Detrás de un inesperado y exitoso debut, hay circunstancias cruciales que posibilitan el devenir de los acontecimientos.
Durante la mañana del domingo 14 de noviembre de 1943 saltan las alarmas en las oficinas del Carnegie Hall de Nueva York. El maestro Bruno Walter tiene gripe y no podrá estar frente a la New York Philarmonic Orchestra como director invitado. Además, Rodszinski, el titular de la célebre formación, estaba aislado en su casa del campo por causa de la nieve y el mal tiempo.
Bruno Zirato, gerente del Carnegie Hall, se ve obligado a telefonear a Leonard Bernstein, que es un joven de 25 años, ayudante del director titular. Ulrich Rühle, en su libro “Locos por la música. La juventud de los grandes compositores” (Alianza editorial, 2004) transcribe la conversación: “Hola Lenny, soy Zirato. Ha llegado el momento. Esta tarde a las tres tienes que dirigir la orquesta. No hay tiempo para ensayar. Bruno Walter está enfermo. Dice que con mucho gusto repasará contigo las partituras durante una hora, pero que no puede hacer más por tí”.
Es la gran oportunidad de Lenny. El concierto se iba a transmitir por la radio nacional a toda América. Bernstein conoce muy bien las difíciles obras del programa del día, pero nunca las ha dirigido. Tampoco se ha puesto nunca al frente de la Filarmónica de Nueva York.
Tras haberse reunido con Walter para recibir sus explicaciones, se dirige al Carnegie Hall y aparece en el escenario sin batuta para iniciar el programa. El aplauso inicial es un preludio de lo que va a ocurrir después. El entusiasmo se intensifica durante la velada y el joven maestro sale a saludar una y otra vez.
La zona de camerinos tras el concierto parece la entrada de un hormiguero. Todos quieren conocer y felicitar a Lenny. En la primera plana del New York Times se imprime: “El señor Bernstein debe poseer algo parecido al genio para hacer pleno uso de esta gran ocasión”.
Quince años después, Leonard Bernstein es nombrado director titular de la Filarmónica de Nueva York, puesto en el que permanecerá durante once años. Es el directorde orquesta estaunidense más joven en alcanzar el éxito y ha pasado a la historia por saber hacer asequible la música clásica a millones de personas, especialmente a los jóvenes.
Creador de 3 sinfonías, dos obras corales, tres famosos musicales (entre ellos West Side Story), cantatas y ballets, además de ganador de un Oscar a la mejor banda sonora original, Bernstein destaca como profesor y educador en la Universidad Brandies, en el Centro de Música Berkshire de Tanglewood y en los famosos “Conciertos para jóvenes”, televisados a todo el mundo.
Les invito a escuchar este fragmento de los Chichester Psalms compuestos por Lenny en 1965.