Existen claras similitudes entre las creaciones de un pintor como Picasso y de un músico como Stravinsky. Como dice Carlos Gómez Amat en su libro “Notas para conciertos imaginarios”, Picasso y Stravinsky, con sus personalidades extraordinarias, constituyen por sí solos sendos movimientos técnicos y estéticos. Con su presencia, ambos escandalizaron y asombraron al buen burgués de la época y en ningún momento se dejaron guiar por la opinión del entorno. El impulso de sus creaciones procedían de la propia técnica y la intuición.
Ígor Stravinsky (1882-1971), es un compositor que escapa a cualquier intento de clasificarlo. Aunque fue considerado un destructor y un revolucionario, él consideraba que el arte es constructivo por esencia y lo contraponía al caos. El padre de Ígor era cantante de ópera y deseaba para su hijo una profesión más estable. Por ello, el joven ruso no se dedicó seriamente a la música hasta que falleció su progenitor. En 1909, Diaguilev – padre de los ballets rusos – asiste a la representación de su obra Fuegos artificiales y queda impresionado con esta música tan nueva e inquietante, por lo que le encarga la composición de la música del ballet El pájaro de fuego.
El pájaro de fuego es una obra con influencias de la música folklórica rusa y de Rimski-Korsakov, pero con una brillantez y sonoridad muy originales. Desde 1909, cuando esta obra causa gran sensación en su estreno parisino, Stravisnky la dirige durante quince años unas veinte veces al año, ¡¡¡ una vez cada dos o tres semanas !!!
Para conocer más sobre El pájaro de fuego y su compositor, contamos con la colaboración de David López Gómez, profesor de flauta y flautín de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia: “Desde que era pequeño, Stravinsky es uno de mis compositores preferidos. Recuerdo que mi padre tenía una cinta de cassette de la Filarmónica Checa tocando Petrushka y, desde que la escuché por primera vez, es una de mis obras favoritas. Para mí, una de las características más importantes de la música de Stravinsky en general y de la suite El pájaro de fuego en particular, es la facilidad con la que se asimila desde la primera audición. Además, cuanto más se profundiza en la pieza, se descubren nuevas sonoridades, armonías y ritmos. Esto explica que la música de Stravinsky llegue con mucha facilidad a un gran número de oyente y, al mismo tiempo, sea muy valorada por personas con conocimientos musicales”.
Para este músico nacido en Cullera (Valencia), otra de las características más llamativas de Stravinsky es: “La capacidad de combinar temas sencillos, como las melodías de canciones infantiles, con ritmos y armonías que son muy complicados de interpretar, comprender y apreciar, es lo que, en su época, le reportó críticas y algún que otro escándalo en los estrenos de sus obras. En mi opinión, es el músico que, de una manera más natural y musical, rompe con las normas establecidas en su época y marca el camino a seguir para otros compositores.”
David finalizó sus estudios en el Conservatorio Superior “Joaquín Rodrigo” de Valencia, y ha colaborado con distintas orquestas nacionales y agrupaciones de música de cámara, además de interpretar como solista obras de Bach, Mozart y Doppler, entre otros. Para él, la importancia del ritmo en la música de Stravinsky, es que la dota de un sello inconfundible y permite que, en sus ballets, exista una perfecta conjunción entre la acción musical y la escénica: “El sonido Stravinsky es fácil de reconocer a pesar de que utilizó diferentes estilos de composición en su carrera. Para un flautista, Stravisnky supone un reto importante, ya que utiliza la familia completa de este instrumento en sus composiciones y siempre de una manera virtuosa. Tocar su música, supone al mismo tiempo placer y exigencia, ya que la dificultad técnica de los pasajes hace que sean muy representativos para un flautista”.
David López nos invita a escuchar en directo la suite de El pájaro de fuego de 1945, ya que: “Es una manera ideal de adentrarse en la música del siglo XX y de Stravinsky, tanto para los oyentes no familiarizados con ella, como para los apasionados por estas obras”. Este músico tiene dos intervenciones destacadas con el flautín: Al principio, en los pasajes de la danza de El pájaro de fuego y posteriormente, en la danza infernal del rey Kastchei. Los reconocerán con facilidad, ya que el flautín es la voz más aguda de la orquesta.
En el libro “Memorias y Comentarios” del propio Stravinsky y Robert Craft, el maestro reconoce que El pájaro de fuego fue el pilar de su vida como compositor y la obra que marcó su existencia. Si desean regresar al París de hace un siglo y aproximarse al impacto y a la emoción que supuso su estreno, no dejen pasar esta oportunidad única.
Lunes 31 de marzo, 20 horas. Auditorio Víctor Villegas de Murcia. José Peris (Preámbulo para gran orquesta. Saeta y Variaciones sobre un tema de Luys de Milán); Aram Kachaturiam (Adagio de Espartaco y Frigia) y Ígor Stravisnky (El pájaro de fuego) . Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Virginia Martínez (dirección musical). Charla preconcierto a las 19 horas. Precio entradas: 20, 16 y 12 euros (consultar descuentos).