La Verdad
img
Categoría: Innovar para vivir mejor
El negocio de la inmortalidad

El turismo, la agroalimentación, la salud y los servicios para la tercera edad son algunos de los sectores con mayores perspectivas de negocio a corto y medio plazo, según un interesante informe publicado por Expansión en los que se destacan 10 ámbitos de actuación que están a la espera de la aparición de empresas que se conviertan en una especie de referentes universales, al modo de Google o Facebook.

Uno de los ámbitos que se recoge en el informe es el denominado con un nombre tan sonoro y sugerente como el negocio de la inmortalidad, que no tiene nada que ver, obviamente, con la venta de la propia alma ni de la de nadie, cual Fausto redivivo,  sino con un nicho de mercado propiciado por el aumento de la esperanza de vida con calidad. Rebajemos, pues, un grado nuestras pretensiones y quedémonos en un modesto negocio de la longevidad, que no está nada mal.

La Comisión Europea alerta de forma especial a los estados miembros sobre los efectos del envejecimiento de la población pero al mismo tiempo llama la atención sobre las oportunidades de crecimiento económico asociadas al desarrollo de soluciones innovadoras para el sector de la salud en general y dirigidas al cuidado de las personas mayores en particular.

En 2030, el 20% de los habitantes de los países desarrollados será mayor de 65 años. El aumento de la esperanza de vida y las enfermedades crónicas ha hecho de los senior un mercado interesante de servicios como pueden ser las apps de estimulación cerebral o las redes sociales para evitar el aislamiento de las personas mayores, entre las  que Vincles BCN, reciente ganadora del llamado desafío de los alcaldes es un buen ejemplo.

El conocimiento profundo de cómo funciona nuestro cuerpo y de nuestro ADN nos proveerá de armas para prevenir enfermedades y mejorar nuestra calidad de vida. Un simple análisis de sangre permitirá la detección precoz del cáncer (Universal Diagnostics)  y una gota de saliva desvelará qué enfermedades somos propensos a desarrollar (GenePlanet).

La sanidad evolucionará, a corto plazo, desde un modelo de medicina curativa,  generalista y masiva, como el actual, hasta otro basado en la prevención y en los tratamientos personalizados, que será más eficiente y sostenible.

Emerge con fuerza la figura del e-paciente como persona comprometida con su salud y la de su familia, configurador de lo que se llama   el “entorno personal de salud” , una especie de carpeta de salud familiar que puede contener información sanitaria relevante o almacenar, en la nube,  pruebas médicas digitalizadas, tratamientos o registro de síntomas que pueden contribuir de forma apreciable a mejorar la salud del   entorno familiar, junto a otras actuaciones, como la participación en redes sociales sobre dolencias específicas.

En España se descargan cada día unos 4 millones de aplicaciones móviles. Este mismo año, se prevé que 500 millones de personas en el mundo habrán descargado una app de salud. Un tercio de los usuarios de smartphones en España tendrán instalada al menos una aplicación móvil de salud.

La proliferación de dispositivos móviles y la cada vez más extendida aceptación popular de los wearables (tecnologías del vestir) que convierte en sensores móviles a todos los portadores de estos dispositivos, las técnicas de big data, los propios desarrollos de tecnologías sanitarias, la nanotecnología, la genómica y la fabricación de órganos, vía impresión 3D y 4D, y el incipiente desarrollo de la web semántica dibujan un entorno futuro, cercano,  de medicina preventiva, predictiva y personalizada en la que los propios pacientes podrían incluso participar en el diagnóstico en aras de su propia longevidad.

 

 

Ver Post >
¿Nos hacemos los suecos?

¿O hacemos como los suecos en Suecia?

Es bien sabido que ningún entorno es menos proclive a la innovación que las Administraciones Públicas, en las que se producen cambios y mejoras adaptativas paulatinas, es cierto, pero que siguen teniendo pendiente la gran asignatura de convertirse en organizaciones centradas en los ciudadanos, es decir que, en todo momento, sus actuaciones estén guiadas por la búsqueda de lo más conveniente para la sociedad civil, por encima de cualquier otro interés.

Las empresas, al estar sometidas a las exigencias de los mercados,  viven en un estado de tensión y revisión continua que las obliga a cambiar con rapidez,  en aras de su propia competitividad.

Sin embargo, la ausencia de presión característica del sector público, la falta de competencia típica de los monopolios, las servidumbres de la burocracia,   el tamaño, el coste, la garantía vitalicia de los puestos de trabajo, las rigideces de la función pública, la opacidad … son factores que generan ineficiencias endémicas que son muy difíciles de erradicar.

     El futuro de las Administraciones Públicas

 En un interesante artículo de Cantalapiedra y Herce, titulado “Las Administraciones Públicas que vienen”, publicado en 2011, en plena crisis económica, y antes de que se extendiera el todavía incipiente paradigma de Gobierno Abierto,  los autores se planteaban cómo se iba a conciliar la provisión de servicios públicos con la sostenibilidad financiera de los mismos.

Los momentos de crisis suelen propiciar e imponer la toma de decisiones drásticas, impopulares siempre,  que las instituciones públicas se ven obligadas a adoptar, recibiendo críticas, de forma simultánea y contradictoria, por incumplir los objetivos del déficit y por aplicar recortes con esa finalidad.

Así ha ocurrido en nuestro país. Se ha abordado lo urgente, pero se ha postergado lo importante. En general, no se han aplicado reformas estructurales, que,  sin temor a desafiar la arcaica lógica dominante, el statu quo, aborden la raíz de los  problemas, y que eviten, que poco a poco, éstos o similares se vuelvan a reproducir, una vez superada del todo la crisis actual.

La “madre” de todas las innovaciones públicas

Como decía en el post anterior, la mayor transformación del sector público, la “madre” de todas las innovaciones públicas conocidas, es la llevada a cabo en Suecia, donde, con motivo de la crisis de los 90, abordaron lo urgente e importante a la vez, generando el actual modelo sueco del Estado del Bienestar, por medio del cual Suecia pasó de ser considerada el paradigma del viejo concepto de Estado benefactor a serlo del moderno Estado posibilitador.

 Este es un blog de innovación, no de opinión política, pero no puedo dejar de destacar, y aplaudir,  que la altura de miras y el consenso alcanzado por Gobierno, oposición y  sindicatos suecos, ha sido pieza fundamental en la puesta en marcha de este ambicioso y valiente proyecto de innovación organizacional a gran escala,  y en su perfeccionamiento posterior, como recogió, hace 10 años ya, el Nobel Vargas Llosa en su artículo “Hacerse el sueco”, que ha inspirado el título de este post.

Tal y como se hizo en Suecia, y teniendo en cuenta nuestras características diferenciales, deberíamos ser capaces aquí también de abrir un debate sobre la transformación de las Administraciones Públicas en Administraciones Abiertas.

Un debate sereno, a la luz del nuevo paradigma de Gobierno Abierto, sin dogmatismos ni maniqueísmos,  con mente abierta y mirada larga, con la libertad, la sostenibilidad y el empoderamiento ciudadano como banderas, sin vencedores ni vencidos, entendiendo que vamos todos en el mismo barco.

No podemos seguir haciéndonos los suecos por lo que se refiere a la sostenibilidad del estado del Bienestar. Si pensamos que somos ricos, y para siempre, si seguimos endeudándonos, siendo cigarras en vez de hormigas, estaremos socavando las bases mismas de nuestro bienestar e hipotecando recursos de las siguientes generaciones.

Y las altas cargas impositivas típicas del Estado benefactor, no son, con toda seguridad, deseadas por la mayoría de los ciudadanos. A este respecto viene a cuento la frase de Churchill, que comparto plenamente: “Una nación que intente prosperar a base de impuestos es como un hombre con los pies en un cubo tratando de levantarse tirando del asa “

 

Gobernar significa llevar el timón, no necesariamente remar

 Lo curioso del caso es que todo comenzó por un cheque para el callista en un municipio cercano a Estocolmo, como describe, en uno de sus libros,  Reinventar el Estado del bienestar – La experiencia de Suecia”, Mauricio Rojas,   profesor chileno-sueco de Historia Económica en la Universidad de Lund, un autor de referencia en esta materia.

En este vídeo, que no deja indiferente a nadie, Mauricio, desliza las ideas fuerza del “capitalismo del bienestar”, o sea, Estado y mercado colaborando, que es la base del éxito del modelo sueco.

Para ser justos, algún atisbo de este capitalismo del bienestar ya se da, desde hace muchos años, en nuestro país, donde funcionarios del Estado y de Educación de las Comunidades Autónomas podemos elegir entre la sanidad pública y la sanidad privada. Dejo aquí un dato objetivo, sin entrar a valorarlo: apenas el 20% de los funcionarios que tienen esta posibilidad eligen la sanidad pública.

   ANEXO

 Entresaco a continuación, en palabras de Mauricio Rojas y de otros economistas, de forma resumida,  los aspectos que considero más relevantes del modelo sueco:

  1.  En Suecia se creó un  nuevo consenso político en torno a un modelo de bienestar donde se compatibiliza una fuerte responsabilidad pública con la libertad de elección y de empresa. Se trata del Estado posibilitador, donde la responsabilidad pública es un instrumento para ayudar al individuo a realizar su voluntad y no para imponerle decisiones colectivas, como era el caso del Estado benefactor del pasado.
  2. En la pragmática y realista Suecia nunca se ha visto una huelga contra la apertura del sector público a la iniciativa privada o la privatización de importantes entes y funciones antes estatales. En otras latitudes cuesta más desembarazarse de los dogmatismos ideológicos o de los sueños altisonantes y a veces las crisis conducen incluso a una mayor tozudez en vez de abrir las mentes.
  3. La velocidad del cambio y el consenso de base que lo ha hecho posible se explican en gran medida por la gravedad abismal de la crisis que Suecia vivió a comienzos de los 90. Fue una especie de «experiencia próxima a la muerte» que abrió los caminos de una reforma que de otra manera hubiese sido impensable. Se hizo apremiante el control de costes y someter a los servicios públicos a cierto nivel de competencia interna o externa que generase una presión positiva sobre los mismos.
  4. El eje fundamental de las reformas emprendidas en lo que respecta a los servicios del bienestar de responsabilidad pública ha consistido en la ruptura de los monopolios estatales sobre la provisión de los mismos
  5. Todo el proceso de reforma tuvo una premisa crucial: la inexistencia de una amplia capa de empleados públicos con privilegios especiales, en particular la inamovilidad en sus cargos. En Suecia, los empleados públicos se rigen por la misma legislación laboral que resto de trabajadores. Sólo los jueces y los oficiales de las fuerzas armadas tienen estatus de funcionario vitalicio.
  6. El dinero sigue a la elección del ciudadano, que tiene el poder de decidir la aplicación de sus innovadores “vales del bienestar” con entera libertad en colegios u hospitales de su preferencia, sean públicos o privados. En Suecia, estas reticencias sobre lo público y lo privado son irrelevantes, ya que no se incrementa el coste para el erario público y se asume que el lucro privado se produce por la eficiencia en la gestión.
  7. Contradiciendo una creencia muy generalizada, un mercado libre es mucho más regulado —por normas de derecho privado y público— que un sistema de planificación y monopolio estatal que, por naturaleza, detesta los controles y aborrece la transparencia de sus actividades.
  8. La reforma de la educación es el cambio más radical y de mayores consecuencias en la transformación del viejo Estado benefactor, estableciendo la libertad tanto de elegir como de crear escuelas (básicas y secundarias) no públicas financiadas por un vale de educación.
  9. Toda la ganancia viene de la capacidad de producir servicios más atractivos a costes inferiores que los producidos por el sector público que es el que, a través de sus costes, determina la cuantía de los vales y, en general, de los pagos por servicios del bienestar.
  10. Los ciudadanos tienen la libertad de inscribirse en el centro de salud de su  preferencia y a los empresarios de la salud la de crear centros médicos de todo tipo sin más restricción que cumplir los requisitos de autorización establecido.  El pago se establece por  «capitación», es decir, cada centro médico recibe un vale de salud de la persona que lo elije cuyo monto es fijo y equivale al costo promedio en salud primaria de los habitantes de la provincia respectiva. Los productores de salud no pueden seleccionar a quienes busquen sus servicios, lo que es una medida necesaria para evitar todo tipo de selección que discrimine a los pacientes de más alto riesgo.  
  11. El centro médico, a su vez, debe cubrir los gastos efectivos de la atención de sus pacientes, lo que genera fuertes incentivos para los proveedores de servicios de salud de invertir en medidas de tipo preventivo. Los ciudadanos pueden cambiar de centro de salud un mínimo de 4 veces al año. Esta es la mejor protección contra un servicio de mala calidad o que no satisfaga al usuario directo. El Estado elabora  «guías de salud» transparentes que dan a los pacientes amplia información sobre los rendimientos y características de los centros de salud entre los que pueden optar. Así, la libertad de elección puede ejercerse de manera informada.
  12. Los sistemas de pensiones se basan  en la relación entre población activa y pasiva y es el gran quebradero de cabeza de los países desarrollados: la insostenibilidad del viejo sistema ante el gran aumento previsible del número de personas jubiladas, así como la prolongación de las expectativas de vida de la población. Entre las grandes ventajas del modelo sueco, que es público-privado, está el fuerte incentivo que genera para postergar la fecha efectiva de retiro.
  13. Suecia nos muestra una metodología a seguir: no se trata de elaborar grandes planes, típicos del gran estado benefactor, diseñados desde arriba, sino, por el contrario, de diseñar un cambio impulsado desde abajo, desde los ciudadanos, simplemente de introducir mecanismos de libre competencia en la prestación de servicios públicos y de dar libertad de elección informada a los ciudadanos. Como en cualquier situación de mercados abiertos y competitivos, la demanda efectiva de los ciudadanos es la que marca el ritmo y la orientación de los cambios.
  14. En suma, la experiencia de Suecia nos indica que el Estado del bienestar del futuro deberá ser, sobre todo, un Estado posibilitador de la iniciativa ciudadana y no su sustituto, poniéndose al servicio de la sociedad y no a la inversa, rompiendo las inercias organizativas de la sociedad industrial, una sociedad que ya ni existe, ni se la espera más.

 

 

 

Ver Post >
Negocios buenos para la salud

La salud ubicua

 Nos referimos a la mHealth (salud móvil) como concepto que incorpora el uso de dispositivos móviles (incluida la ropa inteligente) en la práctica de los profesionales sanitarios  y en el cuidado de la propia salud por parte de los pacientes. La mHealth también empieza a ser conocida con el nombre de salud ubicua.

Aquí hay negocio

El desarrollo de aplicaciones móviles para la salud puede generar en 2015 hasta 4.000 M€, sólo en España,  donde ya hay más de 22 millones de usuarios potenciales,  por lo que cabe animar a los innovadores  a que dirijan su atención hacia este prometedor nicho de negocio.

La organización The APP Date (TAD),  es un referente internacional en el mundo de las apps multidispositivo (internet de las cosas) y multisector que cuenta con el apoyo de empresas como Microsoft, SAP, Movistar, BBVA o Sanitas entre otras.

El informe TAD , presentado este año 2014, describiendo  las  50 mejores aplicaciones móviles sobre salud en lengua española es de obligada lectura inspiradora para posibles desarrolladores.

De estas 50 apps, profundizando un poco más, podemos destacar, por su calidad,  las 10 mejores que versan sobre materias diversas y que pretenden ser de utilidad para ciudadanos, pacientes y profesionales sanitarios.

Tratan temas como el SIDA, el cáncer de mama, guía de especialistas según el seguro médico contratado  (recogiendo las opiniones de los pacientes),  vademécum electrónico,  diabetes (con posibilidad de monitorización remota por parte del médico),  autismo, dermatología, entrenamiento personal, embarazo o un traductor de términos médicos.

 

Y ahorros para las Administraciones Públicas

Según un estudio financiado por la UE,  se estiman ahorros para el Servicio Nacional de Salud derivados de la generalización del uso de las app y de su integración en el sistema sanitario cifrados en más de 10.000 M€ en los dos próximos años.

El impacto económico total de la mHealth en toda la UE, según este informe de la consultora PwC, se estima en casi 100.000 M€ de ahorros y de más de 93.000M€ de crecimiento del PIB hasta 2017, reduciéndose el coste sanitario per cápita hasta un 35% en el tratamiento de las enfermedades crónicas.

Areas terapéuticas de mayor interés

La diabetes es una de las  áreas de mayor potencial de negocio. Es una patología que tiene un coste anual de unos 3.000€ por paciente. Sin contar a muchas personas que son diabéticas sin saberlo, esta enfermedad afecta a más de  3 millones de personas en España, de las que 200.000 residen en la Región de Murcia.

El mejor control de los enfermos diabéticos que posibilita el uso de aplicaciones como Social Diabetes, premiada por la UNESCO, y una de las top ten del informe del TAD, podría suponer ahorros a las arcas públicas de unos 1.200€ por paciente/año, según estiman los desarrolladores.

Otras posibles áreas sanitarias de interés son las enfermedades cardiovasculares,  la obesidad, la hipertensión, la depresión   y el cáncer. Sin olvidarnos del entrenamiento de las neuronas,  la llamada gimnasia cerebral.

Pero hay que hacerlo bien

La  Junta de Andalucía ha creado un distintivo de “app saludable” que pretende asegurar a los potenciales usuarios la calidad de una aplicación móvil en base al cumplimiento de ciertas normas de diseño y pertinencia, seguridad de la información, prestación y servicios y privacidad de los datos. Para que una app consiga este distintivo, los desarrolladores deben cumplir un exigente listado de recomendaciones que se puede visualizar aquí.

(foto publicada en el canal diabetes http://www.canaldiabetes.com/social-diabetes-novedades/#!prettyPhoto)

 

Ver Post >
Que canten los datos

Tiempo aprox de lectura: 3 m

Ciudadano preocupado por la sostenibilidad de la Sanidad

Como profano en la materia pero como ciudadano preocupado por la sostenibilidad del sistema sanitario público que debemos sufragar entre todos con nuestros impuestos, todo parece indicar que sólo con medidas coyunturales y mejoras paulatinas de la eficiencia en la gestión no se puede contener la tendencia alcista imparable de los costes sanitarios. Estas actuaciones pueden ser  necesarias pero no son suficientes.

Cambio de modelo

Si no se cambia de modelo, pensando que cuando mejore la economía todo volverá a ser como antes, estaremos cometiendo un grave error. Habremos tratado los síntomas pero no habremos atacado el problema de raíz. Urge aplicar un nuevo modelo en el que nosotros, los ciudadanos, tenemos mucho que decir.

En este sentido, en mi post anterior me hacía eco de las causas y de las propuestas de un grupo de expertos de alto nivel de la Unión Europea. También sugiero la lectura de este artículo escrito en tono divulgativo y hasta divertido por el consultor en innovación Javier Rodríguez Sanz, en forma de un diálogo imaginario entre el Dr. House y el Dr. Goldratt, creador de la Teoría de las Limitaciones.

Por fin, el proyecto VISC+: los datos cantan

Aunque no citaba el nombre en mi anterior post,  es hora de hablar del  proyecto VISC+ (vivir más) del Gobierno de Cataluña que me ha llamado la atención por su apuesta estratégica por la transparencia en un sector, como el sanitario, intensivo en la generación de datos clínicos y de gestión que, debidamente procesados, y abiertos al conocimiento de los ciudadanos, pueden ser decisivos para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad de los sistemas de salud.

El lema del proyecto VISC+ es “más valor a la información de salud en Cataluña” y propugna un modelo, siguiendo las tendencias internacionales de Open Data, que “permita facilitar el acceso a las ingentes cantidades de datos que produce continuamente el sistema sanitario a todos los agentes que intervienen o tienen la capacidad  de mejorar la salud de la población: ciudadanos, profesionales, investigadores, gestores, organizaciones sanitarias, gobiernos,  empresas, centros tecnológicos, empresas de tecnología sanitaria,…”.

Pero quién mejor para explicar el proyecto, que su propio líder, el Dr. Josep María Argimon, director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias (AQuAS),  con el que comparto el principio de que “toda información generada con dinero público debe ser de dominio público” (respetando la privacidad individual, por supuesto).

La Central de Resultados de la Agencia catalana viene ofreciendo, desde su creación en 2003, un sistema transparente de medida, evaluación y comparación de los resultados de los agentes que integran el sistema catalán de salud, incluyendo información divulgativa,  versiones para la ciudadanía y un amplio catálogo de datos abiertos que pueden servir de guía para otras regiones.

Indicadores

La cantidad de indicadores que manejan son muy numerosos y variados, como se puede apreciar: mortalidad por infarto, reingresos hospitalarios, embolias postoperatorias, pacientes con ictus con más de 20 días de estancia hospitalaria, porcentaje de cesáreas, hospitalizaciones evitables, estancia media hospitalaria, número de intervenciones de cirugía mayor, endeudamientoi, liquidez, funcionamiento del hospital, gasto hospitalario,…

Que canten los datos

Parafraseando a José Luis Perales en su conocida canción: “Que canten los niños”, dejemos que canten los datos, que muestren evidencias y propicien correlaciones que nos ayuden a tener la mejor Sanidad que nos podamos permitir. Que hablen los datos, en ellos está la verdad, sin dogmatismos ni maniqueísmos, como preconizaba Machado.

 

 

Ver Post >
¡ Visca el poder de los datos¡

El catalán y yo

He de confesar que  leo y comprendo el catalán en  la intimidad… de mi despacho. No es que lo haya estudiado de forma específica, pero por motivos de trabajo suelo manejar documentos escritos en esta lengua y la realidad es que  no me resulta complicado hacerlo. Cosa que no tiene especial mérito debido a sus similitudes, como lengua romance,  con el propio castellano, con el francés, que estudié en el bachiller,  y como consecuencia de mi contacto con el valenciano durante la carrera.

Un documento sobre la salud en catalán

El último documento interesante que he tenido oportunidad de revisar en catalán tiene que ver con la salud, con la transparencia, con la sostenibilidad, con el empoderamiento y responsabilidad de los pacientes,  con la colaboración público-privada, con la innovación disruptiva asociada al Big Data y al Open Data como vectores del necesario cambio de modelo de la atención sociosanitaria que exigen las circunstancias actuales, integrando salud y servicios sociales rediseñándolos alrededor de las necesidades de los pacientes y no de la conveniencia de los prestadores de servicios, como ha sido habitual hasta ahora, no sólo en el ámbito sanitario, sino  en el sector público en general.

Un documento previo en inglés

Pero antes de comentar con más detalle el documento del Gobierno catalán al que me refiero, y con objeto de contextualizarlo mejor, incidiré un poco más en el informe  “Rediseñando la Salud en Europa para 2020”, al que ya aludía en mi post anterior, que preconiza la urgencia de  abordar un cambio radical en los sistemas públicos de salud dado que los costes crecen de forma imparable. Las causas más relevantes son las siguientes:

  • Cambios demográficos (envejecimiento, longevidad, disminución de la natalidad)
  • Aumento de los enfermos crónicos (lo son 100 millones de europeos mayores de 15 años que necesitan el 80% de los presupuestos sanitarios. 2 de cada 3 jubilados tienen al menos 2 enfermedades crónicas. En 2060, sólo el 56% de la población estará en condiciones de trabajar y por tanto de “mantener” al resto. Ahora este porcentaje es del 67%)
  • Hábitos poco saludables de la población (mala alimentación, tabaquismo, drogadicción, alcoholismo, falta de ejercicio físico,… ) y escasa apuesta por la prevención.
  • Carestía de las tecnologías y productos sanitarios
  • Exigencias, y en muchos caso, abuso, del nivel asistencial por parte de la población

Para propiciar este cambio radical, el grupo de trabajo de alto nivel que ha elaborado este interesantísimo informe identifica  5 palancas clave, todas ellas relacionadas con el poder de los datos:

  1. Mis datos, mis decisiones:  Los ciudadanos son los propietarios de sus  propios datos. Este principio representa un cambio en las relaciones con la clase médica, que debe ser más colaborativa en aras de un tratamiento más personalizado.
  2. Liberar los datos: La transparencia es un potente motor de mejora de la eficiencia y de refuerzo de la confianza en los sistemas sanitarios. Conocer todos los resultados posibles de las actuaciones de los profesionales sanitarios permite a los gestores tomar mejores decisiones, optimizar recursos, estimular la competencia, mejorar las investigación, fomentar la innovación… la transparencia  pone las pilas. Los grandes beneficiarios del uso del poder de los datos: los ciudadanos.
  3. Conectarlo todo: Cada vez proliferan las apps innovadoras sobre salud, dentro de la corriente de lo que se llama mHealth (mobile Health, un sector de gran futuro) lo que genera la demanda de que las instituciones sanitarias usen unas tecnologías que pueden permitir la telemonitorización constante de los pacientes, por ejemplo, además de constituir una fuente de información muy valiosa para los investigadores.
  4. Revolucionar la salud: La cultura de la transparencia y de la rendición de cuentas es imparable y altamente adictiva; una vez que se prueba no tiene vuelta atrás. Armados con los datos sobre la actuación de los profesionales de la salud y de las instituciones, los ciudadanos podrán hacer mejores elecciones sobre cómo y dónde quieren ser tratados y la presión  pública propiciará un proceso de cambio impulsado de abajo a arriba.
  5. Incluir a todos: La pobreza se asocia con la mala salud. En la UE se dan diferencias de 15 años en la esperanza de vida entre ricos y pobres, por lo que hay luchar por erradicar estas desigualdades garantizando el acceso universal a las herramientas tecnológicas y a la capacidad de usarlas para evitar la progresiva marginación de los grupos más vulnerables.

Comentaré el documento en catalán … próximamente en esta pantalla …

Llegados a este punto, una vez hecha la  introducción necesaria para justificar parte del  título de este post: el poder de los datos, sería el momento de retomar el proyecto del Gobierno de Cataluña que me lo ha inspirado, pero dada la extensión de esta entrada, para no cansar al lector, considero más conveniente dejarlo para el siguiente post.

Unicamente diré que el citado projecte  está alineado con los principios expuestos, no en vano su impulsor es  Joan Guanyabens Calvet, uno de los 10 componentes del grupo de expertos que ha participado en el informe sobre la salud en la Europa del 2020.

 

 

 

Ver Post >
Un gestor con ideas innovadoras

Hace unos días la prensa regional, en una escueta nota,  se hacía eco del nombramiento como nuevo gerente del Hospital de Cieza del Dr. Carlos Alberto Arenas. Este hecho me llamó la atención, como ciezano pero sobre todo por ser conocedor de su dilatada  trayectoria profesional, de ahí que, dado su carácter innovador, pensara dedicarle una entrada en este blog, pasadas las vacaciones, ya que deliberadamente (= “recomendación” de mi mujer) no me he llevado el ordenador a la playa.

Sin embargo, ayer estuve en Cieza y, echándole un vistazo al semanario “El Mirador” ví que también recogía esta noticia, de lógico interés local. Pero cuando esta mañana he visto que La verdad le dedicaba  una página a la figura del Dr. Arenas, bajo el título: ”Un gestor de mal asiento”, me he acabado de decidir, a escribir estas líneas contraviniendo la prescripción conyugal.

Y no es que yo pretenda competir  con los plumillas profesionales  que se han ocupado de la noticia pero sí aportar alguna información adicional que permita reflexionar sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, una preocupación generalizada en todos los países del mundo, y en Europa en particular, como lo refleja el informe “Rediseñando la salud en Europa para el 2020”.

Envejecimiento de la población, aumento de las enfermedades crónicas, estilos de vida poco saludables, coste de las tecnologías sanitarias, deficientes políticas preventivas …  son factores que generan un crecimiento imparable de los presupuestos gubernamentales dedicados a garantizar la calidad de la sanidad pública.

Las tecnologías de la información se revelan como instrumentos fundamentales para mejorar la eficiencia de los sistemas sanitarios. En particular, la recomendación IV del citado informe de la UE abunda en el “poder de los datos” para propiciar innovaciones disruptivas.

Urge la aplicación de una política de transparencia total derivada del tratamiento directo y combinado de las ingentes cantidades de datos que se generan a diario en las actividades de los centros sanitarios y que permanecen alojados en silos independientes, sin procesar, sin ser aprovechados para mejorar la eficiencia global del sistema  y sin ser divulgados  públicamente para permitir apreciar los resultados y comparar. El momento del cambio llegará propiciado por el OPEN DATA en salud, según los expertos.

Seguiremos incidiendo en la importancia de la liberación de los datos públicos, aplicada al ámbito sanitario y al resto de sectores de la actividad administrativa,  pero volviendo al Dr. Arenas (por cierto intentaré recabar su opinión sobre el Open Data),  me permito recomendar a todas las personas interesadas en la sostenibilidad de la sanidad pública la lectura, con mentalidad abierta y sin dogmatismos,  de su reconocido trabajo sobre este tema, así como esta entrevista en Expansión que ayuda a conocer sus ideas.

Felices vacaciones para todos y suerte a Carlos Arenas en su nuevo destino.

Ver Post >
Sobre el autor Juan José Ríos
Si tuviera que definirme en pocas palabras diría que me considero catalizador, promotor de cambios. Dentro de un espíritu inquieto y de sana rebeldía, me gusta definir las actuaciones dentro de un marco que las dote de coherencia. Me importa mucho el entendimiento personal. Mi mundo, hasta los 26 años, se ceñía exclusivamente al ámbito educativo. Estudié Matemáticas y la salida inmediata era la enseñanza. Nunca pensé que podría dedicarme a algo diferente. Me tocó vivir la eclosión de los ordenadores personales de la década de los 80. Empezaron a dotarse los centros educativos de PC ́s. Fui uno de los profesores de Informática de este primera ola. En esta época, junto a un amigo, adquirí mi primer ordenador personal (carísimo) para uso empresarial. Empecé a conocer el mundo de la empresa. En la década de los 90, me cautivó el Informe Bangemann, como marco inspirador de la Sociedad de la Información. De la mano de Juan Bernal, Consejero de Economía y Hacienda, fui Director General de Informática de la Comunidad de Murcia. Fue una etapa apasionante y creativa donde abordamos proyectos como la Red Corporativa de Banda Ancha, la adaptación al euro y el año 2000, la implantación de SAP o la realización de uno de los primeros proyectos de ciudad digital de nuestro país (Ciezanet). Compaginé, durante muchos años, la docencia con el desempeño de puestos de responsabilidad en empresas regionales del sector TIC. En 2009, como profesor, puse en marcha un proyecto innovador cuyo objetivo fundamental era comprometer a los padres en la mejora del rendimiento educativo de sus hijos (proyecto COMPAH). Empecé a familiarizarme con el mundo 2.0 y a emplear estos recursos en mis clases. Como admirador de Morris Kline, soy un amante de las aplicaciones de las Matemáticas al mundo real como elemento motivador de su estudio por parte de los alumnos. Mi primer contacto con las metodologías de la innovación (Design Thinking) se produjo en 2010, de la mano de un consultor, Xavi Camps, que me hizo ver que la creatividad y la innovación son la base de la prosperidad de las organizaciones y que estos atributos se pueden entrenar y perfeccionar. Desde entonces, soy un apasionado de la innovación como concepto transversal. Creo profundamente en la innovación pública. Las instituciones no pueden seguir funcionando casi como en el siglo XIX. Deben transformarse, en el contexto del paradigma de Gobierno Abierto, para convertirse en organizaciones centradas en los ciudadanos, transparentes, sostenibles, eficientes, ligeras y facilitadoras de la actividad empresarial y de la creación de empleo de la mano de iniciativas como el Open Data. Como ciudadano me preocupa especialmente la sostenibilidad de la sanidad pública, y de las pensiones, ahora que voy viendo cada vez más de cerca la edad de la jubilación. No sé contar chistes pero me divierte el humor surrealista y los juegos de palabras, que a menudo sufren familiares y amigos. He trabajado como asesor de innovación en la CARM (2012-2016). Actualmente he vuelto a mis clases en el IES Alfonso X El Sabio y participo en un proyecto empresarial.

Últimos Comentarios

JuanjoRios 31-01-2017 | 18:26 en:
La 35ª prioridad
The Truth 18-01-2017 | 19:47 en:
La 35ª prioridad

Etiquetas

Otros Blogs de Autor