Era peligroso. Un ser satánico cuyo único placer conocido en el barrio era maltratar a los demás. Era absurdamente malo, como lo son esos malos malísimos de las películas de acción, que prefieren morir matando antes que dejar escapar al protagonista bueno, incluso cuando todo está perdido. Utilizando el terror, había engendrado, sin proporcionar placer […]
Sigo con mi "Versión Policial" en un intento por destripar una realidad urbana que el ciudadano en ocasiones apenas intuye. Con "Ficción Literaria" les hago partícipes de mis devaneos con la escritura.