Solemos pensar que cuando un semáforo se pone en rojo, vienen con ello unos minutos de aburrimiento y, si vamos con prisa, de pérdida de tiempo. Y en algunos países la vida real surge precisamente en estos momentos colorados. Estaba yo un verano metida en un autobús. Abanico en mano. Nos acercábamos a Lima y […]