Tranquilos. Hoy no pienso torturarles con un tema tan difícil de digerir como los impuestos de sucesiones o, dicho de otra manera, la pasta que hay que apoquinar para poder acceder a lo poco o mucho que nos hayan podido dejar nuestros predecesores. No. Hoy les vengo a hablar de otra herencia mucho más sutil […]