El Teatro Romea de Murcia ha sido seleccionado por un conocido portal de viajes vacacionales como uno de los quince con más encanto en toda España. Entre los motivos de la nominación figura la terna de bustos de compositores ilustres que coronan su fachada y que sirve de homenaje a las figuras de Mozart, Beethoven y Liszt.
Ya comentábamos en otro post las razones por las que el maestro húngaro forma parte de este trío tan ilustre (ver enlace al final), pero hay que recordar que Liszt fue uno de los músicos más importantes en la historia de la música por su concepción moderna del Romanticismo, el descubrimiento de nuevas posibilidades para el piano y sus intérpretes, la invención del recital de piano solista y la creación de las masterclass, entre otros hechos. Alcanzó fama y éxito en su juventud, siendo aclamado tras los conciertos por numerosas fans, como les ocurre hoy día a las estrellas del pop.
Dentro de las actividades de la Semana Grande de Cajamurcia, festival artístico de otoño y punto de encuentro de muchos murcianos, se rinde tributo a la figura de Franz Liszt en la edición XXIII de Cuadros con Música, donde la obra de Eugène Delacroix acompaña a cinco de las composiciones pianísticas del célebre maestro.
El intérprete que nos transmitirá el arte de Lizst es Alejandro Rubio Pelayo, uno de los alumnos de piano más destacados del Conservatorio Superior de Música de Murcia bajo la supervisión de la profesora Pilar Valero.
Nacido en Albacete, Alejandro siente la llamada de la música a los seis años y desde entonces vive con pasión este mundo: “El acto del lunes es muy atractivo para el público porque el cuadro que se comentará está muy bien elegido para el concierto de Liszt, cuya música programática está representada por piezas llenas de poesía y lirismo junto a otras de gran virtuosismo y dificultad técnica”.
Este intérprete ha participado en distintos festivales nacionales (Almería, Albacete, Murcia, Molina de Segura y San Clemente) e internacionales (Roma y Bruselas). Comenzará el recital con la célebre Valleé d´Oberman, una delicada pieza que forma parte del primer cuaderno de viaje de los Années de Pèlerinage de Liszt, donde esboza sus impresiones musicales inmerso en la naturaleza de los Alpes Suizos. Está basada en la novela Oberman, que es un joven veinteañero sumido en una crisis existencial que descubre la sublime belleza de las montañas, donde encuentra la paz y eternidad que le falta en París. La partitura nos llena de incertidumbre porque según Alejandro “evoca un encuentro con Dios, muy en la línea de religiosidad de Beethoven, con ideas del Más Allá y del paraíso”. Yo suscribo la recomendación de esta obra porque se emocionarán con su belleza, profundidad y con el cristalino romanticismo de los arpegios de la última sección.
Liszt escribió sus seis Consolaciones entre 1849 y 1850. Escucharemos la interpretación de Alejandro Rubio en las tres primeras. Si tuviésemos que calificar estos pensamientos poéticos, creo que las palabras más adecuadas serían la de paz y delicadeza. El pianista nos cuenta que “son composiciones muy en la línea de los Nocturnos de Chopin, con una música muy pura, íntima y poética, sin apenas virtuosismo”.
El recital finalizará con la versión para piano del Mephisto Waltz número 1. Para un pianista como Rubio que ha tocado el concierto número 2 de Beethoven, el concierto número 1 de Chaikovsky, la Rhapsody in blue de Gershwin o El sombrero de tres picos de Falla, el Mephisto Waltz de Liszt sigue siendo un reto por formar parte del repertorio de los pianistas consagrados. Escrito entre 1859 y 1862, describe una escena del Fausto de Nikolaus Lenau. Alejandro nos cuenta que “Fausto vende su alma a Mephisto, el diablo, a cambio de que lo haga feliz. En una taberna se celebra una boda y, de repente, el diablo toca una melodía seductora que hace bailar a la novia con Fausto de forma que los dos escapan en la noche”.
Cuadros con música no se celebra en una sucia taberna alemana llena de lugareños, pero Alejandro imitará con su instrumento al violín de Mephisto. Vengan preparados por si no pueden resistir la tentación de bailar el vals del diablo.
Lunes 16 de octubre, 20 horas. Aula de Cajamurcia de Gran Vía. XXIII Cuadros con música: “El impulso romántico”. Conferencia sobre “La libertad guiando al pueblo” de Eugène Delacroix impartida por el profesor Pedro Olivares Galvañ y concierto de piano con obras de Liszt interpretado por Alejandro Rubio Pelayo. Entrada libre hasta completar aforo.
Post sobre el “Tridente del Romea”. Ver: https://blogs.laverdad.es/musicainesperada/2016/12/03/el-tridente-del-romea/