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Categoría: 2013 Año Wagner
El tesoro del mundo.

Uno de los programas más interesantes para conmemorar en la región el bicentenario del nacimiento de WagnerVerdi es el concierto de la OSRM dedicado a la música de estos dos compositores. 

El “Idilio de Sigfrido” es la obra que compone en secreto Richard Wagner para el día de Navidad de 1870 con motivo del cumpleaños de su esposa Cósima, hija de su amigo y compositor Franz Liszt.

Don Ricardo encarga a su secretario Hans Richter que reuna un pequeño grupo de músicos de la orquesta de Zurich para que ensayen la pieza y se desplacen a Lucerna, localidad muy cercana a la residencia de los Wagner en Tribschen.

Los músicos de Zurich llegan muy temprano a la casa de Richard y Cósima y, en silencio, colocan cuidadosamente los atriles a lo largo de la escalera principal de la vivienda. A continuación del lugar asignado al maestro, los violines, violas, instrumentos de viento-madera, trompas y, finalmente, los violonchelos y contrabajos, se disponen de arriba a abajo.

Momentos después, la pequeña orquesta interpreta una música llena de ternura y amor íntimo. sima se expresa así: “A medida que me iba despertando, mis oídos percibieron un sonido que iba en aumento; no podía ser que siguiese soñando. Era música lo que sonaba. ¡Y qué música! Cuando se extinguió, entró R. (Richard) con los cinco hijos y me tendió la partitura del homenaje sinfónico de cumpleaños. … Me deshice en lágrimas y toda la casa también”.

El “Idilio de Sigfrido” contiene la siguiente dedicatoria: “Idilio de Tribschen con el alegre canto de los pájaros y de Fidi (diminutivo familiar de Sigfrido) y la aurora anaranjada como homenaje sinfónico en el día de cumpleaños de su Cósima, ofrecido por su Richard en 1870″.

Estas líneas confirman el carácter privado de la pieza musical y la relación con el nacimiento el 6 de junio de 1869 de Siegfrid Wagner, día que Richard recordará por “el bello amanecer con los rayos solares envolviendo la alfombra naranja de la entrada al dormitorio.”

Adjunto una interpretación del “Idilio de Sigfrido” para que revivan la primera impresión de Cósima al escucharla. Me gustaría que “flotasen” en el aire con los primeros cuarenta compases de la obra y disfruten de momentos como:

– el tema de los violines con la evocación de los vientos del “sueño de Brunhilde” (1:27),

– la variación del primer tema en el clarinete (2:49),

– la felicidad sin excitación que expresa el oboe en 4:49 y que recuerda la canción de cuna “Schlafe, Kindchen, schlafe” con un motivo saltarín de la cuerda imitando a los corderos,

– el sonido “made in Wagner” del pasaje de arpegios en la cuerda y el pizicatto en los violonchelos (7:26),

– el coro de los vientos con el tema de Sigfrido, tesoro del mundo” que se corresponde con la melodía de Brunhilde “Ewig war ich” de la escena de amor del tercer acto de la ópera Sigfrido (7:56)

– el coro de cuerdas que recorre dos tonalidades en 9:05, o

– el tercer tema pastoral a cargo de la primera trompa, mientras la segunda toca una nota mantenida durante 16 compases y los clarinetes y flautas tocan un adorno que recuerda la llamáda del pájaro de la ópera Sigfrido (11:36).

Estoy seguro de que podrán apreciar más cosas en esta música de las que les propongo. Wagner compone parte de su ópera Sigfrido en el verano de 1864 coincidiendo con el inicio de la relación amorosa secreta entre Cósima y él en Starnberg. Muchos de los temas inspirados durante esos días están contenidos en el “Idilio de Sigfrido”, una verdadera “música inesperada” para un navideño y feliz día de cumpleaños.

 

Sábado 2 de Noviembre de 2013, 20:30 horas. Auditorio El Batel. Concierto sinfónico-coral Wagner y Verdi, a beneficio de Cáritas. Orquesta Sinfónica Región de Murcia y Coro Bicentenario. Virginia Martínez (dirección musical). Entradas: 20, 18 y 15 euros.

 

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La luz de una oración.

 

Hace unos meses comentamos el dramatismo contenido en la plegaria del torero antes de entrar en la plaza y el contraste que existe entre este momento personal e íntimo y el bullicio del animoso público que espera disfrutar del espectáculo. La historia de la ópera está plagada de intensos momentos de invocación con promesas de intercesión.

Con motivo de la interesante mesa redonda-concierto del próximo lunes en el Casino de Murcia en torno al perfil humano de los personajes “Isolda” y “Otelo”, conversamos con la soprano valenciana Carmen Avivar sobre su visión de la ópera de Verdi.

Carmen participa tanto en la mesa redonda como ponente como en el concierto cantando el papel de Desdémona. Junto al tenor Eduardo García Sandoval en el papel de Otelo y al pianista Francisco Cánovas, interpretará el dúo del primer acto y posteriormente cantará el famoso “Ave María” del cuarto acto: “Desdémona es, en mi opinión, un personaje con un canto expresivo, dulce y rico en color. El papel de soprano lírico está lleno de matizaciones, pianos y medias voces, como bien indica la partitura musical”.

Verdi escribe para Desdémona una música llena de luz y lirismo, de forma que el personaje se nos muestra como un ángel bondadoso, fiel y dispuesto a perdonar. En el cuarto acto, el “aria del Salce (Sauce)” refleja el temor de la esposa de Otelo por sus terribles presentimientos. Para Carmen, “este es el momento más importante, ya que la narración de la triste historia sobre Bárbara, una dama de compañía abandonada por un hombre, es el presagio de lo que luego sucederá”.

A continuación, el compositor italiano crea un momento muy especial antes de la tragedia mediante la música sollozante de los violines, violas y violonchelos, como define Eugenio Trías en su libro “La imaginación sonora”. Desdémona en el aria Ave María” pide auxilio en sus últimos minutos de vida, pero su oración llena de luz nadie parece escucharla en el cielo. Este fragmento operístico contiene según Carmen “un dulce tono escrito en Mi bemol, muy recogido y íntimo, que crea un momento de meditación intenso desde el punto de vista emocional y espiritual y que yo disfruto muchísimo interpretándolo”.

La soprano valenciana perfecciona estudios con Magda Olivero, Renata Scotto, Elena Obratsova, Cervera Collado y Lorenzo Petri, entre otros, y debuta como soprano en el papel de Musetta (La Bohème) y ha cantado el de Pamina (La Flauta Mágica), Lauretta (Gianni Schicchi), Amina (La Sonámbula) y Lucía de Lammermoor. Sobre el papel de Desdémona, Carmen afirma que “me enriquece mucho en lo musical porque es una partitura difícil, con gran exigencia vocal y que requiere muy buena preparación desde el punto de vista técnico e interpretativo”.

Sobre la personalidad de Isolda y Otelo, hablaremos con Carmen en el Casino.

 

Lunes 7 de octubre de 2013, 20 horas. “Isolda y Otelo” Mesa redonda con fragmentos cantados y recitados.  Sala Alta del Real Casino de Murcia. Entrada libre hasta completar aforo.

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Arritmias intencionadas.

El bicentenario de Richard Wagner es un acontecimiento para disfrutarlo. Al escuchar su música, se descubre algo nuevo que nos llega muy adentro. Wagner no influye en el oyente por casualidad, sino que el maestro lo hace con una intención muy definida.

Les propongo participar en un experimento. Sólo tienen que escuchar con atención un video de seis minutos y dejarse llevar por la música que Don Ricardo compone para concluir la ópera “Tristán e Isolda”. Cuando terminen, les animo a seguir leyendo el blog.

 

Isolda canta una bella y misteriosa melodía que nos sobrecoge desde el principio. Su amado Tristán ha muerto en su brazos y ella anhela seguirlo en la eternidad. A medida que progresa la voz de la protagonista, la música agita su corazón hasta provocarle una verdadera taquicardia que también conmueve al oyente.

Olvidemos por un momento el canto de Isolda y concentrémonos en el acompañamiento de los violines que aparece en el minuto 03:40. Esta contramelodía contiene dos corcheas por cada tiempo del compás a modo de un latido cardíaco constante (ver A del esquema).

 

Pero en 03:47 y 03:52, el compositor provoca sendos extrasístoles al intercalar un triplete, es decir, tres notas en el espacio de dos corcheas (ver en color rojo en B del esquema), lo que altera nuestro corazón y nuestro subconsciente ya que normalmente centramos nuestra atención en el canto de la soprano. A partir de este momento, estos “tripletes extrasistólicos” aparecen cada vez con más frecuencia y en partes del compás donde no esperamos, creando una verdadera arritmia irregular (ver en color rojo en BC del esquema)

 

Pero Wagner no se conforma sólo con esto. Nos lleva hasta la extenuación con toda la intención añadiendo otro recurso técnico. El compositor traza una ligadura entre la primera nota de cada compás y la última del compás precedente, incrementando nuestra ansiedad al impedir que respiremos donde lo hacíamos al comienzo de la pieza (ver en color azul en C del esquema).

Esta es la explicación de nuestra agitación al escuchar todo lo que pasa bajo el canto de Isolda. Si lo desean, vuelvan al vídeo y traten de escuchar simultáneamente a los violines y a Jennifer Wilson como soprano.

Dedico esta publicación a todas las personas que comparten conmigo momentos de música (leyendo, escuchando o interpretando) y con las que descubro cosas nuevas de este mundo tan apasionante.

 

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Imágenes de la música y anillo del Nibelungo.

 

Estos días se representa en el Liceu de Barcelona  “El oro del Rin” (Das Rheingold) que  es el prólogo de la Tetralogía de Richard Wagner, El anillo del Nibelungo, la obra musical más ambiciosa y extensa de la música occidental. El compositor comienza el anillo en 1848 y lo completa 26 años más tarde, en Noviembre de 1874.

Uno de los melómanos más expertos en la música de Wagner es Juan González Jiménez, arquitecto de profesión y con una interesante voz de barítono. Juan fabrica oportunidades para viajar a los principales teatros de Europa y redescubrir el legado de Don Ricardo.

El anillo del Nibelungo está formado por cuatro dramas musicales, con texto y música del compositor de Dresde que, en palabras de Rudolph Sabor, “giran en torno al trágico intento del hombre de reconciliar su deseo de amor y divinidad con la necesidad de organizar de su vida”. Wagner, según este escritor, considera que el poder y el amor son fuerzas gemelas interdependientes, más que dispuestas en conflicto.

La obra que abre la Tetralogía es “El oro del Rin” y la comentaremos en las próximas semanas. Juan González nos recuerda que ” esta pieza en un solo acto dura poco más de dos horas y en ella su autor perfecciona un estilo musical basado en la melodía infinita y el uso de los motivos conductores. En el oro del Liceo, hay un elenco de lujo y una producción transgresora que inserta elementos contemporáneos para recrear la trama donde aparecen ondinas, enanos, gigantes y dioses que renuncian al amor para poder hacerse con el codiciado tesoro de oro”.

Hay cerca de 80 Leitmotiv o motivos conductores en el anillo. Son pequeñas figuras musicales que representan a personajes, objetos, sentimientos o situaciones. Conocer estos motivos nos permite comprender mejor a Wagner, ya que nos acercan a la dimensión musical y dramática tan importante en su obra. El compositor, cuando nos presenta un nuevo Leitmotiv, normalmente sincroniza éste con algun refuerzo visual y así despierta nuestra atención.

Juan González nos propone un video del preludio y primera escena de Das Rheingold. Les pido que presten atención al principio y perciban el despertar de la naturaleza. En palabras de Robert Donington, “es el comienzo del mundo, nuestro propio comienzo”.

 

 

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Salvando a un hombre desdichado

El dueto del Holandés y Senta de la ópera “El Holandés Errante” de Richard Wagner es una de los fragmentos musicales con más emoción de la historia de este género.

Fruto de una vieja maldición, el Holandés vaga eternamente por los océanos y sólo puede pisar tierra cada siete años. Para poner fin a su errante destino, debe encontrar una mujer que le jure fidelidad hasta la muerte. Senta es una joven con mucho mundo interior y una marcada obsesión por la leyenda del “Holandés errante”.

En el momento que se ven por primera vez los personajes del dúo, ambos creen estar en un sueño donde cada uno reconoce la imagen mental que previamente posee del otro. Tras la frase inicial del Holandés “Wie aus der Ferne” (“Como desde la lejanía”) cantada a media voz y sin acompañamiento orquestal, éste transmite un profundo sentimiento de angustia, anhelo y esperanza. A continuación, Senta se expresa con emotiva compasión y le jura fidelidad hasta la muerte.

En el dúo, el papel del Holandés es para una voz de barítono, inicialmente en un registro medio-grave que asciende a medida que recorre pasajes cromáticos y con aceleración del tempo. La dificultad para la soprano lírico dramática consiste en alcanzar el registro agudo y mantenerlo con potencia durante el dueto.

Si creen en el amor a primera vista, les invito a escuchar esta histórica versión con Hans Hotter y Viorica Ursuleac.

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El contrato de ser padre.

Siguiendo con el año Wagner, les transporto a una escena de “La Valquiria” dotada de especial emoción y lirismo. En un pasaje del tercer acto de esta ópera, el dios Wotan se despide de su hija Brunhilda tras castigarla de forma muy severa. Wotan, a pesar del gran amor paterno que siente hacia la valquiria, es inflexible en su sentencia de sumirla en un sueño mágico, obligado por el cumplimiento de su propia ley.

Si escuchan con atención este fragmento, Wotan inicia su despedida con gran melancolía, pero poco a poco la emoción lo lleva a un momento de puro carácter heróico. El barítono que interpreta este pasaje es el inigualable Hans Hotter -del que les hablaré otro día- que con alterna su espléndido fraseo con bellos interludios de la orquesta.

Cuando un padre castiga a su hija sufre mucho. Hotter (Wotan) lo expresa con mucho realismo. El tampoco leyó la letra pequeña del contrato de ser padre.

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