supusieron otros tantos mazazos para la gran familia que es la OSRM, el Conservatorio de Música y en general, el mundo que gira en torno a la cultura. Sin embargo, todos estamos citados anualmente en el concierto Con el músico amigo, el escenario donde profesores, alumnos y aficionados se conjuran para celebrar con música la suerte de haber conocido y convivido con estas cuatro excelentes personas que hicieron mejor nuestra existencia. Este acto de agradecimiento y de recuerdo reúne este año, una vez más, a un grupo de músicos que con el ánimo recobrado, contrarrestan con creces el vacío que quedó entre los atriles, las aulas y los distintos lugares de la cuidad.

Entre los treinta y ocho músicos que compartirán complicidad en las ocho agrupaciones de música cámara que participarán en el concierto, entrevistamos al trío formado por el violista Alvaro García Ros, el violonchelista Pedro Fernández Millán y el pianista Lázaro Fernández Millán que interpretarán el primer movimiento del Trío para viola, violonchelo y piano en La menor op 114 de Johannes Brahms.

Lázaro comenta que decidieron interpretar este trío “por su carga emocional y por lo que técnicamente aporta la música de Brahms”. Seguidamente nos aclara que fue compuesto originalmente para clarinete, chelo y piano, y que “la adaptación a viola contiene muchos pasajes poco naturales, por así decirlo, para este instrumento”.

Afortunadamente, a pesar de las dudas que les generó decidirse por esta obra dadas las dificultades técnicas e interpretativas que exige, estos tres músicos nos presentarán este movimiento tras muchas horas de estudio individual y de trabajo en conjunto: “Hemos tratado esta obra con mucho respeto. En los ensayos intentamos empastar nuestro sonido, trabajar los balances y las entradas de cada instrumento. Este último aspecto es muy difícil porque el estilo brahmsiano exige retrasar el tiempo fuerte al débil y descolocar la nota síncopa de su lugar natural”.

Aunque parezca que todo esto es fácil para un músico con un buen metrónomo, la música de cámara requiere de mucha compenetración y equilibrio. Sólo así se puede transmitir la música de una forma fidedigna: “Procuramos también destacar la entrada de los motivos principales en los pasajes de contrapunto en los que se expresan al mismo tiempo distintas voces”.

Como les comentaba al principio, Con el músico amigo es un concierto único en el sentido de que participan intérpretes profesionales (profesores de la OSRM y del Conservatorio), alumnos y músicos amateurs que preparan de forma concienzuda una pieza del programa para rendir homenaje a estos cuatro músicos. El concierto finaliza con una obra tocada por todos los músicos y dirigida por la profesora Teresa Manzanero Barrachina.

Espero que disfruten de este concierto y de una Semana Mozart llena de buena música.

Para terminar, les recuerdo la bella frase del poema de Fiedrich Rückert: “A menudo pienso que sólo han ido a dar un paseo. Los alcanzaremos en aquellas alturas, donde da el sol” .

 

Lunes 23 de enero, 20h. Aula Cultural de Cajamurcia en Gran Vía. Concierto Con el músico amigo. Entrada libre hasta completar aforo. 

 

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Dimensión sobrenatural
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Carlos Escobar | 14-01-2017 | 23:09| 0

La llegada de un foráneo a una comunidad cualquiera siempre tiene un efecto inicial perturbador y es uno de los grandes temas dramáticos de la Humanidad. Richard Wagner en su ópera El holandés errante nos muestra como la llegada de un extraño altera el equilibrio de una tranquila localidad de la costa de Noruega donde afloran una serie de conflictos latentes. El compositor alemán nos muestra esta particular situación en un mundo un tanto mítico para que entendamos que esta desorganización puede ocurrir en cualquier sociedad.

Con motivo de la versión semiescenificada que la Orquesta de Valencia y el Coro de la Generalitat dirigidos por Yaron Traub ofrecen este fin de semana en el Palau de la Música de Valencia, vamos a analizar brevemente uno de los fragmentos más célebres de esta partitura en el que precisamente canta el barítono murciano José Antonio López en el papel principal.

En el segundo acto de esta ópera, Wagner introduce un gran duo de amor con el texto Wie aus der ferne (Desde la lejanía de otros tiempos) con los monólogos de El holandés, un marino condenado a navegar eternamente, y Senta, una lugareña soñadora hastiada de su simple existencia. Los dos personajes quedan absortos desde que se ven en carne y hueso y al cruzar sus miradas se reconocen como el objeto de sus respectivos sueños.

Lo que Wagner hace con la música es fantástico. Lleva a los dos personajes desde una situación inicial de distanciamiento hacia el éxtasis derivado de la conexión sobrenatural y todo ello en los límites de la realidad. El holandés y Senta son seres que anhelan en demasía lo que no les corresponde. Senta ha mitificado al personaje de El holandés y éste a su vez busca en ella la salvación al precio que sea necesario. Hay que aclarar que el enigmático capitán del buque fantasma arrastra una maldición por la que debe errar sin destino por los siete mares hasta que encuentre una mujer que le sea fiel hasta la muerte, la única posibilidad que tiene para redimirse.

En el vídeo adjunto pueden disfruten del poder de la naturaleza de estos personajes con este famoso pasaje operístico iniciado con una declamación a media voz típicamente wagneriana que comienza sin acompañamiento orquestal. Es especialmente bello el fragmento en el que Senta canta y El holandés le acompaña con una conmovedora contramelodía (a partir de 4:00). Inmersos en la música de Wagner, estos seres se mantienen embelesados en un sueño que poco a poco acelera sus estados de ánimo.

En definitiva, estamos ante un magnifico ejemplo de insatisfacción y de intentar escapar de la realidad que refleja lo complicada que es la naturaleza de la psique humana.

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La sonrisa de un atril
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Carlos Escobar | 09-01-2017 | 22:43| 0

El mundo que conocemos los que trabajamos de día y descansamos de noche funciona gracias a otras personas que dejan todo preparado antes del amanecer. De este modo, los panaderos, los barrenderos, los distribuidores de prensa, los repartidores y el personal de limpieza, entre otros oficios, cumplen con su función bajo la luz artificial que no necesitamos los que recogemos el fruto de su esfuerzo.

En una orquesta profesional como la OSRM ocurre algo similar. Para que en la sala de concierto se produzca la mágica interacción entre la directora, los profesores y el público, es preciso que todo un equipo de programadores, administrativos, inspectores, coordinadores, técnicos, personal de seguridad, archiveros y utileros, atiendan con dedicación y esmero a las necesidades de los músicos que salen a escena.

Hoy conversamos con Francisco Javier Fernández Vera, una persona ligada a la OSRM desde hace 18 años y que es actualmente el responsable del archivo y del utillaje de la misma. Él trata de preparar las partituras de un concierto lo antes posible para facilitar el trabajo del músico, “pero esto depende de la dificultad del programa y si las partituras son de alquiler, de compra o las tenemos ya en archivo”.

Para Francisco no hay en teoría partituras imposibles de conseguir ya que tanto los proveedores como internet ayudan mucho. Aún así, reconoce que una vez se dio por vencido: “La única vez que recuerdo que me pasara esto fue con una edición rusa de Don Quijote de Minkus. No existe en alquiler ni en compra”.

Al revés de lo que ocurre con los vehículos o con las casas, una partitura cuesta más alquilarla que comprarla. Algunas partituras no se pueden comprar, solo alquilarlas y esto nos lo explica muy bien el archivero de la OSRM: “El precio de la partitura depende de si es de alquiler o de compra. Un aria de ópera como Nessum dorma que solo esté disponible en alquiler puede costar sobre 300 euros por los derechos de edición y otro aria que sea de compra solo 70 euros. Desde luego, una ópera completa que sólo esté disponible en alquiler puede valer entre 2000 y 3000 euros, sin duda lo más caro que existe”. Fernández Vera nos confiesa que las partituras no están aseguradas y si se pierde algo, hay que pagarlo.

Las personas tan responsables en su cometido como Francisco pueden dejar de dormir a veces por este motivo: “Claro, creo que todos tenemos pesadillas con el trabajo. A veces sueño que llego tarde a montar un concierto, que me dejo el material, que no encuentro el teatro, y cosas así. Nunca he dormido mucho, así que no hay problema con eso.”

No puedo resistirme a preguntarle a alguien que ama tanto la música clásica y que ha preparado tantos programas, que nos cuente cuál sería para él el concierto ideal si pudiese él elegir las partituras: “Tengo muchos. Pensando en obras que se han programado esta temporada me decidiría por una obertura de 9 minutos como Egmont, seguido del concierto de piano en Sol mayor de Ravel (23 minutos) y, tras la pausa, la 5ª sinfonía de Tchaikovsky (50minutos). Tres grandes.”

¡Qué bien se sienten nuestros músicos de la OSRM teniendo un archivero como Francisco. Podríamos compararlo a la sensación de llegar hambriento a casa y encontrar siempre la nevera llena con los mejores productos.

Piensen en ello cuando el músico sonría al sentarse tras el atril.

 

Jueves 12 de enero de 2017, 20h. Obertura Helios de Nielsen, Sinfonía española de Lalo y Sinfonía nº. 1 de Sibelius. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Leticia Moreno (violín). Pablo González (director invitado). Entradas: 14, 12 y 8 euros.

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La doncella escondida
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Carlos Escobar | 02-01-2017 | 16:00| 0

El cuarteto en Re menor de Franz Schubert (1797-1828) es un ejercicio de perfecto equilibrio entre instrumentos de cuerda. El segundo movimiento consiste en una serie de variaciones a partir de temas de su canción La muerte y la doncella (Der Tod und das Mädchen, sobre un texto de Matthias Claudius), título con el que conocemos al cuarteto en su conjunto.

La música de cámara, como indica su nombre, se circunscribe a espacios reducidos y cuando Gustav Mahler (1860-1911) tuvo en sus manos la partitura de La muerte y la doncella, no se resistió a adaptarla para orquesta de cuerdas y posibilitar su escucha en foros más amplios.

Los Reyes Magos son generosos con los que creemos en ellos y hemos sido muy buenos cuando nos traen un concierto de Cammerata con su versión orquestal del cuarteto de Schubert complementada con el Divertimento KV136 de Mozart  y la Décima sinfonía para cuerdas de Mendelssohn.

La preparación del concierto es responsabilidad de Pablo de Pedro, violista madrileño y músico invitado al programa. Formado en el Mozarteum de Salzburgo, es actualmente profesor de viola barroca y clásica en el Royal College of Music de Londres y un solista consolidado en el panorama europeo.

Le pregunto a Pablo sobre qué aportó Mahler orquestando el cuarteto de Schubert: “Probablemente pretendió, introduciendo una línea de contrabajo y ampliando el orgánico de las cuatro voces, acercar este tipo de repertorio al gran público y a la acústica de las grandes salas de conciertos, como hizo también con. el cuarteto op. 95 de Beethoven”. Además, De Pedro nos llama la atención sobre las dimensiones tímbricas del segundo movimiento al usar la sordina en algunos pasajes y sobre las indicaciones respecto a articulación y dinámica que hace Mahler, una muestra bastante certera de cómo se interpretaba esta música en la segunda mitad del siglo XIX.

El ambiente general del Cuarteto en Re menor es sombrío y un tanto trágico, pero la muerte está representada por un caballero amigo al que la muchacha no debe temer (en el idioma alemán, la palabra muerte es masculina). En la canción original, tras una solemne introducción, la doncella expresa su pánico ante la llegada del caballero muerte que a continuación le ofrece una respuesta llena de tranquilidad.

En el Andante del cuarteto, Schubert omite el fragmento cantado en el Lied por la joven, lo que Pablo de Pedro explica así: “Resulta un poco difícil responder a esta pregunta. Puede ser que el material que canta la doncella sea demasiado vocal y el compositor prefiriese escribir el movimiento siguiendo la temática de los primeros ocho compases cuya estructura es más adecuada para componer un tema con variaciones”.

De Pedro es violista del Balthasar Neumann Ensemble dirigido por Thomas Hengelbrock y tiene la responsabilidad de dirigir los ensayos de Cammerata en este programa. Le he pedido que etiquete cada fragmento del Andante con motto: “El tema principal para mi es una pavana, una danza fúnebre; la primera variación refleja angustia e injusticia; la segunda, sensualidad; la tercera es una danza infernal; la cuarta transmite la frase del Lied “Vas a dormir dulcemente en mis brazos”; la confusión está presente en la quinta variación y la coda supone un descanso”.

Los musicólogos se preguntan por qué Schubert en la cuarta variación pasa bruscamente del modo menor al mayor: “Crea una sensación de liberación. Este cambio de modo también se observa en el Lied a partir de la palabra “apenarte” pronunciada por la muerte. Muchos de los artistas románticos veían la muerte como algo dulce y liberador y Schubert, en la cuarta variación, lo expresa de una manera deliciosa”.

Pablo ha tenido la suerte, el honor y el mérito de tocar en el Concentus Musicus de Viena durante los seis últimos años de vida del maestro Nikolaus Harnoncourt donde captó su actitud hacia la música: “Él siempre nos decía que no pretendiésemos tocar juntos, porque la música funciona si todos los músicos quieren decir lo mismo y sienten el mismo gesto, más que estar concentrados en tocar juntos. Se trata de un pequeño juego de concentración”.

Viola solista de la famosa orquesta barroca italiana Europa Galante fundada en 1990 por Fabio Biondi, Pablo de Pedro nos cuenta del músico italiano que: “Se preocupa siempre por redescubrir obras interesantísimas y abarcar mucho repertorio del barroco. El grupo tiene un estilo y un sonido muy definido y esto el público lo aprecia”.

Mahler no llegó a completar ni a interpretar en vida su arreglo de La muerte y la doncella. Después de su muerte, su hija Anna descubrió la partitura y animó a sus discípulos David Matthews y Donald Mitchell a publicarlo en 1984 siguiendo las anotaciones del maestro.

Un concierto de Cammerata siempre es un regalo para los sentidos. Merece la pena ser buenos durante doce meses si posteriormente los Reyes Magos nos premian con tanta justicia.

 

Jueves 5 de enero de 2017. Auditorio de Murcia. Obras de Mozart, Mendelssohn y Schubert. Cammerata. Pedro de Pablo y Baptiste López (músicos invitados). Precio: 10,00 € ; Estudiantes 8,00 € .

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La magia de la flauta
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Carlos Escobar | 31-12-2016 | 00:01| 0

Mozart era un genio musical. Cada compás de cada una de sus partituras encierra una aparente sencillez mágica que refuerza el enigma que rodea al maestro de Salzburgo. Las buenas sensaciones ligadas a la escucha de la música de Mozart están aseguradas con independencia de si la obra es de cámara, orquestal o vocal y del instrumento para el que fue compuesta.

Hoy vamos a hablar de las composiciones para flauta ya que son auténticas obras maestras a pesar de que, paradójicamente, Mozart reconoció en una carta que detestaba escribir para este instrumento. Desde luego, cuesta trabajo creer esta aseveración del compositor cuando se escuchan sus conciertos y cuartetos para flauta, y por ejemplo, descubrir la poesía contenida en las notas del Adagio ma non troppo del Concierto en Sol Mayor para flauta y orquesta KV 313.

Precisamente este concierto está siendo interpretado estas Navidades en su versión camerística por el Dúo Silence Brisé constituido por el flautista Pablo Carpio Hernández y la pianista Laura Moratón Carrasco, músicos nacidos en Alcantarilla y vinculados a la Orquesta del Orfeón Fernández Caballero.

Pablo se ha formado en los conservatorios Profesional de Molina de Segura y Superior de Murcia y actualmente está estudiando en Austria bajo la supervisión de la profesora Gisela Mashayekhi-Beer, donde recibe de primera mano formación  detallada sobre aspectos de la música vienesa relacionados con la interpretación, estilo, carácter y biografía de Mozart.

Al piano lo acompaña Laura Moratón, pianista que ya entrevistamos en Música Inesperada y que compagina actualmente su actividad de concertista con la docencia, a la vez que ha realizado en Valencia el Máster en Interpretación e Investigación musical.

Pablo y Laura son dos jóvenes músicos que comparten las mismas ideas musicales así como aspectos cognitivos y culturales, por lo que tienen gran facilidad para interpretar juntos música de distintas épocas y estilos.

El concierto de flauta de Mozart que interpretarán consta de tres movimientos (Allegro maestoso, Adagio ma non troppo y Rondo). Resulta curioso que siendo una obra escrita por encargo para un flautista amateur, resulte tan difícil y extensa. En ella están muy equilibradas la participación del solista y la de la orquesta (en este caso la parte del piano) y los intérpretes destacan el íntimo y delicado final que utiliza Mozart en el tercer movimiento, huyendo de la fastuosidad y el ímpetu de los tiempos rápidos.

El programa se complementa con dos obras originales para flauta y piano como son la Sonatine de Pierre Sancan y la Grand Polonaise de Theobald Böhm. La primera consta de tres movimientos enlazados y está escrita en un lenguaje post-impresionista que recuerda a la Sonatina para piano de Ravel. La Grand Polonaise compuesta en 1831 contiene alta dosis de virtuosismo flautístico dentro de un carácter elegante y cuidado.

Pablo Carpio y Laura Moratón ha seleccionado las obras del concierto con la intención de acercar al público música de diferentes stilos. Ya lo han hecho este viernes en el Auditorio Virginia Martínez Fernández de Molina de Segura y ahora nos visitan en Murcia y Alcantarilla.

Sin duda una excelente ocasión para disfrutar de la familia con motivo de un atractivo concierto.

 

Lunes 2 de enero, 20:30 h, en Iberpiano en C/ Cartagena de Murcia. 

Miércoles 4 de enero, 19:30h, Centro Cultural “Infanta Elena”  (Alcantarilla).

Concierto en Sol Mayor para flauta y orquesta de Mozart KV 313, Sonatina de Sancan y Grand Polonaise de Böhm. Dúo Silence Brisé. Entrada libre.

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La serena felicidad
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Carlos Escobar | 29-12-2016 | 22:49| 0

Desde hace 17 años el Cuarteto Saravasti se mantiene fiel a la tradición navideña de sorprendernos con un concierto extraordinario donde la calidad de los músicos invitados y del programa combinan con el buen gusto que persiste en el recuerdo.

Este año, los invitados son el violonchelista Lorenzo Meseguer y el violista Alan Kovacs, músicos de primera línea que complementan perfectamente el nivel artístico del cuarteto formado por Gabriel Lauret, Diego Sanz, Pedro Sanz y Enrique Vidal. Dado que el profesor Kovacs es el único de los seis que hasta la fecha no hemos entrevistado en Música Inesperada, hablamos con él sobre el Sexteto de cuerdas en Si bemol mayor Op.18 de Brahms donde asumirá el papel de primera viola.

Alan Kovacs es Catedrático de viola y Director de la Orquesta de Cuerda del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Nacido en Mendoza (Argentina) y formado en la Musik Hochschule de Colonia (Alemania), reside en España desde hace 26 años.

El humanista y crítico musical Claude Rostand describió este primer sexteto del compositor de Hamburgo como “sueños en la orilla del río Elba en una dorada primavera”, lo que el profesos Kovacs justifica “si tenemos en cuenta que la obra fue escrita en un momento particularmente feliz y sereno en la vida de Brahms. Ya había elaborado el duelo por la muerte de Robert Schumann y asumido la imposibilidad de su amor por Clara”.

Para Kovacs la obra tiene un carácter muy concertante como dijo de ella Rostand: “en ella hay solos muy lucidos, pero el que destaca especialmente es el del segundo movimiento Andante ma moderato, formado por un tema con variaciones, cuyos solos de viola está entre los más hermosos de la literatura camerística, al igual que ocurre con el tercer cuarteto op. 67 del mismo compositor”.

Doctorado por la Universidad Rey Juan Carlos I de Madrid y merecedor de importantes premios  en Argentina y Brasil, Alan Kovacs advierte la influencia de otros maestros de la música en el sexteto de Brahms: “Personalmente, en el primer movimiento reconozco un aire vienés schubertiano con su compás de 3/4. Y la forma del Scherzo tiene una clara influencia de Beethoven”.

Brahms compuso sus sextetos antes que los cuartetos y quintetos. El primero de ellos es para nuestro invitado una “verdadera maravilla llena de momentos felices”. Además, aclara que este concierto es una buena ocasión que no siempre se presenta, porque es difícil juntar a seis buenos músicos para disfrutar de esta composición.

Les recomiendo encarecidamente este programa. Además de este sexteto que refleja parte de la personalidad de Brahms, escucharán en directo el bello Nocturno de Borodin, el estreno de una nana navideña de José Zárate y la suite Don Quijote de Telemann que se acompaña de una atractiva proyección visual.

 

Viernes 30 de diciembre, 20h. Auditorio Víctor Villegas de Murcia. XVII Concierto Extraordinario de Navidad. Suite Don Quijote de Telemann. Nocturno del cuarteto nº2 en Re mayor de Borodin. Nana roja para cuarteto de cuerda de Zárate. Sexteto de cuerdas en Si bemol mayor Op.18 de Brahms. Cuarteto Saravasti. Alan Kovacs (viola). Lorenzo Meseguer (violonchelo). Entrada: 12 euros (6 euros estudiantes)

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The Almus five
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Carlos Escobar | 21-12-2016 | 23:18| 0

 

La música en un vehículo para expresar la sensibilidad que tanto se agudiza en Navidad. El recuerdo del amigo que siempre permanecerá a pesar de que no podamos físicamente abrazarlo cobra más significado e intensidad si lo envolvemos con música.

El Cuarteto Almus es el invitado al homenaje anual que se hace a Miguel Ángel Clares en su localidad natal, lo que es muy pertinente porque el violonchelista de Algezares participó en 2001 junto al Cuarteto Almus en el célebre Ciclo de Cámara celebrado en el Palacio Real de Madrid tocado con los instrumentos de su colección fabricados por Antonio Stradivarius.

En esa velada los cincos músicos ofrecieron como propina el famoso Minuetto del Quinteto con dos violonchelos op. 11 n.º 5 en Mi Mayor G.275, de Boccherini que volverán a interpretar en el concierto de Algezares con la participación de la chelista Inés de Juan Periago, la invitada del cuarteto para la ocasión.

Conversando con Francisco Pastor, chelista titular del Cuarteto Almus, nos explica que “este movimiento es el minuetto más célebre de la historia de la música y requiere de mucho virtuosismo para todos los intérpretes, cuyas voces están tratadas por igual en un continuo diálogo”.

Cuando se refiere a Inés de Juan, alumna suya en el pasado, nos confiesa que “se ha incorporado al grupo con rapidez, flexibilidad, respeto y comprensión, cualidades que le han hecho integrarse de una manera muy satisfactoria con nosotros”.

Inés ha realizado sus estudios musicales en Murcia y Barcelona, completándolos actualmente en el Máster en Codarts (Rotterdam) con Herre Jan Stegenga. Ha sido solista de violonchelos de la Orquesta de Jóvenes de la Región de Murcia y es miembro titular de la Joven Orquesta Nacional de Cataluña. Sobre el otro quinteto que completa el programa de Boccherini, Inés de Juan nos explica que: “El Quinteto en Op. 37 n,º7 en Do mayor es un ejemplo de la importante aportación del compositor a la música de cámara en ese estilo hispano-italiano tan peculiar”. Para ella, el hecho de que Boccherini fuese uno de los grandes violonchelistas de la historia, le llevó a enriquecer este repertorio con una música de singular ligereza, elegancia y facilidad melódica así como en la exposición de ideas.

En este sentido, Francisco Pastor aclara que el Quinteto en Do mayor tiene un carácter menos contrapuntístico y ahonda mucho más en la armonía que el escrito en Mi mayor: “Hay un claro contraste entre los tiempos lentos (primero y tercero), donde las modulaciones y cambios de color de la armonía nos recuerda el Romanticismo y los tiempos rápidos (segundo y cuarto), tan llenos de alegría, ritmo y luz”.

Los dos chelistas que interpretan este quinteto coinciden en que cada voz del cuarteto tiene su propia voz y personalidad. Inés opina que “el segundo violonchelo otorga la base al grupo, mientras que el primero es más versátil, amoldándose en ocasiones a la voces intermedias y, en otras, tomando un protagonismo paralelo al primer violín”. Según la joven chelista, es importante estar muy atento cuando se toca en grupo y ser capaz de reaccionar ante cualquier propuesta que surja durante el concierto.

Finalmente, Francisco Pastor describe la incorporación de Inés al cuarteto de una manera muy singular: “Sencillamente, sentimos que circulamos con una quinta velocidad. Es una sensación muy agradable, ya que corroboramos nuestra buena elección de la invitada, al tiempo que crece en nosotros la convicción de que la idea musical que tenemos desde hace más de veinte años, sigue una lógica musical que permite la incorporación sencilla y natural de otros músicos”.

Como siempre, les recomiendo que no pierdan la oportunidad de escuchar buena música de cámara en directo. Serán más felices.

 

Murcia, 22 de diciembre de 2016, 20:30h. Cuarteto Rosamunda de Shcubert y Quintetos de Boccherini. Auditorio Municipal de Algezares. Cuarteto Almus e Inés de Juan.

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