La Verdad

img
Paisajes de la infancia
img
Miguel Rubio | 12-01-2016 | 13:14| 0

Todos tenemos un paisaje que nos devuelve a la infancia. El mío, no podía ser de otra forma, está en Mazarrón, y es el Cabezo del Santo. El cerro, que se alza a la salida del pueblo en dirección al Puerto para recordarnos el pasado volcánico de estas tierras preñadas de mineral, fue hace tiempo escenario de divertidos juegos bajo los pinos, excursiones de tardes sin escuela y sabrosas meriendas en días especiales. Cuarenta años después, que se dice pronto, vuelvo a subir por la colina, y me duele contemplar tanta desidia. La suciedad campa a sus anchas porque a algunos usuarios no se les ocurre nada mejor que tirar sus desechos en plena naturaleza, pero también porque el Ayuntamiento no dispone de un servicio para mantener en condiciones este pulmón verde, referente del paisaje urbano. La escalinata de piedra construida con el fin de facilitar el acceso tampoco se ha conservado como debiera. Sobresalen peligrosos hierros y faltan tramos de barandilla. Y la cartelería que informaba de los recursos naturales y la historia que atesora este paraje resultan ilegibles, devorados por el sol y las pintadas. En cuanto a la vegetación, las plagas y la sequía han hecho estragos, y nadie se ha preocupado de sanear el escaso arbolado que sobrevive a duras penas. Para coronar tanta dejadez, el monumento religioso que se alza en lo más alto (erigido con las aportaciones de los vecinos a principios de la década de los años 50) está sucio por los garabatos de pintura y presenta algunos desprendimientos.

Pintadas en el monumento del Sagrado Corazón. / M.R.M.

En resumen, un feo panorama al que, por desgracia, nos tienen acostumbrados en este pueblo. Porque solo hay que darse una vuelta para comprobar cómo otros iconos de la localidad siguen a la espera de tiempos mejores: desde el edificio modernista del Casino (convertido en un palomar) a los históricos cotos mineros, abandonados para que ‘cazatesoros’ y chatarreros ilegales hagan su particular negocio. O el castillo de los Vélez, a medio rehabilitar; la torre del Molinete, sin uso; el no-museo de La Cañadica… De pena.

Ver Post >
¿Qué arquitectura debemos legar?
img
Miguel Rubio | 21-12-2015 | 19:13| 0
Durante cuarenta años, Francisco Prieto-Moreno ocupó el cargo de arquitecto conservador de la Alhambra. Así que cuando proyectó la sede de la Delegación del Gobierno de Murcia, en la valla que protege el edificio de la avenida Teniente Flomesta dejó unos motivos decorativos que recuerdan el famoso monumento granadino. Prieto-Moreno destacó como uno de los tecnócratas del franquismo, siendo uno de los principales impulsores de la arquitectura del régimen. Ese inmueble oficial, en la fachada urbana del río Segura, aparece catalogado por la Fundación Docomomo Ibérico, que vela por la conservación de la arquitectura del Movimiento Moderno. Sin embargo, esa referencia parece que no se ha tenido en cuenta a la hora de abordar la reforma de la sede gubernativa. Lo denuncian José María López y Edith Aroca, profesores de la Politécnica de Cartagena que centran su investigación en la arquitectura del siglo XX. Ambos profesionales pidieron sin éxito que se paralizaran las obras y que se diseñara un nuevo proyecto de rehabilitación que tuviera en cuenta “todos los valores arquitectónicos e históricos del edificio, en su exterior e interior”.

Obras en la sede de la Delegación del Gobierno. / NACHO GARCÍA

López y Aroca ven una “absoluta falta de sensibilidad” en esta reforma, porque lleva camino de transformar por completo la fisonomía del inmueble, dejándolo irreconocible. Sus críticas han puesto la lupa sobre una asignatura todavía pendiente en nuestra región: la conservación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico moderno. Murcia cuenta con un ramillete de edificios singulares del último medio siglo que apenas gozan de protección y que, por tanto, corren riesgo de desaparecer o de sufrir alteraciones graves. Ha ocurrido, como botón de muestra, con el cine Rex, al que le han colocado delante una marquesina de taxis, tapando su fachada principal, obra de Guillermo Martínez Albaladejo. Si no se toman medidas, puede que algún día tengamos que lamentarlo, porque no quedará en pie la arquitectura de nuestro tiempo (la mejor, claro está), esa que deberíamos dejar como un legado a las próximas generaciones.
Ver Post >
Un toque francés en Mazarrón
img
Miguel Rubio | 11-12-2015 | 16:51| 0

Escultura en el vestíbulo de las Casas Consistoriales.

Efectivamente, la famosa escalera de caracol que comunica las dos plantas del casino de Mazarrón (siglo XIX) tiene un toque francés. Sin embargo, no pertenece a la escuela del ingeniero Gustavo Eiffel, como se ha planteado en alguna ocasión. La estructura de hierro salió de los talleres de un compatriota suyo, el escultor fundidor Antoine Durenne, según puso de manifiesto María Juliana Raja García en una conferencia que acercó a los vecinos un aspecto poco conocido del patrimonio histórico de Mazarrón. Esta licenciada en Geografía es una de las becarias ‘fichadas’ por el Ayuntamiento para, entre otros cometidos, documentar y catalogar elementos y bienes del municipio. La pieza que acaparó buena parte de la ponencia fue la escultura alegórica que preside la entrada a las Casas Consistoriales. Data de finales del XIX y simboliza la riqueza que alcanzó el pueblo en los años del ‘boom’ minero. Si se acerca por el municipio, podrá contemplarla detenidamente en la planta baja, junto a las escaleras que dan acceso al magnífico Salón de Plenos (una joya modernista). La barandilla y la gran lámpara que preside el hueco de la escalera también parecen salidas de la fundición de Durenne. Este escultor forjó un imperio (fabricaba desde esculturas hasta todo tipo de tuberías) y su obra artística está repartida desde Edimburgo a Barcelona.

En el pueblo van quedando pocos ejemplos del arte del forjado, la herrería y la cerrajería, porque el abandono y el paso del tiempo han provocado la desaparición de las piezas que decoraban estancias y fachadas. Un último reducto se localiza en el cementerio. Varias de las tumbas de principios del siglo XX (a la entrada, a la izquierda) se completan con cerramientos ricamente decorados, con guiños al modernismo que en esa época recorría la Región. Sin embargo, este desconocido patrimonio sigue sin catalogar y abandonado a su suerte. Mucho me temo que con la ampliación del recinto de enterramientos al final acaben siendo vendido al peso.

Tumba con un elaborado dosel, de principios del siglo XX.

Ver Post >
El mástil de La Asomada, caso cerrado
img
Miguel Rubio | 05-12-2015 | 14:06| 1

Caso cerrado. El servicio de Patrimonio Histórico ya ha dado con el vecino (de nombre José y residente en el Campo de Murcia) que no tuvo otra ocurrencia que plantar un mástil del 15 metros de largo en el castillo de La Asomada, a 500 metros de altura, en el Puerto de la Cadena, una noticia que publicamos en ‘La Verdad’. Su intención era colocar una bandera nacional como llamada de atención a favor de la unidad de España, con motivo del Día de la Constitución. La fortaleza, una edificación islámica del siglo XII, donde podría estar la tumba del famoso Rey Lobo,impulsor de su construcción en este enclave estratégico, está protegida como bien de interés cultural (BIC). Así que cuando en la Consejería de Cultura se percataron del desaguisado, más de uno se echó las manos a la cabeza. Afortunadamente, la acción reivindicativa de este murciano no causó daños en la histórica atalaya, ni era su intención, según han concluido los técnicos. Por eso, se librará de una sanción económica. Además, se encargará de desmantelar el poste metálico, de 50 kilos de peso. La tarea entraña cierta complicación, debido a lo abrupto del terreno para ascender a esta cima del parque regional de El Valle-Carrascoy. Estaba claro que ese ciudadano no había podido él solo semejante hazaña. La prueba parece que llegó a través de Twitter. Una fotografía de un internauta muestra a cuatro operarios alzando el mástil, mientras una quinta persona (con gorra) observa la maniobra. La imagen fue tomada por una joven que ese día paseaba por allí. La tarea de desmontaje se llevará a cabo en los próximas días, probablemente bajo la supervisión de técnicos de la Comunidad Autónoma para evitar daños en la fortaleza. El mástil acabará en la finca rural de este vecino, donde podrá hacer ondear su proclama sin romper el encanto del histórico conjunto amurallado.

El mástil, en lo alto de La Asomada. / CARM

Ver Post >
Trozos de historia recuperados
img
Miguel Rubio | 01-12-2015 | 12:05| 0
La colaboración entre investigadores de la Guardia Civil y expertos está dando grandes frutos dentro del plan para la defensa del patrimonio histórico. El último éxito que ha saltado a las páginas de los periódicos ha sido la recuperación de un farol de plata del siglo XVIII robado del tesoro de la Catedral (junto a otras joyas y piezas religiosas) en 1977. Pero la lista es larga. Así, dos operaciones se han centrado en el patrimonio documental. La más destacada fue la denominada ‘Files’, que permitió rescatar 28 documentos, de entre los siglos XIII y XVIII; el más llamativo, el privilegio rodado otorgado por el rey Sancho IV en el año 1284 concediendo a las monjas el monasterio de Santa Clara. El caso acabó en el juez, y aunque las religiosas reclamaron la propiedad, los papeles acabaron en el Archivo Regional, para su custodia y restauración. En otro golpe, la Benemérita se hizo con varios libros de bautismo de la parroquia de San Andrés con inscripciones de los años 1611 a 1642,
En 2014, este grupo especializado de la Guardia Civil desarrolló otra operación en la que consiguió recuperar dos cañones del siglo XVIII, así como tres piedras de época romana (una basa toscana, una pileta y un sillar desbastado). Ese mismo año, desarrolló la denominada ‘operación Argárica’, en la que consiguió recuperar 387 piezas, entre monedas, ánfora romana, glandes de plomo, piedras y pesas de telar, platos y tinajillas sustraídas, del depósito arqueológico de Caravaca de la Cruz.

En octubre de 2014, también llevó a cabo la ‘operación Selfie’, dirigida a esclarecer varios robos con fuerza cometidos en una de las instalaciones del conjunto declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) de la Sierra Minera en Portmán, y que culminó con la recuperación de más de nueve toneladas de piezas metálicas sustraídas, tales como placas, tapas y discos espesadores, piezas de molino, sinfines, embones y ejes de bomba, entre otros. Ya en junio de 2015, la ‘operación Gladiator’ permitió localizar numerosos objetos arqueológicos puestos a la venta a través de internet, que se saldaron con la recuperación de 187 piezas, como monedas de diferentes épocas, bifaces (herramientas líticas prehistóricas reconocidas como las primeras utilizadas por el hombre), piezas de cerámica, puntas de flecha, conteras medievales (adornos de diferentes armaduras), abundantes fíbulas (pieza metálica utilizada en la antigüedad para unir o sujetar alguna de las prendas que componían el vestido), partes de ungüentarios o lacrimatorios, colgantes romanos, escarabeo egipcio, collar y hebillas romanas, y hojas de cuchillo bizantino, entre otros.

Farol de plata del siglo XVIII recuperado por la Guardia Civil. / N. GARCÍA

Siempre que sale a la luz uno de estos golpes me pregunto si, en alguna ocasión, los mazarroneros recibiremos la buena noticia de que se ha localizado, por fin, el privilegio real de Felipe II, del año 1572, otorgando el titulo de villa, y por tanto la independencia de Lorca, y que fue robado de la caja fuerte del Consistorio hace ya un cuarto de siglo. El pueblo no debería olvidarlo.
Ver Post >
Las cenizas de Cieza
img
Miguel Rubio | 26-11-2015 | 11:56| 0

Las tecnologías del siglo XXI, al servicio de las figuras que nuestros antepasados pintaron (aún sin que se sepa muy bien por qué) en el interior de abrigos y cuevas hace 17.000 años. Modelos en 3D, fotografías de alta resolución y termografías están sirviendo como útiles herramientas para examinar al detalle los conjuntos paleolíticos de las Cabras, Jorge y Arco, en Cieza, que resultaron afectados por el incendio del pasado mes de agosto. Aunque los resultados definitivos aún tardarán un tiempo, los primeros datos apuntan a que la conservación de este delicado tesoro se mantiene, de momento, bastante estable.

Los expertos han dado un suspiro de alivio, porque nos encontramos ante un bien protegido como patrimonio mundial por la Unesco. Ningún otro de la Región goza de ese reconocimiento internacional. Así que los servicios de Patrimonio Histórico y Medio Ambiente, que han ido de la mano, no han ahorrado esfuerzos para llevar adelante la investigación acerca del alcance de esta catástrofe ambiental (ardieron 300 hectáreas de pinos y matorral) sobre las pinturas rupestres. Aunque el fuego no llegó a penetrar en las cavidades, las altas temperaturas registradas (hasta 600 grados) y el hollín supusieron una amenaza cuyas consecuencias todavía no están claras. Para comprobar cómo evoluciona el estado de esas representaciones pictóricas del paleolítico (son únicas en la Región y en el resto del arco mediterráneo resulta difícil hallar algo similar) se han tomado unas mil imágenes de altísima definición que servirán ahora de base para conocer cualquier alteración que pueda producirse a lo largo del tiempo. El estudio se ha completado con 400 termografías para medir la temperatura de las paredes de los abrigos. Esta prueba resulta de gran ayuda ya que permite detectar posibles desprendimientos en la piedra, y por tanto avisar de la desaparición de las pinturas.

El incendio de Cieza es hoy solo cenizas. Pero ha servido para aprender una lección acerca de cómo proteger el patrimonio de las llamas. En este sentido, la Comunidad Autónoma ya trabaja en un plan pionero, que se pondrá en marcha el próximo año, para la mejora del entorno forestal de los bienes de interés ubicados en montes público.s Una idea por la que ya se han interesado otras regiones

Toma de imágenes de las pinturas paleolíticas de la cueva del Arco (Cieza). CARM

.

Ver Post >
Cinco escenarios de un milagro
img
Miguel Rubio | 18-11-2015 | 17:04| 0

Aquellos sí fueron tiempos difíciles, y no los de ahora, pese a ese ‘tsunami’ llamado crisis. A finales de 1585, el pueblo de Mazarrón parecía precipitarse hacia su desaparición, acosado por las deudas para pagar el privilegio de villa, los ataques de los piratas berberiscos y la decadencia de la minería. Sin embargo, un milagro cambió el rumbo. Según las crónicas transmitidas hasta nuestros días, la madrugada del 17 de noviembre de aquel lejano año una misteriosa amazona apareció para ahuyentar a los corsarios del temible Morato Arráez,  que, sigilosos y aprovechando la oscuridad, habían desembarcado en la cercana costa para asaltar la localidad. 430 años después, el prodigio se sigue celebrando con la romería más alegre que conozco. La cita es este domingo, con salida a las 8 de la mañana. He aquí cinco escenarios para sacarle todo el partido a esta celebración.

1) Iglesia del convento. Punto de partida de la romería, en la plaza del mercado. La arquitectura de este edificio data del siglo XVIII. Destacan las pinturas del camarín del altar mayor, obra de los religiosos franciscanos. La iglesia se levantó en el paraje del Romeral, donde en el siglo XVI estuvo una ermita dedicada a la Purísima Concepción.Según los testimonios de la época (recogidos en las ‘Nueve declaraciones’), los vecinos escucharon tañir las campanas del pequeño templo coincidiendo con el prodigio. Y cuando llegaron, observaron que el rostro de la imagen religiosa mostraba unas gotas de sudor, que la talla miraba ahora hacia el sur, en dirección a la mar, y que en su manto había restos de arena. A los devotos ya no les quedaron dudas, y atribuyeron a la intervención de la Virgen la desbandada de los piratas.Un cuadro recuerda ese episodio. En el templo también se guarda la bandera del milagro, una enseña que, según cuentan, abandonaron los corsarios en su apresurada huida. La restauración de esta pieza hace unos años sacó a la luz la inscripción en la tela de unos versos del Corán, aunque no se pudo determinar la fecha exacta del tejido.
2) Torre de los Caballos. Anexa a esta atalaya, frente a la playa de Bolnuevo, se localiza la ermita donde reposa la imagen de la Virgen del Milagro todo el año, salvo cuando llega la romería. Es el punto final del festejo. La torre defensiva, de planta cuadrada y dos pisos, se construyó en el siglo XVI para proteger a la población de los piratas. Formaba parte de un cordón defensivo compuesto además por las torres de Santa Elena (La Azohía), la Cumbre (Puerto de Mazarrón) y el Molinete (Mazarrón). Hoy acoge un centro de interpretación, y estos días se organizan visitas guiadas (teléfono 968 594 426) con motivo de la romería del Milagro.

Subida de la Virgen del Milagro a Mazarrón. Este domingo será la romería de vuelta a Bolnuevo. / J. M. RODRÍGUEZ

3) Calas vírgenes. Desde Bolnuevo y en dirección a Águilas se abre un paraje de playas desiertas y aguas cristalinas, todavía hoy libres del ladrillo. En una de ellas, llamada Cueva Lobos (por una colonia de focas monje que hubo tiempo atrás) parece que desembarcaron los corsarios comandados por Morato Arráez, de madrugada, para no ser vistos por las patrullas a caballo encargadas de vigilar la costa. En verano, bañarse en estas calas es un lujo; en invierno, pasear por ellas aporta un bálsamo contra el estrés.
4) Bolnuevo. La amplia playa de fina arena, con un pequeño poblado de pescadores, acoge a los miles de romeros que, una vez terminado el camino, dedican el resto de la jornada a disfrutar de un almuerzo en familia y con los amigos. No faltan las sardinas asadas, la típicas migas y los arroces cocinados en la leña. Dice la leyenda, adornada a los largo de los siglos, que por esta playa fue vista la misteriosa amazona, y que por donde pisó todavía hoy crecen las azucenas.
5) Minas de alumbre. El origen de Mazarrón hay que buscarlo a mediados del siglo XV gracias a la explotación del alumbre, en aquella época un residuo mineral fundamental para la industria textil. El negocio se lo repartieron los marqueses de Villena y de los Vélez gracias a un privilegio real. Los nobles levantaron castillos para proteger sus posesiones e iglesias (San Antonio y San Andrés) para prestar socorro espiritual a sus vasallos. La riqueza hizo germinar el sentimiento independentista, y en 1572 Felipe II firmó el título de villa (hoy desaparecido por un robo) que otorgaba a Mazarrón su autonomía de Lorca.
El alumbre ya es historia, pero  la romería del Milagro está más viva que nunca.
Ver Post >
Ruano, el renovador
img
Miguel Rubio | 08-11-2015 | 16:00| 0
Para descubrir la rompedora arquitectura del final de franquismo en la Región, solo hay que acercarse, a partir de este martes, a la sede del Coamu (calle Jara Carrillo, Murcia). El Colegio de Arquitectos acoge una exposición para rendir homenaje al proyectista Enrique Sancho Ruano, que a sus 92 años encarna la renovación que experimentó la edificación hace casi medio siglo. Supo captar las nuevas corrientes de la época y, lo que parece más importante, tuvo la valentía de incorporarlas en las construcciones que comenzó a idear en los años 60. En España, entonces, se daba por acabado el periodo gris de la autarquía surgida de la postguerra. La muestra, comisariada por Edith Aroca y José María López, va más allá de un repaso a la obra de ese creador. Porque arquitectura y arte se dan la mano en esta propuesta expositiva que pretende llamar la atención sobre el valor del patrimonio del siglo XX, no suficientemente reconocido y, por lo tanto, amenazado por la piqueta.
Enrique Sancho Ruano, nacido en 1923 en Palma de Mallorca, desarrolló su carrera profesional en la Región con dos estudios, en Murcia y Lorca. Formado en Madrid, como arquitecto de la antigua Diputación Provincial (y después, con la llegada del Estado de las autonomías, de la Comunidad) firmó buena parte de la obra pública que desde la segunda mitad del siglo pasado impulsaron los tecnócratas del gobierno de Franco dentro de su política de modernización del país. Durante años, también desempeñó el puesto de arquitecto de la Diócesis de Cartagena, encargándose del diseño de una decena de iglesias. Y mantuvo, además, una intensa actividad privada. Así que el proyectista dejó una extensa obra, desde bloques residenciales a edificios administrativos, capillas, equipamientos públicos y oficinas. Hasta llegó a montar un astillero para hacer realidad una de sus pasiones: el diseño de barcos.
Aroca y López han dedicado varios meses a bucear en la obra de  Sancho Ruano con el fin de llevar a la exposición una selección de las construcciones más singulares, a través de planos, fotografías y otros documentos (incluida una página del diario ‘La Verdad’) cedidos por el Archivo Regional, el Municipal, la Consejería de Sanidad, la Dirección General de Patrimonio de la Consejería de Hacienda y por la propia familia del arquitecto. De entre los proyectos que han superado el paso de los años, destacan tres conjuntos: la sede de la Consejería de Sanidad, las instalaciones del psiquiátrico de El Palmar y el complejo residencial de Espinardo, que aspira ahora a obtener la protección de Cultura. En esa terna,  Sancho Ruano pone el diseño al servicio de la personas, con la funcionalidad, la practicidad y la comodidad como bandera.

López y Aroca, con planos que se expondrán en la muestra.

En el capítulo de construcciones religiosas, sobresalen la iglesia de Barranda (Caravaca de la Cruz) y las capillas integradas en los citados conjuntos de El Palmar y Espinardo. Hombre profundamente religioso, Enrique Sancho estaba al tanto de las nuevas doctrinas del Concilio Vaticano II, que también alcanzaron al arte. Frente al barroco recargado, los nuevos templos se limpiaron de ornamentos para no distraer la atención, facilitar la espiritualidad y favorecer la idea de comunidad entre los feligreses. Los espacios diáfanos, las líneas puras y los nuevos materiales (como el hormigón y la piedra artificial) ganan terreno, y la luz natural, coloreada con vidrieras, llena esos modernos espacios de recogimiento como un símbolo del camino hacia Cristo.
Pero la exposición no se centra exclusivamente en las soluciones arquitectónicas que introdujo Ruano. Un buen número de sus construcciones se completan con la creatividad de artistas del momento. Vidrieras, murales, esculturas, piezas de orfebrería y hasta mobiliario forman parte imprescindible de esas obras en “una concepción integral del proyecto”, resalta José María López. Así que un apartado importante de la muestra se dedica a las obras de estos escultores, pintores y artesanos que con sus obras contribuyeron a engrandecer esos edificios. En la iglesia del conjunto residencial de Espinardo destacan, por ejemplo, un grupo escultórico de González Moreno y un friso en bronce de Francisco Toledo. El templo de San Pedro, en Alcantarilla, conserva varias piezas de Anastasio Martínez Valcárcel. Y la capilla del psiquiátrico, del alicantino Miguel Losan (destaca un espectacular ángel trompetero junto al altar) y Párraga, mientras que Hernández Carpe dejó su sello en la parroquia de Barranda.En la obra civil también se cuidan esos detalles. De Manuel Muñoz Barberán son las vidrieras que se salvaron del Club Remo y que hoy se conservan en la biblioteca municipal de la pedanía de Santiago el Mayor. El mural exterior de la Consejería de Sanidad corresponde a un diseño del citado Martínez Valcárcel, y Párraga aportó su colorido a un edificio de viviendas del murciano barrio de Santa Eulalia

Ver Post >
Retrato de la ruina
img
Miguel Rubio | 04-11-2015 | 16:47| 0

¿Puede atesorar algún destello de belleza el patrimonio condenado irremediablemente a la desaparición? Es la pregunta a la que el fotógrafo Juan Antonio Cerón ha intentado dar respuesta en su primera incursión artística. Y el resultado se puede ver, hasta el próximo domingo, en la sala los Postigos de Molina de Segura, a través de una selección de instantáneas de edificios que destilan cierto poder de atracción en mitad de la decrepitud y la ruina que los corroen. A este proyecto estético, Cerón ha dedicado dos años de trabajo; cientos de kilómetros recorridos por toda la Región en busca de localizaciones, 5.000 disparos con sus cámaras para, al final, quedarse con catorce fotografías. En ‘Donde habita el olvido’, que así se titula la exposición, el autor trata de mostrar “el último latido de belleza” de unos espacios deshabitados que se resisten a morir. Un homenaje a un patrimonio humilde de la arquitectura tradicional formado por escuelas vacías, cortijos abandonados, molinos parados para siempre, ventas en ruinas, viviendas olvidadas por su dueños. Una llamada de atención “al valor de las cosas cotidianas, tan cercanas que por lo general no vemos”, advierte el fotógrafo. “Cuando solo observamos la belleza en aquello que nos deslumbra, en la perfección, en lo ostentoso, ignoramos la bondad y la serenidad de las pequeñas cosas”, reflexiona Cerón. Las catorce imágenes de la exposición destacan por una apariencia plástica, como si fuera una pintura, que puede llegar a confundir al ojo del espectador, llevándole a pensar que el desconchón o la grieta de esa fachada se puede tocar con las manos. Para este trabajo, el artista se ha valido de lentes focales fijas, con valores de apertura muy bajos para retener la mayor cantidad de luz sin necesidad de trípode. Y, por supuesto, de mucha paciencia. Porque Cerón ha tenido que regresar en más de una ocasión hasta alguno de los escenarios escogidos con el fin de disponer de la luz necesaria para el enfoque perfecto.
‘Donde habita el olvido’ recorre desde Gañuelas (Mazarrón) hasta Raspay (Yecla), desde Fortuna a La Paca (Lorca), mostrando una arquitectura sin vida que emite un último pálpito antes de esfumarse. Un trabajo que aúna el aspecto histórico y documental del objeto fotografiado con un discurso estético basado en la fuerza de esas construcciones. “Viendo esos edificios abandonados he sentido ganas de llorar”, admite el fotógrafo. La muestra llegará a principios de año a Espacio Pático (calle San Lorenzo) de Murcia.

Juan Cerón, junto a la fotografía que abre su muestra.

Ver Post >
Del casino a Beltrí
img
Miguel Rubio | 25-10-2015 | 19:26| 0

Recuperar el patrimonio olvidado es una de las asignaturas pendientes de Mazarrón. La tarea figura entre los deberes que surgieron del proyecto Arquitectura ON, una iniciativa impulsada por la Universidad Politécnica de Cartagena con el objetivo de proponer ideas para la regeneración urbana. La pelota está ahora en el tejado del equipo de gobierno, obligado a tirar del carro con soluciones imaginativas. Y, a la vista del desolador panorama que ofrece el antiguo municipio minero, el encargo resulta arduo. Parece claro que el Consistorio no dispone de músculo económico suficiente para abordar por sí solo el ambicioso proyecto; así que debe implicar a otras administraciones, captar la inversión privada con fórmulas atractivas y, por supuesto, movilizar a la adormecida ciudadanía. De momento, convendría realizar una radiografía de ese patrimonio olvidado, con vistas a fijar prioridades, no sea que se vaya a iniciar la casa por el tejado. En un análisis rápido, surgen edificios como el infrautilizado casino (de corte modernista), el castillo de los Vélez (desaprovechado desde que su recuperación quedó a medias), el casón burgués de la Cañadica (¿para cuándo el anunciado museo municipal?), la casa cuartel de la avenida Constitución (¿un albergue turístico? ¿un centro juvenil? ¿viviendas sociales?…), las instalaciones de la Benemérita del Puerto (una poderosa construcción en un lugar privilegiado), la Casa Rolandi (villa de veraneo de principios del XX), el teatro circo (o lo queda de él) y la vecina fuente adornada con hermosos azulejos (en mi opinión, uno de los rincones con más encanto del pueblo), por no hablar de los monumentos funerarios en los que el gran Beltrí dejó su sello. Claro está que no es posible olvidar otras joyas que aún esperan tiempos mejores y que aspiran a convertirse en el ‘buque insignia’ de la oferta turística y cultural de Mazarrón: los tres cotos mineros y el yacimiento fenicio de la playa de La Isla. Por supuesto, la lista queda abierta para que usted, lector, aporte sus sugerencias.

Azulejos de la fuente junto al teatro circo. / M.R.M.

Ver Post >
Sobre el autor Miguel Rubio
Mazarrón, 1967. Periodista de 'La Verdad' y guía oficial de turismo.

Últimos Comentarios

Vaya-tela 09-02-2017 | 09:47 en:
Cultura y los faros
mrubio 28-02-2016 | 11:53 en:
El hotel de los felices 70

Etiquetas

Otros Blogs de Autor

Últimos Comentarios

Vaya-tela 09-02-2017 | 09:47 en:
Cultura y los faros
mrubio 28-02-2016 | 11:53 en:
El hotel de los felices 70