… Un catalán como un vasco
Con objeto de participar en una reunión sobre el proyecto OPEN DATA Región de Murcia, el pasado viernes 1 de agosto, estuvieron en nuestra calurosa capital dos actores relevantes dentro del paradigma de Gobierno Abierto en general y el movimiento OPEN DATA en particular: Marc Garriga, y Alberto Ortiz de Zárate, tanto monta monta tanto en estas materias.
El catalán
A Marc lo seguía en la distancia, sobre todo, a través de la XIP (Red de Innovación Pública de Cataluña) hasta que tuve la ocasión de conocerlo personalmente con motivo de una jornada sobre Gobierto Abierto celebrada el pasado 30/05/14, en la que actué de moderador y en la que también intervino como ponente el Director General de Participación Ciudadana, Manuel Pleguezuelo. En este post sobre datos abiertos, me hice eco de este acto.
El vasco
A Alberto Ortiz de Zárate, “Alorza”, lo sigo también desde hace bastante tiempo, como lo prueban las diferentes entradas en las que ha sido citado en este blog: “tiburones y delfines” , “Me puedo comprometer y me comprometo” o “meteduras de pata”. Como en el caso de Marc, me sorprendieron muy gratamente su sencillez, cercanía, la claridad de sus ideas, y también sus inquietudes en una materia emergente, como lo es la de la apertura de datos por parte de las Administraciones Públicas y entidades colaboradoras.
¿Qué es el Portal regional OPEN DATA?
La idea es crear un único punto de acceso a las colecciones normalizadas de datos que vayan liberando las instituciones públicas de la Región provenientes de su interacción con los ciudadanos y de los sensores electrónicos que inundan nuestras ciudades con objeto de posibilitar la creación de un mundo de aplicaciones innovadoras para generar valor social y económico.
Este movimiento de Open Data, aparte de un ejercicio de transparencia, implica importantes esfuerzos de inventario, de normalización, en cuanto a la estructuración de los datos, de incardinar la liberación y actualización de los mismos en las tareas cotidianas de las organizaciones. Esfuerzos que, con mayor o menor complejidad, son comunes a todas las instituciones públicas, que deben sentirse obligadas a colaborar lealmente (en éste y en todos los casos posibles), evitando los llamados silos de información y promoviendo además la participación privada.
La casuística es muy variada obviamente, pero el paradigma de Gobierno Abierto, del que la apertura de datos es una parte, debe ser entendido como una causa común por parte de las AAPP, en aras de su propia eficiencia, por respeto a los ciudadanos, que son los financiadores de las mismas y por el interés general. No tendría sentido, por ejemplo, que un municipio liberara datos de interés turístico y el pueblo vecino no lo hiciera, dificultando la visión integrada del territorio y perjudicándose a sí mismo al mismo tiempo.